lunes, 24 de diciembre de 2012

La visita anual de Agradecimiento

Leandra Lynch acababa de terminar la residencia médica en el hospital de Woodland Hills, California. Como era miembro del equipo de residencia con menor tiempo no podía escoger turno, por lo que le correspondió trabajar en emergencia la noche del 24 de Diciembre de 1980.

A las 9 en punto de la noche llegó la ambulancia con un hombre de unos 65 años, pálido y muy asustado, quién había sufrido un infarto. Leandra le atendió con mucho amor y cuidado y al día siguiente cuando ella termino la guardia lo encontró dormido pero ya restablecido.

Al año siguiente le correspondió a Leandra nuevamente la guardia el 24 de Diciembre.  A las 9 de la noche le informaron que una pareja deseaba verla.  Cuando ella salió el Señor le dijo: "Soy el señor Lee, el año pasado a esta hora usted me salvó la vida y vine a decirle gracias por el año que me regaló". Su esposa y él abrazaron a Leandra y le dio un regalo.  Leandra quedó muy conmovida.

El año siguiente cumpliendo guardia nuevamente el Señor Lee llegó a las 9 de la noche, esta vez con un niño de brazos. Quería mostrarle su nieto y agradecerle otro año de vida.

Durante 13 años el Señor Lee y su esposa visitaron religiosamente a Leandra a las 9 de la noche de cada 24 de Diciembre, solo para decir:  "Gracias".

La última navidad que la visitó le regaló una campana de cristal grabada con la palabra AMISTAD.

El Señor Lee murió después de trece visitas navideñas al hospital, pero aún hoy Leandra, su familia y sus amigos tocan la campana de cristal que él le regaló, a las 9 de la noche de cada 24 de Diciembre y brindan por el hombre que jamás olvidó volver.

Mi Reflexión:
Seguramente, muchos ya conocen esta historia, pero es una de mis favoritas que tratan sobre el Agradecimiento, algo que cada vez se vualva menos conocido entre las nuevas generaciones.  El Agradecimiento en sí mismo, ya constituye un suceso fuera de lo común, pero llevarlo a extremo de agradecer hasta el final de nuestros días, es totalmente extraordinario.

Todos sabemos decir "Gracias" y probablemente seamos lo suficientemente educados para darlas constamente cuando corresponde.  Pero el Agradecimiento va mas allá de la palabra "Gracias".  Es un sentimiento que nunca acaba, que nos recuerda tener presente a la otra persona, que nos nos impulsa a ayudar a los demás y nos motiva a ser mejores seres humanos.

Así que nunca olvides ser agradecidoY sobre todo en esta época, piensa en todas las cosas por las cuales puedes sentirte agradecido y comparte tus dones y acciones con quienes lo necesitan.

Feliz Navidad!!!


viernes, 14 de diciembre de 2012

Fibromialgia Tips: un consejo sobre la organización de los medicamentos que tomas

Tomar medicamentos es un asunto delicado; no se deben repetir y por supuesto no se debe omitir tomas. Cuando uno toma medicamentos a diferentes horas del día y esto incluye suplementos alimenticios, vitaminas, etc., hay que tener mucho cuidado de no duplicar las dosis.  Y en las ocasiones en que la neblina mental está en su apogeo, a veces podemos confundirnos hasta con la hora en que nos toca tomarnos un medicamento, si era en la mañana al mediodía o a media tarde.

Dejar de tomar los medicamentos necesarios puede tener efectos muy negativos, especialmente si son para la presión arterial, colesterol o enfermedades autoinmunes. Pero de igual manera, si se duplica una dosis de uno o varios medicamentos, se puede tener una intoxicación y hasta la muerte. Así que debemos ser super cuidadosos con esta tema. 

Si eres como yo, es probable que muchas veces te hayas tomado una medicina y luego no estés seguro si fue asi o no. Antes me ocurría que me tomaba el medicamento y luego no podía recordar si me lo había tomado, entonces lo que generalmente hacía, era no tomarlo para evitar la duplicación. 

Con esto en mente, salí a comprarme un pastillero para colocar las píldoras y pastillas que debo tomar diariamente.  Me encontré con diferentes tipos: cuadrados, redondos, con pocos o muchos espacios, en fin, hay de muchos colores y sabores.  Me decidí por este (que se aprecia en la foto); tiene 4 espacios por día: mañana, mediodía, tardecita (o con la cena) y antes de dormir, y los días se pueden desprender de tal forma, que me puedo llevar los medicamentos de ese día conmigo cuando tengo que salir de casa.  Todos los domingos por la noche, lo lleno con las medicinas que debo tomar en la semana y pongo cada pastilla en el lugar del día que corresponde según el horario.  Hasta ahora me ha funcionado muy bien y no solo porque estoy consciente de haberme tomado los medicamentos, sino que también me doy cuenta cuando he omitido alguna medicina, y tengo la oportunidad de tomármela si aún es posible.

Si sólo tienes que tomar una pastilla al día o varias juntas o seguidas, puedes conseguirte uno más pequeño o más sencillo que tenga un solo espacio por día. Lo importante es tener uno que funcione para lo que tu necesitas.

Este ha sido mi consejito para el día de hoy.  Espero que tengas un excelente Fin de Semana!!

domingo, 9 de diciembre de 2012

Cuando no podemos decir que "NO"

Ayer sábado se celebraba en Panamá, el Día de la Madre... y desde hace varios días mi mamá nos había invitado a pasar la tarde en su casa. Tan especial era el evento, que hasta nos preguntó a cada uno que queríamos comer y fue a comprar menús individuales para todos... ¡cuanta especialidad!

