sábado, 29 de octubre de 2011

El estigma social y laboral de la fibromialgia

422750 La Organización Mundial de la Salud describe a la fibromialgia como una enfermedad reumática crónica que se caracteriza por causar fuerte dolor en una o varias zonas del cuerpo, como cuello, hombros, columna vertebral, brazos, caderas, codos, rodillas y tobillos; también ocasiona cansancio extremo, a tal grado que el afectado no tolera siquiera realizar esfuerzos mínimos. La fibromialgia afecta a entre 2 y 3% de la población general, aunque con mayor incidencia en el sexo femenino. Puede iniciarse a cualquier edad, pero es más predominante en edades comprendidas entre los 30 y 50 años. La fibromialgia tiende a producir confusión, ya que casi todos sus síntomas son comunes a otras enfermedades.

No es una enfermedad inflamatoria ni degenerativa, sin embargo impide tener una calidad de vida adecuada y también suele estar asociada con otros trastornos como astenia crónica, depresión, migraña crónica, síndrome del intestino irritable, etc., que complementan el cuadro de síntomas desmejorando aún mas la calidad de vida del paciente.  Debido al hecho de que no tenemos una enfermedad palpable, con una lesión claramente definida o visible, ningún músculo atrofiado, ni desencadenamos en parálisis, se suele pensar que la fibromialgia no es grave porque no es degenerativa, ni nos vamos a morir de esto.  Sin embargo, aquellas personas con una fibromialgia severa, tienen una limitación de movimiento muy grande y muy poca actividad, lo que le impide funcionar como una persona normal.

Todas estas premisas tienden a proyectar la idea de que no tenemos algo realmente serio o con una prognosis nefasta.  Entonces hay quienes piensan que no debiéramos quejarnos tanto, porque lo que tenemos no es tan grave, según ellos. Las personas sanas, aquellas con enfermedades catastróficas (como el lupus, esclerosis múltiple o lesiones en la columna) e incluso muchos miembros de la comunidad médica, tienden a pensar que quienes padecemos de fibromialgia no tenemos derecho a sentirnos tan mal como lo expresamos.  Y esto es absolutamente absurdo.

Así como hay muchas personas con fibromialgia que responden bien a la medicación o tienen una fibromialgia de leve a moderada, y siguen siendo personas funcionales tanto laboral como socialmente, así mismo también hay muchas otras que tienen problemas con los medicamentos, ya sea porque no les funcionan o porque desarrollan intolerancia, y si la fibromialgia que se tiene es de moderada a severa, eventualmente pueden dejar de funcionar apropiadamente a nivel laboral y social, porque los síntomas físicos se vuelven insoportables y los síntomas cognitivos entorpecen la función laboral.  Todo esto trae consigo días de ausencia en el trabajo y hace que los pacientes de fibromialgia se vuelvan el blanco de duras críticas, ya que la incomprensión es generalizada cuando los jefes y colaboradores no entienden la enfermedad y además no pueden percibirla como algo tangible.

En el aspecto social, se pierden amistades porque no entienden las limitaciones que tenemos, y nosotros mismos muchas veces nos enconchamos y nos aislamos porque solo deseamos estar tranquilos y relajados y al estar en reuniones con otras personas, nos toca cumplir con ciertas etiquetas sociales que nos demandan cierto grado de actividad que puede resultarnos incómoda y nos drenan mucha de la poca energía que nos queda.  En el fondo, la fibromialgia sirve como un filtro para saber quienes son tus verdaderos amigos, los que te comprenden, te apoyan y se mantienen a tu lado sin importar como te sientas, y si tienes suerte, hasta te consienten.

El dolor y el malestar que cada persona siente es único y para cada cual su propio malestar es el mas importante, y la intensidad con que se experimenta solo puede ser expresada por quien lo sufre, mas sin embargo, lamentablemente no puede ser demostrada.  La gente suele tener conocimientos sobre otras enfermedades graves mas o menos conocidas y por lo menos entienden su alcance, pero no comprenden lo que es la fibromialgia ni porque afecta tanto a quienes la padecen.  Entonces tenemos que lidiar con el estigma del desconocimiento y la desinformación al respecto, en la que participan tanto personas comunes como tristemente, profesionales de la salud.  Muchos de estos últimos proporcionan muy poca ayuda a los pacientes, y mas que brindar apoyo y orientación en cuanto a la enfermedad, lo que hacen es hacer sentir al paciente peor, al tratarlo como exagerado o incluso algunas veces como hipocondriaco.

