sábado, 7 de julio de 2012

Consultas médicas en la Internet

La fibromialgia se ha convertido en un fenómeno muy complejo en este siglo XXI. Es un tema controversial tanto para médicos como para pacientes. Tenemos todos los extremos del problema: pacientes con acceso a mucha información. falta de formación médica apropiada o escepticismo por parte de algunos profesionales de la salud.

Aunque en los últimos años se ha incrementado la atención de reumatólogos en casos de fibromialgia (no porque hayan mas casos que antes, sino porque la conciencia sobre esta enfermedad es cada vez mayor), y el conocimiento de los médicos ha mejorado al punto de estar capacitados para diagnosticarla, no hay que perder de vista que todavía en muchos países latinoamericanos, la formación del médico general o de atención primaria no es totalmente oportuna en cuanto al tema de la fibromialgia, y siguen habiendo grandes inconvenientes para aceptarla, diagnosticarla y tratarla eficientemente, así como para derivar al paciente a reumatología.

Qué clase de médicos atienden nuestra fibromialgia?
  • Por un lado están los médicos que lejos de conocer los síntomas correctamente, se niegan a considerar la fibromialgia como un posible diagnóstico y toman la decisión de tratar el malestar del paciente como si tuviera un problema sicológico: depresión, hipocondría o simples deseos de llamar la atención.
  • Por otro lado están los médicos que al tener pacientes quejándose de dolor continúo, automáticamente los diagnostican con fibromialgia, sin tomar los recaudos necesarios para descartar otras posibles enfermedades con síntomas similares.
  • Y por otro lado (¡Gracias a Dios!) están los médicos que aún se interesan por el paciente, y que realizan todos los análisis pertinentes hasta obtener un diagnóstico coherente o derivan al paciente a un especialista (en el caso de la fibromialgia, preferiblemente un reumatólogo) que tenga la capacidad de realizar un diagnóstico acertado.  Lamentablemente, de estos quedan ya muy pocos.


Esta variedad alarmante de médicos ha ocasionado que la internet se convierta en una cuarta clase de médico, a quien se acude en busca respuestas, similitudes, historias clínicas parecidas y hasta remedios recomendados. Todas las anteriores, en muchos casos podrían ser peligrosas, porque no nos consta la veracidad de todas las publicaciones.

Qué buscan los pacientes cuando recurren al internet?

Los pacientes que no encuentran respuestas a través de la tradicional consulta médica, empiezan a buscarlas en línea hasta encontrar algún grupo de síntomas similares a los que están experimentando, y esto puede ser contraproducente, porque existe un sinnúmero de enfermedades con síntomas muy parecidos, y que por regla general, ni siquiera guardan relación.  Sin embargo, el paciente en su búsqueda de soluciones, se identifica con trastornos que no necesariamente son los suyos.  Cuando acuden al médico, llevando una compilación de datos obtenidos de la internet (o en ocasiones llevan hasta el diagnóstico mismo), pueden ocurrir dos cosas:
  • Que el médico (un tanto ofendido) desestime las observaciones del paciente, y hasta llegue a determinar una causa sicológica.  Esta situación podría dificultar aún mas la posibilidad de conseguir un diagnóstico adecuado prontamente.
  • O que el médico concuerde con el paciente (aunque es muy poco frecuente) y acepte el diagnóstico que parece ser el correcto según la “internet” y los “síntomas del paciente”, y empiece un curso de tratamiento para una enfermedad que no es la fuente primaria de sus síntomas. 


Por ejemplo, una persona podría llegar a la consulta médica y decirle al doctor, de acuerdo a mis síntomas, creo que tengo fibromialgia”, y el médico podría concordar y prescribirle un tratamiento para la fibromialgia.  Sin embargo, este paciente podría tener no tener fibromialgia o tener una fibromialgia secundaria, y su trastorno primario podría ser alguna enfermedad autoinmune, como artritis o lupus, que requiere un tratamiento especializado que va mas allá de lo recomendado para la fibromialgia.