Sin embargo, desde el viernes en la mañana estoy con una crisis de 10 (el número máximo en mi escala de dolor ), con mucho dolor en los hombros, brazos y manos, cuello y nuca, y un dolor de cabeza intermitente. Terrible... tan terrible... que no me permitía casi ni mover los brazos, ni mucho menos levantarnos (aunque a pesar de ello, moviendo los brazos muy lento y con algo de ayuda, logré hacer comida y hasta brownies).

A pesar de la cremita caliente y el masajito de la noche del viernes, el sábado aún seguía sintiéndome igual de mal.  Pero tenía este compromiso con mi mamá, y no pretendía faltar.  En cualquier otra circunstancia, hubiera llamado para decir "lo siento, no puedo asistir porque estoy malita", pero en este caso tan especial  sentía que simplemente no podía decir que "No".  

Entonces como manejar esta situación?  Me puse a pensar que cosas serían las mas recomendables para sobrellevar esta situación de la mejor manera posible, y aquí les dejo, el resultado de mi análisis, que dicho sea de paso, funcionó bastante bien...
  • Primero que todo, está mi actitud mental. Necesito prepararme mentalmente para manejar este día. Pensar por adelantado cómo será el día y convencerme de que podré manejarlo.
  • Informarle a los demás como me estoy sintiendo para que sus expectativas de mi parte sean realistas, porque no voy a poder estar levantando ni moviendo nada, ni siquiera un plato, y deben saber a que se debe, sobre todo porque necesitaré ayuda para todo (levantarme, caminar, moverme, servirme la comida, etc.)
  • Tomarme un relajante muscular y un baño caliente antes de salir de casa. Llevarme la cremita caliente por si acaso y mi almohadita especial para el soporte del cuello.
  • Sabiendo a donde voy, planificar en donde estaré sentada o recostada, obviamente buscando la mayor comodidad para mí. Pedir almohadones extra o intentar varias posiciones hasta sentirme cómoda.
  • Procurar que alguien mas maneje el auto, para evitar el estrés y mantenerme relajada (incluso en algunos casos, opto por sentarme en los asientos de atrás, aunque se trate de mi propio auto).
  • Poner mi mejor cara, por muy mal que me sienta; no tiene sentido tener mala cara ya que eso no me ayuda sentirme mejor, pero si hace que los demás se sientan mal por mi causa.  Tratar de mantener un estado de ánimo agradable, sobre todo si usualmente es uno quien establece el tono de la reunión.
  • Si en algún momento me siento demasiado mal, retirarme unos 15 o 20 minutos para recostarme en una cama; con seguridad este tiempo podrá ayudarme para recargar mis energías.
  • Y si en realidad ya no aguanto el dolor, entonces llegó la hora de despedirme; y siendo que ya estuve un rato y todos están enterados de como me siento, no deberá ser un problema, retirarme antes de terminada la velada.

Debemos tener en mente la siguiente idea al salir de casa: el objetivo es estar presentes, disfrutar del momento, compartir con los demás y no estropearle la celebración al resto de las personas.  No podemos vivir encerrados, ni negarnos a compartir con quienes genuinamente desean pasar tiempo con nosotros.

Resumiendo mi día: salí de casa a las 5:00 pm y estuve en casa de mi madre hasta las 10:00 pm.  Uno de mis hijos manejó mi auto de ida y vuelta, y traté de estar lo más cómoda posible todo el tiempo.  La última hora y media de esta jornada me costó cada vez mas y al final ya me sentía insoportablemente mal.  Sin embargo, dentro de todo, considero que pasamos un rato agradable. 

Por supuesto, al llegar a mi casa, solo quería llorar de tanto dolor, pero mis hijos me ayudaron y me atendieron prácticamente hasta que me dormí (como se invierten los papeles cuando tenemos estos problemas de salud, verdad?).   Y creo que el sentir el cariño y atención de las personas que te aman es una clave fundamental para sobrellevar el malestar.

Hoy todavía seguí en 10 y de hecho, gran parte de este artículo tuve que dictarlo a la computadora, pero no quería dejar de compartir esta experiencia, porque a pesar de todo, no me arrepiento de haber asistido a pesar del dolor.  

Por supuesto que a nadie que sufra de fibromialgia le provoca pasar por este tipo de experiencias y cuando nos sentimos así, preferimos quedarnos tranquilos; pero siempre habrá alguna ocasión en la que forzosamente debamos decir "SI" y es bueno saber lo que podemos hacer para manejar la situación.

Espero que mi experiencia le sirva de ayuda a alguien mas y les deseo la mejor de las semanas.  Y de paso, a todas mis compatriotas panameñas, les deseo que hayan pasado un maravilloso Día de Las Madres!  Mil Bendiciones!!!

 

jueves, 6 de diciembre de 2012

El Insomnio y la hipersomnia en la fibromialgia

Algunos de los síntomas mas frecuentes de la Fibromialgia y SFC están relacionados con trastornos del sueño, ya sea insomnio, pobre calidad de sueño, despertarnos constantemente, tener pesadillas, dificultad para volver a dormirnos si nos paramos en la noche, y en algunos casos, la sensación de que se requiere dormir mas horas de las que se consideran normalmente necesarias, o hipersomnia.

Creo que todos los que sufren de fibromialgia o síndrome de fatiga crónica han experimentado algunos de estos trastornos de sueño, sino todos, y mucho se ha escrito sobre toda clase de recomendaciones para contrarrestar el insomnio o mejorar la calidad del sueño.

Pues, yo al igual que ustedes también experimenté toda mi vida, esa dificultad para quedarme dormida, y mantenerme dormida por largos periodos de tiempo; y para desempeñarme adecuadamente durante el día, requería mis 8 horas de sueño reglamentarias, aunque en la práctica, uno siempre duerme menos (aproximadamente unas 6 o 7 horas).  Sin embargo, desde hace unos meses, estoy experimentando, mas bien, una hipersomnia.  Es decir, que pasadas las 8 horas que usualmente debemos dormir, aún sigo teniendo mucho sueño (como si me hubiese tomado una pastilla para dormir o un relajante muscular), y como afortunadamente tengo la posibilidad de hacerlo (sin ánimo de sonar antipática, porque estoy pensionada y no tengo que pararme temprano para ir a trabajar), entonces me quedo en cama y resulta que estoy durmiendo alrededor de 9 a 10 horas.

