Cuando escribí el último artículo, mi estado de
ánimo no era el mejor, y lo sentí un poco oscuro, así que le pedí a uno de mis
hijos que lo leyera antes de publicarlo, y cuando iba por la mitad, se detuvo y
me dijo... “mamá, no se supone que tu
blog siempre da ánimo y transmite positividad…?”
Le dije que terminara de
leerlo, y al final me dijo: “está bien, refleja como te sientes, y ni modo, a
veces estás ‘darks’”. Hay un vídeo que
está dando vueltas por youtube que se llama 'Soy Darks', es muy cómico y emula
lo gótico, así que en mi casa hemos creado un chiste sobre esto y cada vez que
me siento un poco decaída, digo que “estoy
darks”, y el solo hecho de decirlo, me hace tanta gracia, que me anima.
Es fácil trasmitir imágenes y mensajes positivos a
otros y ciertamente, muchos de estos te arrancan una sonrisa y te hacen sentir
mejor. Pero aunque no cuesta nada decir “vive la vida con alegría” y se dice con las mejores intenciones, es muy
difícil asimilar este pensamiento cuando se tiene un dolor insoportable, y mas aún llevarlo
a la práctica...
Las personas con fibromialgia no quieren ser negativas,
es solo que cuesta trabajo procesar el dolor, sobre todo cuando es muy fuerte y
parece que nunca va a terminar. Es casi como si las baterías del dolor
fueran Duracell y las nuestras fueran Eveready... y parece que el dolor puede
durar mucho más que nuestra voluntad de hacerle frente.
Muchas cosas te llevan a sentir que estás en ese
lugar oscuro del que te parece que nunca vas a salir, pero lo peor es la
incomprensión y falta de conocimientos de las personas que nos rodean o con
quienes tenemos que tratar a diario. Por
ejemplo, hoy me atendí con
un doctor de medicina general que me dijo “yo
no creo que exista la fibromialgia, así como tampoco creo en el síndrome de déficit
atencional en los niños”. ¡Qué bárbaro!
¿Será que este tipo tampoco cree en la
evolución o la existencia de los átomos? Lamentablemente estamos rodeados de
profesionales de la medicina que aún tienen estas creencias (sin fundamento ni
conocimiento) y las exponen a los cuatro vientos como si fueran dueños de la
verdad absoluta. ¿Cómo es posible que un
médico se atreva a decir que no cree en una enfermedad que está aceptada y
definida por la Organización Mundial de Salud?
¿Dónde estudió medicina esta gente?
Para mi es algo atroz, pero no permito que me afecte, prefiero elegir no
desgastarme discutiendo con este tipo de personas.
Por lo general, yo soy muy positiva, siempre veo el
lado bueno de las cosas, de todo saco una lección y con frecuencia pienso que
mañana será mejor; pero últimamente siento que estoy perdiendo la batalla y
prefiero no escribir porque creo que todo me sale un poco oscuro (o como dicen
mis hijos “estoy darks”) y entonces lo que pasa es que tiendo aislarme.
Creo que lo importante cuando sentimos que estamos
pasando por circunstancias de oscuridad, es rodearse de gente que crea en tu enfermedad,
la entienda, te ame y esté dispuesto a compartir contigo tu momento de
oscuridad. Gente que no te critique ni
te haga sentir débil o hipocondríaco, sino que demuestre respeto por tu
condición y te de ánimos. Gente que te
pueda hacer reír, que te haga sentir normal y que te recuerde que eres un ser
humano completo y maravilloso y que tienes mucho que ofrecer a los demás. Rodearse de gente joven también es una
excelente terapia, porque ellos le brindan a tu vida otra perspectiva y
convierten cualquier momento en algo divertido con mucha facilidad.
Ya sea un amigo, un grupo de ayuda, gente en la
internet o en redes sociales, tu psiquiatra o psicólogo, tu vecino… quien sea,
todos tenemos alguien así en nuestras vidas, aunque sea una sola persona, hay
que buscar su compañía cuando “estamos darks”, para salir de esa oscuridad y
encontrar de nuevo la luz.