De igual forma, están los pacientes que si cuentan con un diagnóstico pero empiezan a buscar mayor información acerca de su enfermedad, muchas veces con el propósito de mantenerse claramente informado y actualizado con el tema, pero otras veces con el resultado de llegar a confundirse aún mas.  O lo que es peor aún, pudieran haber otras consecuencias, como:
  • Seguir recomendaciones de personas o sitios inescrupulosos que solo desean hacer dinero vendiendo curas milagrosas.
  • O incluso, si este no fuera el caso, aceptar testimonios “bien intencionados” que abundan en internet los cuales recomiendan terapias, medicamentos, remedios herbales o suplementos naturales, que pudieron ayudar a tal o cual persona en un momento determinado. 


Pero todos los organismos no son iguales, y lo que le hace bien a una persona, podría ser fatal para otra, considerando las condiciones de salud particulares de cada paciente, como otros problemas de salud pre-existentes, presión alta, alergias, sistema inmunológico deprimido, etc.

Cómo saber si el médico ha agotado todos los recursos para llegar a un diagnóstico?

Diagnosticar no siempre es una ciencia exacta.  Hay muchas enfermedades, como la fibromialgia (y algunas otras), que no cuentan con pruebas de valor cuantitativo para obtener un diagnóstico.  Es decir, que no existe un test de laboratorio o radiografía que permita diagnosticar fibromialgia.  En la mayoría de los casos, los estudios que se realizan son para descartar otras posibles enfermedades.  El diagnóstico se realiza de forma clínica, cuando el médico evalúa todos los parámetros, incluyendo la historia médica, el cuadro clínico (que tiempo tiene de tener los síntomas, la intensidad, detonantes, etc.), el examen físico del paciente y los puntos gatillo.

Debemos tener presente que para realizar el diagnóstico de cualquier enfermedad existe una serie de parámetros a tener en cuenta, como son:
  • Pruebas de laboratorio (para determinar o descartar)
  • Exámenes radiológicos (para determinar o descartar)
  • Estudios especiales (para determinar o descartar)
  • Evaluación de la historia médica del paciente
  • Examen físico en el consultorio del médico
  • Análisis del cuadro clínico actual (intensidad, antigüedad, etc.)
  • Examen clínico realizado por el especialista idóneo


Luego de que se cumplan con todos estos parámetros, el diagnóstico obtenido puede ser considerado el adecuado.

Entonces, cuáles son las conclusiones de este análisis?
  • Informarse está bien.   Pero no todo lo que aparece en la internet es 100% cierto, seguro y recomendable.  La información obtenida por este medio debe ser un punto de referencia, y no la verdad absoluta. 
  • Siempre debemos consultar nuestros síntomas con el profesional médico, ya que éste es quien cuenta con los conocimientos y la experiencia para juzgar los síntomas referidos por el paciente y ponerlos en contexto dentro de su historia médica.
  • Antes de probar cualquier recomendación obtenida en internet, aunque provenga de personas que las hayan utilizado con éxito, hay que conversarlo primero con nuestro médico de cabecera y obtener su opinión, bendición o rechazo al respecto, porque es él quien está mas familiarizado con nuestra condición de salud.
  • Si tu médico decide tratar tu problema como algo sicológico, no te quedes con él, cámbialo y busca otro médico que sea mas dedicado y tenga empatía hacia tu problema de salud.
  • Los médicos son seres humanos. Siempre habrá buenos, malos, mediocres y excelentes.  Pero sin duda alguna, ellos saben mas que nosotros.  Tratemos de encontrar al médico que realmente pueda ayudarnos, que sea accesible y con el que podamos sentirnos totalmente cómodos.


Y tú, ¿ya lo encontraste? ¿Cómo te va con tu médico? ¿Has logrado encontrar uno que se preocupe y sea accesible? Déjanos tus comentarios.


Por ©Mylene Wolf Fibromialgico.blogspot.com
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