Quizás no le había dado mucha importancia a esto, porque no me parecía que tenía ningún impacto negativo en mi; mas bien por el contrario, me parece que tengo un poco mas de energía y una reducción en la severidad del dolor diario. Pero aún así, estaba empezando a preocuparme, porque sentía que perdía mucho tiempo durmiendo; sin embargo, precisamente hoy he estado leyendo algunos artículos respecto al incremento en el tiempo de sueño, y su impacto en el dolor crónico.

Resulta que un pequeño estudio publicado en este mes en la revista Sleep, ha demostrado que el tiempo de sueño adicional puede desempeñar un papel en la reducción del dolor y proporcionar algo de alivio para quienes sufren de dolor crónico.  Aunque este estudio fue realizado con personas sanas, se pudo concluir que su agudeza mental mejoró durante el día y disminuyó su sensibilidad al dolor, de acuerdo a las pruebas realizadas.  Este hallazgo sugiere que la disminución de la sensibilidad al dolor es similar a tomar una dosis de 60 mg de un analgésico con codeína dos veces al día.

¿Cómo ayuda el sueño a reducir el dolor?
"Creemos que tanto la pérdida de sueño como el dolor aumentan los niveles de marcadores inflamatorios, pero dormir más puede ayudar a disminuir esta inflamación", dijo el Dr. Thomas Roth

Aunque esta evaluación no fue realizada precisamente para pacientes con fibromialgia, yo pienso, por experiencia propia, que sí puede tener algo de impacto en el grado de dolor que experimentamos diariamente.  Lamentablemente, sé que no todos pueden dormir demasiado, pero vale la pena tener conocimiento de esto, ya que en la medida de nuestras posibilidades, pudiéramos tratar de quedarnos en cama durmiendo algo de tiempo extra, cuando tengamos la oportunidad, para ver si nos proporciona algún alivio.

Bendiciones y Abrazos para todos,


jueves, 22 de noviembre de 2012

Se aproxima el fin de año y hay que planear con tiempo

Con la aproximación de las fiestas de fin de año, viene también una gran cantidad de estrés: las compras, reuniones familiares y laborales, la preparación de las comidas navideñas, las decoraciones, sin contar que la calle se vuelve una absoluta locura, el tráfico es increíble y los centros comerciales, tiendas y supermercados están abarrotados prácticamente desde estas fechas hasta finales de diciembre.

Todo estos factores constituyen un escenario terrible para quienes sufren fibromialgia, SFC/EM o cualquier otra condición de dolor crónico.  Por lo que la organización juega un papel importantísimo en este período.  Yo suelo hacer listas para todo, y en estas fechas, lo primero de mi lista siempre soy “YO”.  

Previendo lo que se avecina, trato de elaborar listas semanales de las cosas que tengo que hacer, siempre considerando tiempo de descanso, relajación, sueño, terapia, y medicación (si fuera necesario), dentro de los puntos de mis listas.  También se vuelve un asunto prioritario, el estar pendiente de mis síntomas y malestares, por lo que trato de documentarlos en un diario (de lo que hablaré mas adelante).

Como yo soy muy tecnológica, trato de utilizar todas las herramientas a mi disposición, como la computadora (sobre todo excel), mi teléfono celular (que es un Android, para lo que hay muchas aplicaciones disponibles para tomar notas, llevar diarios, calendarios, etc.)

Por ejemplo, ya tengo algunas listas hechas en excel de años anteriores, y todos los años las modifico un poco o las ajusto según mis necesidades, o incluso, creo nuevas listas.

Algunas de las listas que utilizo cada año son (puedes darle click al título de las listas para ver las imágenes o descargarlas):
  • Menú de la Cena de Navidad: en una columna el plato y al lado, los víveres que tengo que comprar.  Hay ciertas comidas que me gusta hacer todos los años, así que las mantengo y solo añado lo nuevo para cada año.
  • Lista de obsequios: nombre de quien recibirá el regalo, idea del regalo, tienda, precio, etc. (como nota adicional, muchas veces empiezo a ver este tema como dos o tres meses antes de Navidad, sobre todo si pienso comprar algo por internet).
  • Planeador de Eventos que incluye la lista de invitados (confirmados y cuantificados), decoraciones especiales, comidas y bebidas (esto es adicional al Menu de la Cena de Navidad), otros artículos que hay que comprar, imprevistos como sillas adicionales, y el Plan de Trabajo ordenado cronológicamente.  Este planeador es perfectamente utilizable para cualquier fiesta que tengas que planear.

Mas o menos por esta fecha, empiezo a elaborar las listas de tareas semanales.  Primero hago una gran lista, y luego la voy desglosando por semana, a fin de que no se me acumulen las tareas pendientes.  Por supuesto, como siempre, trato de obtener ayuda o apoyo de otras personas para no recargarme.

