domingo, 15 de agosto de 2021

Descubrir, Aceptar, Aprender

Después de algún tiempo aprenderás la diferencia entre dar la mano y socorrer a un alma, y aprenderás que amar no significa apoyarse, y que compañía no siempre significa seguridad.

Comenzarás a aceptar tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un niño y no con la tristeza de un adulto y aprenderás a construir hoy todos tus caminos, porque el terreno de mañana es incierto para los proyectos y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacío.

Después de un tiempo aprenderás que el sol quema si te expones demasiado... aceptarás incluso que las personas buenas puedan herirte alguna vez y necesitarás perdonarlas...

Aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma... descubrirás que lleva años construir la confianza y apenas unos segundos destruirla y que tú también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida.

Aprenderás que las nuevas amistades continúan creciendo a pesar de las distancias, y que no importa qué es lo que tienes, sino a quien tienes en la vida, y que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir.

Aprenderás que no tenemos que cambiar de amigos, si estamos dispuestos a aceptar que los amigos cambian.

Te darás cuenta de que puedes pasar buenos momentos con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o simplemente nada, sólo por el placer de disfrutar su compañía.

Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las personas que más te importan y por eso siempre debemos decir a esas personas que las amamos, porque nunca estaremos seguros de cuando será la ultima vez que las veamos.

Aprenderás que las circunstancias y el ambiente que nos rodea tienen influencia sobre nosotros, pero nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos.

Comenzarás a aprender que no nos debemos comparar con los demás, salvo cuando queramos imitarlos para mejorar.

Descubrirás que se lleva mucho tiempo para llegar a ser la persona que quieres ser, y que el tiempo es corto.

Aprenderás que si no controlas tus actos ellos te controlaran y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa cuan delicada y frágil sea una situación: siempre existen dos lados.

Aprenderás que héroes son las personas que hicieron lo que era necesario, enfrentando las consecuencias... aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica.

Descubrirás que algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte.

Madurar tiene más que ver con lo que has aprendido de las experiencias, que con los años vividos.

Aprenderás que hay mucho más de tus padres en ti de lo que supones.

Aprenderás que nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan humillantes y sería una tragedia si lo creyese porque le estarás quitando la esperanza.

Aprenderás que cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero eso no te da el derecho de ser cruel.

Descubrirás que sólo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay personas que nos aman, pero que no saben como demostrarlo...

No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a ti mismo.

Aprenderás que con la misma severidad con que juzgas, también serás juzgado(a) y en algún momento condenado(a).

Aprenderás que no importa en cuantos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles.

Aprenderás que el tiempo no es algo que pueda volver hacia atrás, por lo tanto, debes cultivar tu propio jardín y decorar tu alma, en vez de esperar que alguien te traiga flores.

Entonces y sólo entonces sabrás realmente lo que puedes soportar; que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos de lo que pensabas cuando creías que no se podía más.

Es que realmente la vida vale cuando tienes el valor de enfrentarla.

Pero lo más importante de todo... 

Aprenderás que no importa cuan mal se vean las cosas porque ...

NUNCA ESTARÁS SOLO(a)

martes, 10 de agosto de 2021

Desaparecida por dos años

Hola de nuevo. Sé que he estado desaparecida por 2 años.

El 2019 y 2020 fueron muy difíciles para mi, no solo por el tema del Coronavirus, sino por cambios familiares que impactaron el orden de mi vida y la idiosincrasia de mi hogar.

Como todos los que tenemos fibromialgia o síndrome de fatiga crónica saben, cuando hay cambios en la vida que nos afectan emocionalmente, el malestar diario es tanto interno como externo, y el día a día se convierte en una constante lucha por mantener la cordura y el juicio, lo mas intactos posible.

Sinceramente, debo aceptar que aquello que detonaba terriblemente mis síntomas y causaba controversia en mi vida, desapareció hace bastantes meses, sin embargo, las secuelas quedan y superarlas es un camino largo y azaroso. 

No escribía porqué... que puede decirle uno a otra persona, cuando su propia vida parece no tener sentido y estamos deprimidos o amargados con frecuencia. Pero finalmente, gracias a Dios, me siento con ganas de volver a compartir. 

Aunque me han quedado muchas secuelas, ya me siento mas completa, me siento con la capacidad de compartir mis pensamientos de una forma que sean útiles y positivos para los demás. 

Así es que, si aún me lo permiten, seguirán oyendo mas de mi en lo sucesivo.

Por ahora, les deseo que tengan un maravilloso y Bendecido día!



domingo, 4 de agosto de 2019

Pregabalina, sueño y cambio de rutina

Recientemente decidí retomar mis terapias, porque estoy con mucho dolor todo el tiempo, y antes de iniciarlas, tengo que ver una Fisiatra (doctora en medicina física y rehabilitación), que es quien te evalúa y determina la clase de terapia que le recomienda al fisioterapeuta. 

Pues bien, yo estaba sin tomar ningún medicamento desde el año pasado (por mis problemas gástricos), los había dejado todos. Y ahora que la doctora me examinó, dice que tengo tanto dolor generalizado que probablemente no soporte las terapias, así que me mandó a tomar Pregabalina de nuevo. Empezamos con una dosis mínima de 25 mg, durante una semana, luego subí a 50 mg por otra semana y finalmente a 75 mg, por lo que restaba del mes. 

Cumplido el mes, ella volvió a evaluarme. Mis comentarios durante la cita médica de seguimiento, fueron los siguientes:

  • Ahora me está costando muchísimo levantarme por las mañanas, pero duermo mucho mejor.
  • Siento que tengo mucho sueño a lo largo del día (un poco mas como a las 11 de la mañana y a la 5 de la tarde). Igual, no le hago caso al sueño y no me acuesto a dormir, sigo con mi rutina, aunque bastante cansada, como esforzándome.
  • Y en realidad no siento ninguna mejoría en cuanto a la intensidad del dolor, a pesar de estar tomando el medicamento.