Solo a modo de ejemplo, pondré algunas de las tareas generales que empiezo a elaborar desde ahora; esta es una lista grande a la que le asigno fechas y luego separo las tareas por semana, desde la última semana de noviembre hasta la semana de Navidad:
  • Preparar la casa para las festividades (limpieza profunda, botar o regalar cosas viejas, dañadas o que ya no se usan).
  • Planificar las renovaciones: pintura, cambios, re-tapizados, etc.
  • Elaborar el Plan de Festividades y listas de cosas que hacer.
  • Empezar un diario de “Gratitud”.
  • Preparar las tarjetas de felicitaciones (tanto en papel como electrónicas).
  • Planear o comprar la ropa que usaré en estas festividades.
  • Empezar las compras de los regalos de Navidad.
  • Planificar los menús para la Navidad y lista de compras de víveres.
  • Decorar la casa con motivos navideños (definitivamente con ayuda o hacerlo poco a poco en varios días).
  • Empezar las compras de los víveres para la cena navideña.
  • Envolver los regalos.
  • Enviar o entregar los regalos y tarjetas (físicas y electrónicas).
  • Hacer planes para Año Nuevo.
  • Disfrutar las festividades.
  • Hacer yoga 2 veces por semana.
  • Meditar y hacer ejercicios de respiración todos los días.
  • No sentirme mal si no pude terminar lo de la semana a tiempo.

Algunas de estas tareas se pueden distribuir en una lista de varias sub-tareas a fin de irlo haciendo poco a poco y asignando lo que sea posible asignar a otros.

Lo importante, como siempre digo es “no extralimitarse”.  Planificar con tiempo y distribuir lo mejor posible las tareas, ayuda a evitar que nos cansemos demasiado.  Recuerda sacar tiempo del día para descansar cuando sientas que lo necesitas, y no temas tomarte un relajante muscular para controlar los dolores y dormir mejor.  Empieza a planear desde ya para que puedas disfrutar de unas excelentes festividades.


miércoles, 21 de noviembre de 2012

Preparándonos para las Fiestas Navideñas

Con la aproximación de las fiestas de fin de año, viene también una gran cantidad de estrés: las compras, reuniones familiares y laborales, la preparación de las comidas navideñas, las decoraciones, sin contar que la calle se vuelve una absoluta locura, el tráfico es increíble y los centros comerciales, tiendas y supermercados están abarrotados prácticamente desde estas fechas hasta finales de diciembre.
 
Todo estos factores constituyen un escenario terrible, sobre para quienes sufren alguna condición de salud o dolor crónico, por lo que la organización juega un papel importantísimo en este período.  Yo suelo hacer listas para todo, y en estas fechas, empiezo a elaborar mis listas.
 
Previendo lo que se avecina, trato de elaborar listas semanales de las cosas que tengo que hacer, siempre considerando tiempo de descanso y relajación, dentro de los puntos de mis listas. Como yo soy muy tecnológica, trato de utilizar todas las herramientas a mi disposición, como la computadora (sobre todo excel), mi teléfono celular (que es un Android, para lo que hay muchas aplicaciones disponibles para tomar notas, llevar diarios, control de tareas, calendarios, etc.)
 
Por ejemplo, ya tengo algunas listas hechas en excel de años anteriores, y todos los años las modifico un poco o las ajusto según mis necesidades, o incluso, creo nuevas listas.
 
Algunas de las listas que utilizo cada año son (puedes darle click al título de las listas para ver las imágenes o descargarlas en pdf y así te pueden servir de base o referencia):
  • Menú de la Cena de Navidad: en una columna el plato y al lado, los víveres que tengo que comprar.  Hay ciertas comidas que me gusta hacer todos los años, así que las mantengo y solo añado lo nuevo para cada año.
  • Lista de obsequios: nombre de quien recibirá el regalo, idea del regalo, tienda, precio, etc. (como nota adicional, muchas veces empiezo a ver este tema como dos o tres meses antes de Navidad, sobre todo si pienso comprar algo por internet).
  • Planeador de Eventos que incluye la lista de invitados (confirmados y cuantificados), decoraciones especiales, comidas y bebidas (esto es adicional al Menu de la Cena de Navidad), otros artículos que hay que comprar, imprevistos como sillas adicionales, y el Plan de Trabajo ordenado cronológicamente.  Este planeador es perfectamente utilizable para cualquier otra fiesta que tengas que planear.

Mas o menos por estas fechas, empiezo a elaborar las listas de tareas semanales.  Primero hago una gran lista, y luego la voy desglosando por semana, a fin de que no se me acumulen las tareas pendientes.  Por supuesto, como siempre, trato de obtener ayuda o apoyo de otras personas para no recargarme.

Solo a modo de ejemplo, pondré algunas de las tareas generales que empiezo a elaborar desde ahora; esta es una lista grande a la que le asigno fechas y luego separo las tareas por semana, desde la última semana de noviembre hasta la semana de Navidad:
  • Preparar la casa para las festividades (limpieza profunda, botar o regalar cosas viejas, dañadas o que ya no se usan).
  • Planificar las renovaciones: pintura, cambios, re-tapizados, etc.
  • Elaborar el Plan de Festividades y listas de cosas que hacer.
  • Empezar un diario de “Gratitud”.
  • Preparar las tarjetas de felicitaciones (tanto en papel como electrónicas).
  • Planear o comprar la ropa que usaré en estas festividades.
  • Empezar las compras de los regalos de Navidad.
  • Planificar los menús para la Navidad y lista de compras de víveres.
  • Decorar la casa con motivos navideños (ojalá pudiera ser con algo de ayuda o hacerlo poco a poco en varios días).
  • Empezar las compras de los víveres para la cena navideña.
  • Envolver los regalos.
  • Enviar o entregar los regalos y tarjetas (físicas y electrónicas).
  • Hacer planes para Año Nuevo.
  • Disfrutar las festividades.
  • Meditar y hacer ejercicios de respiración todos los días.
  • No sentirme mal si no pude terminar lo de la semana a tiempo.

Algunas de estas tareas se pueden distribuir en una lista de varias sub-tareas a fin de irlo haciendo poco a poco y asignando lo que sea posible asignar a otros. 
 
Planificar con tiempo y distribuir lo mejor posible las tareas, ayuda a evitar que nos cansemos demasiado.  Recuerda sacar tiempo del día para descansar cuando sientas que lo necesitas.  Empieza a planear desde ya para que puedas disfrutar de unas excelentes festividades.
 
 

jueves, 15 de noviembre de 2012

Como manejar el proceso de la limpieza del hogar cuando se tiene fibromialgia

Antes que nada, deseo disculparme por estar ausente durante tanto tiempo, pero he estado con una gripe que es una combinación de gripe, alergia y principio de bronquitis, y que aún no termina de irse.

Desde hace poco mas de un mes están realizando una remodelación en mi casa, que afecta prácticamente todos los espacios, con polvo, suciedad, olores y ruidos, pero mayormente, mi cocina y lavandería.  Y en medio de este constante desorden, he tenido que encontrar fórmulas para hacer las cosas de la casa, sin verme extremadamente afectada.

Mi día realmente empieza después del mediodía, ya que debido a estas circunstancias, trato de empezar lo mas tarde posible y mas bien cerca de la hora en que los trabajadores se están marchando.  Pero en un escenario ideal, es mas funcional si distribuimos las tareas a lo largo del día, con pausas prolongadas entre ellas.

En mi caso, me he dado cuenta que no puedo hacer mas de una gran tarea por día, por lo que procuro hacer las tareas pequeñas primero y dejo la grande para último, que generalmente acaba con mi fuente de energía para ese día y me pone en “stand by” de allí en adelante.

Primero que todo, he de decir que yo no pretendo hacer todas las tareas del hogar yo sola.  Muchas de ellas las he delegado a mis hijos y mi esposo también ayuda mucho los fines de semana.  Mis chicos deben cumplir con sus asignaciones, por lo que muchas veces parte de mis tareas consiste en estar detrás de ellos (cosa que detesto, pero es necesaria).  

A continuación les comparto mi sistema, el cual está orientado para quienes no laboran fuera del hogar (pero en un próximo artículo estaré tocando el tema de como organizarnos cuando tenemos un trabajo fuera del hogar).

Tengo una lista de tareas que he separado en diarias, semanales, quincenales y mensuales u ocasionales, y también un horario para la lavandería, ya que al tener 5 personas en casa, hay que lavar todos los días.  Hay quienes prefieren destinar un día para lavar, sin embargo, yo pienso que es mejor hacerlo en 2 o 3 tandas por día, para no recargar la lavadora.


Las tareas diarias son relativamente sencillas y al menos el 50% están repartidas entre mis hijos (aunque ellos van a la universidad y/o trabajan, saben que deben contribuir con las tareas del hogar).  Las tareas diarias las tengo asignadas semanalmente. Por ejemplo, un mismo chico friega los trastes y limpia la cocina durante toda la semana, otro le pone el agua y comida al perro, recoge los pupus y saca las basuras. El resto de las tareas diarias las hago yo, o las voy delegando sobre la marcha.

De la lavandería me encargo yo (porque la verdad es algo que no me molesta y hasta podría decir que me agrada hacerlo), y les delego a mis chicos, la parte de guindar la ropa para secarse al aire libre o echarla en la secadora, una vez que haya terminado la lavadora.  Esta asignación también es semanal, es decir que durante toda la semana, un mismo chico se dedicará a ayudarme con esto.  Sin embargo, en la medida de mis posibilidades, muchas veces, yo misma echo la ropa en la secadora o la guindo si no es mucha ni muy pesada, y por supuesto, si no tengo mucho dolor. Con respecto a recoger la ropa para doblarla y guardarla, cada uno de mis hijos se encarga de su propia ropa, y yo de la mía, la de mi esposo y las cosas generales, como sábanas, toallas, manteles, etc.


Luego tengo un plan maestro con todas las labores semanales, quincenales, mensuales u ocasionales, como ya mencioné, en un cuadro general que tiene todas las tareas, separadas según su periodicidad, y además tengo otro cuadro con la lista de tareas que se realizarán cada día de la semana, que agrupa las tareas semanales, quincenales y el horario de lavandería.  En cuanto a las tareas quincenales, son rotativas, es decir, que si tengo 4 tareas asignadas para el día martes, una semana hago 2 tareas y la siguiente semana las otras 2. 


Parece mucho, pero en realidad al estar repartidas, las tareas son realmente manejables, por supuesto con el apoyo de los otros integrantes de la casa.  En el día mas cargado, quizás me tome como unos 40 a 60 minutos, realizar todas las tareas, considerando que trato de hacerlas poco a poco (por ejemplo, un grupo en la mañana y otras, en la tarde, procurando no trabajar mas de 15 o 20 minutos seguidos), pero nunca todas de una sola vez.  Por ejemplo, el día que tengo que lavar los baños (regadera, servicio y lavamanos), hago los servicios y lavamanos en una tanda, y mas tarde lavo mi regadera mientras me baño, ya que los chicos se encargan de sus respectivas regaderas (también, mientras se bañan).
 
Obviamente, cada una de estos cuadros y listas están ajustados a las medidas de mis necesidades y las tareas que realizamos en mi hogar, y no deben ser precisamente iguales a las de otras personas u otros hogares.  Todas los cuadros los tengo hechos en excel, por lo que son fácilmente modificables, y si están interesados en adquirirlos, solo tienen que darle click a la imagen, para que puedan abrirlos y descargarlos en sus computadoras.
 