Luego del examen, ella coincidió conmigo en cuanto a la intensidad del dolor y que aún se encuentra bastante generalizado. Me duplicó la dosis a 150 mg diarios, 75 mg por la mañana y 75 mg por la noche. Y tengo que volver a verla dentro de un mes.

Las cosas positivas que puedo decir en cuanto al medicamento son:

  • Tengo un mejor sueño, mas profundo y amanezco mas descansada
  • Luego de que disminuye mi período de dolor intenso matutino, estoy teniendo mas fuerza para enfrentar los retos del día.
  • Tengo mejor tolerancia al dolor. Si bien es cierto, el dolor general no se ha ido, puedo realizar esfuerzos (que sé que me causarán mas dolor), y las consecuencias no son tan fuertes o tan prolongadas como antes. 

Un ejemplo de lo anterior es que, si me disponía a limpiar la casa, lo hacía todo a pesar del dolor que tenía y como el dolor iba incrementando conforme avanzaba el trabajo, yo sabía que luego estaría muy mal por mínimo 2 días a 1 semana. Ahora, igual lo hago todo con dolor, pero al final, puedo tolerar un poco mas el dolor que queda luego del trabajo, y el efecto me dura menos tiempo.

Apenas llevo una semana tomando 150 mg de Pregabalina, y realmente puedo decir que no me ha incrementado el sueño durante el día, a decir verdad, creo que mi cuerpo ya se está ajustando, porque ya no siento tantas ganas de dormir en el día y tengo algo mas de fuerza, sin embargo, abrir los ojos y dejar de dormir en las mañanas, si me está costando bastante. Afortunadamente, yo no tengo que ir a trabajar, así que puedo tomarme el chance de dormir unos minutos mas, pero a mi me gusta levantarme temprano para tener oportunidad de hacer todo lo que necesito hacer con suficiente tiempo y calma, y al pararme tarde, muchas veces tengo que andar acelerada y eso me impacta en el dolor.

Dicho todo esto, podemos ver como cualquier cosa puede tener impacto en nuestras vidas fibromiálgicas. Tenemos que diseñar estrategias para sobrellevar el dolor y sus secuelas, y re-diseñarlas constantemente en función de los cambios que vamos experimentando. Hay un sinfín de circunstancias externas o fuera de nuestro control, que pueden alterar nuestras rutinas, y solo debemos evaluar la situación y modificar nuestras estrategias existentes. Algunas de las cosas que me ha tocado hacer son:

  • Programar las actividades a las horas mas convenientes, según mis horas de menos dolor. Especialmente, aquellas actividades que requieran algún esfuerzo físico de mi parte, aunque sea pequeño.
  • Ahora que tengo tanto sueño en las mañanas y no puedo salir tan fácil de la cama, me pongo 5 o 7 alarmas. A mi me gustaría despertarme entre 8:30 y 9 am. Así que pongo alarmas a las 8:30, 8:45, 9, 9:15, 9:30, 9:45, 10, porque se que cuando la alarma suena, no le digo postergar, sino que la apago. Así que siempre suena la siguiente, hasta que logro levantarme.
  • Pido ayuda con las tareas de la casa. Hago primero aquellas que requieran menos esfuerzo de mi parte y luego, si aún soporto el dolor, paso a las más pesadas. Cualquier cosa que requiera agacharme, se lo pido a alguien mas. 
  • Cuando voy al super, siempre uso el carrito eléctrico. Y cuando no puedo ir, hago el super por internet. Cuesta lo mismo, pueden traerlo el mismo día o al día siguiente (dependiendo de la hora) y por ahora, no cobran la entrega. Así que es una maravillosa solución cuando uno puedo salir de casa. A veces, también una amiga me lleva al super, y ambas realizamos nuestras compras. Es un gran apoyo para mi, porque ella me ayuda con las cosas que tengo que alcanzar en la parte de arriba de los anaqueles, y a cargar las bolsas pesadas que tengo que bajar en mi casa.
  • Yo tengo permiso para estacionar en lugares para discapacitados. Mi médico hizo una carta con mi diagnóstico para que la entidad que otorga los permisos, me diera uno. A veces puede ser que yo esté teniendo un buen día y vaya a realizar diligencias en un mall. Cuando entro, estoy muy bien y no tengo aspecto de necesitar ese estacionamiento, pero cuando salgo es otra historia. Es muy probable que salga arrastrando la vida y es en este momento, cuando necesito que el carro esté allí cerquita esperándome, porque no creo que pudiera llegar muy lejos. 
  • Siempre tengo mucho dolor en el cuello y los hombros, esto nunca me abandona. Así que siempre que me siento en el sillón o en la cama, ya sea a ver televisión, tejer, usar la computadora, etc., me pongo un cojín redondo en la nuca (como ven en la foto). Ellos se gastan y se adelgazan, y yo compro mas. En las Tiendas de Todo a Dollar, se encuentran baratísimos. Tengo otro en el Den, para cuando estoy allá viendo tele y también en el carro, para usar durante viajes largos. Y hasta me compré uno inflable para tenerlo de repuesto. 

Estas son algunas cosas que forman parte de mi estrategia y espero que puedan darte ideas para manejar tu día a día.

Por ahora, mis terapias empiezan en este semana, así que posteriormente les comento que es lo que me hacen, como me está yendo y como me estoy sintiendo. Sinceramente espero que me ayuden. Luego les cuento!

Espero que tengan una Bendecida Semana y que cada día sea una nueva oportunidad para salir adelante de la fibromialgia.

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