Notas adicionales:
  • He procurado confeccionar mis horarios para distribuir las tareas de forma tal que no haya ningún día mas pesado que otro, de esta forma garantizo que no me voy a extralimitar en el esfuerzo.
  • Si alguien dejó algo pendiente, y yo puedo hacerlo (porque estoy en casa mas tiempo que ellos), no tengo problema de hacerlo, siempre y cuando no me esté sintiendo muy mal ese día.
  • Si no pude hacer algo y es importante, trato de que alguien lo haga por mi.  Si no es importante, no me estreso; lo haré cuando pueda.
  • Trato de no extralimitarme, porque muchas veces suele suceder que me emociono con las labores y quiero seguir haciendo mas.  Antes pensaba, “si tengo fuerzas en este momento, mejor aprovecho, porque luego quizás no pueda hacerlo”, pero ahora he aprendido que me conviene mas ceñirme al horario que he confeccionado. 
  • Utilizo productos de limpieza naturales, ecológicos y artesanales (es decir, preparados por mi misma), ya que los comerciales tienen muchas sustancias químicas y fuertes olores que pueden molestarme, producirme alergias, dolores de cabeza y hasta detonar crisis.
  • Procuro no tener tareas los domingos, y la menor cantidad, los viernes y sábados, a fin de poder disfrutar de actividades familiares y sociales en estos días, sin estar muy cansada.  Si alguna tarea del fin de semana no se pudo hacer, entonces la traslado para algún día de la siguiente semana, a menos que sea algo importante, en cuyo caso, la realizo lo antes posible o pido cooperación para hacerla.  Si de antemano se que no podré hacerla (debido a algún plan previo o evento), entonces trato de adelantarla en la semana, ya sea yo misma o con ayuda.
  • Al Plan de la Tareas Semanales, le coloco diferentes colores y tipos de letras cuando quiero asignar las tareas a los chicos, lo imprimo y lo coloco en un tablero en la cocina, de forma tal que cada uno puede identificar rápidamente, las tareas que le corresponden por día.  Esto evita confusiones y permita que tengan claro lo que tienen que hacer.  Además, aprovechando que estamos en una era tecnológica, los domingos en la noche les envío este cuadro a sus correos electrónicos (el cual pueden ver en sus celulares) para que los tengan a mano siempre en caso que deseen consultarlo y no se encuentren en casa.

Este esquema funciona cuando tenemos otras personas en casa que prestan ayuda o contribuyen con las labores del hogar, y por supuesto se trata de un tema proporcional, mientras mayor es el número de personas que vivan contigo, habrá mas tareas que realizar y con mayor frecuencia.  Pero si en tu caso, son menos personas en casa, de la misma forma también se reduce un poco la cantidad o periodicidad de las tareas.  

Ahora bien, si no cuentas con apoyo de ninguna otra persona para que te ayude a realizar las tareas y tampoco puedes contratar a alguien (aunque sea una vez por semana) o, si tienes niños pequeños y tienes que cuidarlos tu misma y atender la casa, no te desesperes, solo tienes que sentarte a organizar las tareas y repartirlas de forma que puedan hacerse poco a poco, y siempre tenemos alguien que puede ayudarnos a cuidar los niños para que podamos atender el hogar (mamá, suegra, tíos, vecinos, amigos, etc.), ya que si nos organizamos bien, quizás solo necesitemos unos 45 minutos diariamente para completar las tareas que requieran mayor atención, y las demás las vamos haciendo poco a poco durante el día.

Atender una casa y una familia no es tarea fácil, y mucho menos si tienes fibromialgia o alguna otra condición de dolor crónico.  Siendo tan perfeccionista y maniática del orden y la limpieza, tuve que aprender a despojar estas cosas de la importancia que normalmente le damos.  Ciertamente hay muchas cosas que no se pueden dejar de hacer, pero también hay muchas otras que si podemos omitir o postergar, cuando sea necesario, por nuestra salud física y mental.  

Para mi las claves del éxito para lograr esto fueron: ajustarme a mi propio ritmo, saber delegar, saber buscar ayuda, no estresarme ni agustiarme por lo que no se pudo hacer, pero sobre todo, cuando mi cuerpo dice "hasta aquí", saber hacerle caso.  Si quedaron trastes sucios o no pude lavar las sábanas hoy, mientras haya comida para comer y todos tengan ropa interior para ponerse, todo está bien en mi mundo.  

Espero que mi sistema pueda serle de ayuda o por lo menos, de punto de referencia a alguien.  Mil Bendiciones ☺☺☺

martes, 13 de noviembre de 2012

Testimonio de Carolina de Colombia

Soy Carolina Velasquez Santa, tengo 28 años y soy de Colombia,  soy una paciente diagnosticada con fibromialgia desde hace 3 años.

Al principio como creo que nos ha pasado a todos, el diagnóstico fue como un laberinto en el cual tu crees que no vas a salir, soy tecnóloga en radiología e hice 4 semestres de medicina y siempre he tenido contacto con pacientes y entiendo muy bien muchas cosas de nuestro organismo, además de todo tengo amigos médicos que me dicen que son conscientes de que no saben mucho de la enfermedad.  

El día en que la fibromialgia llegó a mi vida, ya con título para mis "ataques de ansiedad", según los médicos de urgencias y de consulta externa, por lo menos ya tenía nombre mi enfermedad, aunque ese hallazgo se lo debo a mi médico de cabecera que se puso en la tarea de investigar mas sobre mis síntomas.  Ese día comprendí tantas cosas que pasaron antes que ni hasta yo entendía porque me daban. No he podido hacerme a la idea de que tenga q aceptar que me debo acostumbrar a sentirme mal porque mi cuerpo tiene una enfermedad que te incapacita, en este momento estoy sin empleo, me tuve que devolver para mi ciudad, porque estaba radicada en otra por cuestiones de trabajo, porque el clima frió me hizo daño y tuve crisis graves durante ese tiempo, mi trabajo requiere de mucha fuerza y mucho esfuerzo ya que los equipos son pesados y ahora no tengo nada de fuerza en mis manos y el dolor es fuerte; estoy en una depresión que hasta he pensado en hacerme daño porque no me aguanto los dolores, además de todo, mis relaciones de pareja no han sido muy buenas porque he dado con personas que no entienden lo que me pasa y prefieren alejarse.

Me he hecho todos los tratamientos que me dicen, terapia neural, acupuntura y de medicina tradicional que lo único que han hecho es aumentar mis crisis, el mas desesperante de mis dolores es en las ATMs, estoy medicada con gabapentin pero me he cansado de hacerme miles de cosas que lo único que hacen es aumentar el dolor y la rabia de sentirme así y lo peor es que la siento hasta con Dios, pero le he pedido perdón por eso miles de veces.

He tratado de aceptarlo, pero me ha costado mucho, me siento en un cuerpo ajeno, porque quiero estar bien pero él no, entonces es una pelea constante.  Mi familia hace todo lo posible por tenerme bien y tranquila y ellos han sido el motor de mi vida para volver a salir y seguir luchando contra todo, sin ellos seguro ya no estaría viva.

He aplazado miles de proyectos y me he sentido peor en los últimos días, muy incapacitada para hacer cosas de la vida cotidiana, y me tiene muy deprimida el saber que tal vez me tenga que alejar de mi profesión porque no voy a poder ser capaz, es difícil de aceptarlo. 

Viendo los testimonios de otras mujeres jóvenes, me tranquiliza un poco, ya que aquí en Colombia no había escuchado sino en personas ya mas adultas; no soy la única que lucha contra su propio cuerpo para tener una vida tranquila y sin dolor, palabra que se ha vuelto nuestra compañera y lo seguirá siendo durante el resto de nuestras vidas....

Les agradezco que tengan un espacio donde pueda contar mi historia de vida y la lucha por la que estoy pasando. Les envió miles de bendiciones y espero que en un futuro no muy lejano podamos hablar de esta enfermedad como otra mas que ya tiene cura. 

Espero recibir muchas enseñanzas y apoyo de ustedes... muchas gracias.

Caro


Gracias a ti Carolina, por compartirnos tu historia.  Un gran abrazo y Mil Bendiciones!!!

viernes, 9 de noviembre de 2012

Claves para manejar la limpieza del hogar

Desde hace poco mas de un mes están realizando una remodelación en mi casa, que afecta prácticamente todos los espacios, con polvo, suciedad, olores y ruidos, pero mayormente, mi cocina y lavandería.  Y en medio de este constante desorden, he tenido que encontrar fórmulas para hacer las cosas de la casa, sin ver mi salud extremadamente afectada.

Mi día realmente empieza después del mediodía, ya que debido a estas circunstancias, trato de empezar lo mas tarde posible y mas bien cerca de la hora en que los trabajadores se están marchando.  Pero en un escenario ideal, es mas funcional si distribuimos las tareas a lo largo del día; y cuando se tiene alguna condición de salud especial, es mejor hacerlo con pausas prolongadas entre ellas.

Primero que todo, he de decir que yo no pretendo hacer todas las tareas del hogar yo sola.  Muchas de ellas las he delegado a mis hijos y mi esposo también ayuda mucho los fines de semana.  Mis chicos (que debo decir, ya son todos mayor de edad) deben cumplir con sus asignaciones, por lo que muchas veces parte de mis tareas consiste en estar detrás de ellos (cosa que detesto, pero es necesaria).  

A continuación les comparto mi sistema, el cual está orientado para quienes están todo el día en casa (pero en un próximo artículo estaré tocando el tema de como organizarnos cuando tenemos un trabajo fuera del hogar).

Tengo una lista de tareas que he separado en diarias, semanales, quincenales y mensuales u ocasionales, y también un horario para la lavandería, ya que al tener 5 personas en casa, hay que lavar todos los días.  Hay quienes prefieren destinar un día para lavar, sin embargo, yo pienso que es mejor hacerlo en 2 o 3 tandas por día, para no recargar la lavadora.
 
 
Las tareas diarias son relativamente sencillas y un porcentaje de ellas están repartidas entre mis hijos (aunque ellos van a la universidad y/o trabajan, saben que deben contribuir con las tareas del hogar).  Aquellas tareas diarias que realizan mis hijos, las tengo asignadas semanalmente. Por ejemplo, un mismo chico friega los trastes toda la semana, otro le pone el agua y la comida al perro, y otro saca las basuras. El resto de las tareas diarias las hago yo, o las voy delegando sobre la marcha, si se me hace necesario.

Sobre la lavandería, debo decir que me encanta encargarme de ella y que para mi es algo hasta un poco terapéutico.  Como se ve en el cuadro, tengo una distribución especial para las lavadas, combinando colores similares y los mismos tipos de ropa. Hay ciertas ropas que prefiero secar al aire libre, mientras que otras, es mejor echarlas a la secadora.  Como punto de apoyo también asigno una semana a cada chico para que me ayude a guindar la ropa o echarla en secadora, cuando lo necesite.  Todas las mañanas, recojo la ropa o la saco de la secadora; yo me encargo de doblar y guardar la mía, la de mi esposo y las cosas generales, como sábanas, toallas, manteles, etc., y si se trata de la ropa de mis hijos, coloco la canasta con su ropa limpia en sus camas y cada uno se encarga de guardar su propia ropa.
 
 
Luego tengo un plan maestro con todas las labores semanales, quincenales, mensuales u ocasionales (como ya había mencionado) en un cuadro general que tiene todas las tareas, separadas según su periodicidad, y además tengo otro cuadro con la lista de tareas que se realizarán cada día de la semana, que agrupa las tareas semanales, quincenales y el horario de lavandería.  En cuanto a las tareas quincenales, son rotativas, es decir, que si tengo 4 tareas asignadas para el día martes, una semana hago 2 tareas y la siguiente semana, hago las otras 2. 
 
 
Parece mucho, pero en realidad al estar repartidas, las tareas son realmente manejables, por supuesto con el apoyo de los otros integrantes de la casa.  En el día mas cargado, quizás me tome como unos 40 a 60 minutos, realizar todas las tareas, considerando que trato de hacerlas poco a poco (por ejemplo, un grupo en la mañana y otras, en la tarde, procurando no trabajar mas de 15 o 20 minutos seguidos), pero nunca todas de una sola vez.  Por ejemplo, el día que tengo que lavar los baños (regadera, inodoro y lavamanos), hago los inodoros y lavamanos en una tanda, y mas tarde lavo mi regadera mientras me baño, ya que los chicos se encargan de sus respectivas regaderas (también, mientras se bañan).

Este esquema funciona cuando tenemos otras personas en casa que prestan ayuda o contribuyen con las labores del hogar, y por supuesto se trata de un tema proporcional, mientras mayor es el número de personas que vivan contigo, habrá mas tareas que realizar y con mayor frecuencia.  Pero si en tu caso, son menos personas en casa, de la misma forma también se reduce un poco la cantidad o periodicidad de las tareas.  

Ahora bien, si no cuentas con apoyo de ninguna otra persona para que te ayude a realizar las tareas, o no puedes contratar a alguien (aunque sea una vez por semana), o si tienes algún problema de salud (como yo que tengo artritis y fibromialgia), o si tienes niños pequeños y tienes que cuidarlos tu misma y atender la casa, no te desesperes, solo tienes que sentarte a organizar las tareas y repartirlas de forma que puedan hacerse poco a poco, y siempre tenemos alguien que puede ayudarnos a cuidar los niños para que podamos atender el hogar (mamá, suegra, tíos, vecinos, amigos, etc.), ya que si nos organizamos bien, quizás solo necesitemos unos 45 minutos diariamente para completar las tareas que requieran mayor atención, y las demás las vamos haciendo poco a poco durante el día.

 
Notas adicionales:
  • He procurado confeccionar mis horarios para distribuir las tareas de forma tal que no haya ningún día mas pesado que otro, de esta forma garantizo que no me voy a extralimitar en el esfuerzo.
  • Si alguien dejó algo pendiente, y yo puedo hacerlo (porque estoy en casa mas tiempo que ellos), no tengo problema de hacerlo, siempre y cuando pueda.
  • Si no pude hacer algo y es importante, trato de que alguien lo haga por mi.  Si no es importante, no me estreso; lo haré cuando pueda.
  • Trato de no extralimitarme, porque muchas veces suele suceder que me emociono con las labores y quiero seguir haciendo mas.  Antes pensaba, “si tengo fuerzas en este momento, mejor aprovecho, porque luego quizás no pueda hacerlo”, pero ahora he aprendido que me conviene mas ceñirme al horario que he confeccionado. 
  • Utilizo productos de limpieza naturales, ecológicos y artesanales (es decir, preparados por mi misma), ya que los comerciales tienen muchas sustancias químicas y fuertes olores que pueden molestarme, producirme alergias, dolores de cabeza y hasta detonar crisis.
  • Procuro no tener tareas los domingos, y la menor cantidad, los viernes y sábados, a fin de poder disfrutar de actividades familiares y sociales en estos días, sin estar muy cansada.  Si alguna tarea del fin de semana no se pudo hacer, entonces la traslado para algún día de la siguiente semana, a menos que sea algo importante, en cuyo caso, la realizo lo antes posible o pido cooperación para hacerla.  Si de antemano se que no podré hacerla (debido a algún plan previo o evento), entonces trato de adelantarla en la semana, ya sea yo misma o con ayuda.
  • Al Plan de la Tareas Semanales, le coloco diferentes colores y tipos de letras cuando quiero asignar las tareas a los chicos, lo imprimo y lo coloco en un tablero en la cocina, de forma tal que cada uno puede identificar rápidamente, las tareas que le corresponden por día.  Esto evita confusiones y permite que tengan claro lo que tienen que hacer.  Además, aprovechando que estamos en una era tecnológica, los domingos en la noche les envío este cuadro a sus correos electrónicos (el cual pueden ver en sus celulares) para que los tengan a mano siempre en caso que deseen consultarlo y no se encuentren en casa.
  • Como pueden ver, prácticamento todas las tareas tiene una casilla para puntearla con un gancho cuando se lleva a cabo, como una medida de control.

Atender una casa y una familia, de hecho no es tarea fácil, y mucho menos cuando se tiene alguna condición especial de salud.  Siendo tan perfeccionista y maniática del orden y la limpieza, tuve que aprender a despojar estas cosas de la importancia que normalmente le damos, debido a mi condición especial. Ciertamente hay muchas cosas que no se pueden dejar de hacer, pero también hay muchas otras que si podemos omitir o postergar, cuando sea necesario, por nuestra salud física y mental.  Para mi las claves del éxito para lograr esto fueron: ajustarme a mi propio ritmo, saber delegar, saber buscar ayuda, no estresarme ni agustiarme por lo que no se pudo hacer, pero sobre todo, cuando mi cuerpo dice "hasta aquí", saber hacerle caso.  Si quedaron trastes sucios o no pude lavar las sábanas hoy, mientras haya comida para comer y todos tengan ropa interior para ponerse, todo está bien en mi mundo.
 
Obviamente, cada una de estos cuadros y listas están ajustados a las medidas de mis necesidades y las tareas que realizamos particularmente en mi hogar, y no deben ser precisamente iguales a las de otras personas u otros hogares.  Sin embargo, todos los cuadros los tengo hechos en excel, por lo que son fácilmente modificables, y si están interesados en adquirirlos, solo tienen que darle click a la imagen, para que puedan abrirlos y descargarlos en sus computadoras.   
 
Espero que mi sistema pueda serle de ayuda o por lo menos, de punto de referencia a alguien ☺☺☺
  
 
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