En conclusión, a parte de todo lo que conlleva la fibromialgia a nivel físico y cognitivo, también debemos tener la fortaleza para hacerle frente a los inconvenientes que nos ocasionan las personas que forman parte de nuestro entorno.  En mi opinión, quienes sufrimos de fibromialgia somos realmente muy fuertes y tenemos resistencia para rato, contamos con una invalorable fuente de ilimitados recursos para salir adelante y con el tiempo adquirimos la destreza necesaria para empatizar con otras personas que sufren.  Así que solo nos queda entender nuestro padecimiento, buscar los medios para combatirlo, ignorar a quienes no nos proporcionan nada positivo, y tener la plena seguridad de que debemos disfrutar nuestra valiosa vida de la mejor manera posible.

Mil Bendiciones para todos y un excelente fin de semana!!!

viernes, 28 de octubre de 2011

¿Tiene cansancio común o padece el Síndrome de Fatiga Crónica?

image Si actualmente usted siente demasiado cansancio todos los días, y si además, recientemente padeció un resfriado del que le fue muy difícil salir, ponga atención porque tal vez no se trate de una fatiga común. Podría tratarse de fatiga crónica. 

Les comparto esta publicación, ya que me pareció de mucha importancia para quienes pueden sentirse así y no saber exactamente lo que les pasa.  

De hecho, muchas personas padecen el Síndrome de Fatiga Crónica (SFC) y no lo saben. El principal síntoma del SFC es un agotamiento prolongado, que no se alivia con descanso y cuyas causas son difíciles de determinar.

Es perfectamente comprensible que después de pasar por una semana particularmente cargada de actividades, sintamos un gran agotamiento. Sin embargo, cuando esta sensación se prolonga por meses, y rebasa el año, hay indicios suficientes para sospechar que se padece SFC.

Así que, si el reposo no le basta para reponer energías, si su cansancio empeora después de realizar tareas que no implican siquiera un enorme desgaste físico, si tiene dolores de cabeza, musculares o de garganta, si los resfriados son frecuentes y le duran muchos días, debe acudir al médico.

Los pacientes que padecen SFC suelen tener la lengua pálida, lo cual revela su estado de baja energía. Sus síntomas se encuentran en un punto tal que no son suficientes para postrarlos en la cama, pero tampoco les permiten desarrollar una vida normal.

No se sabe con precisión las causas que desencadenan el SFC, pero muchas investigaciones han relacionado este padecimiento con un trauma emocional severo, infecciones virales o bacterianas prolongadas, estrés crónico y fallas del sistema inmunológico.

Se estima que el SFC afecta al 5% de la población mundial, y la proporción por género es de 9 mujeres por cada hombre. No se considera una enfermedad grave o mortal, y tampoco se tiene una cifra precisa del número de decesos que ocasiona, ya que este tipo de decesos suelen atribuirse a fallo cardíaco, cáncer o suicidio.

También hay una parte de la comunidad médica internacional que considera al SFC una enfermedad psicosomática de origen emocional. Este factor ha influido para que se niegue el reconocimiento a la enfermedad y en consecuencia, no se les otorguen derechos a los enfermos.

Asimismo, los parientes de los afectados y las personas que forman parte de su entorno suelen negar el padecimiento, acusando a los pacientes de fingir, exagerar, querer evadir el trabajo o atribuyendo la condición a una enfermedad depresiva. En cualquier caso, lo mejor es acudir al médico para que pueda determinar las causas que nos están dificultando las actividades de la vida diaria.

Fuente de referencia: e-consulta.com

lunes, 24 de octubre de 2011

Un defecto inmune podría se la posible causa de la fatiga crónica

421400 Un defecto del sistema inmune, en el que éste ataca al propio organismo, parece ser la causa del síndrome de fatiga crónica (SFC), también conocida como Encefalomielitis Miálgica, afirman científicos en Noruega.

Hasta ahora se desconocía la causa de la enfermedad y tampoco se habían encontrado tratamientos efectivos.  Algunos estudios en el pasado habían causado controversia después de que se asoció al trastorno con un virus.

Ahora, investigadores del Hospital Universitario de Haukeland en Bergen, descubrieron que un fármaco que actualmente se utiliza para el cáncer logró inhibir la función del sistema inmune y aliviar los síntomas del SFC.  El hallazgo, que aparece publicado en PLoS One, ha sido descrito como "una noticia muy alentadora".

Los investigadores noruegos encontraron la primera clave de su hallazgo en 2004 cuando estaban tratando a una paciente que sufría de linfoma de Hodgkin, una forma de cáncer de los glóbulos blancos, y también de síndrome de fatiga crónica. Cuando la mujer recibió un tratamiento para el cáncer, llamado Rituximab, los síntomas de su SFC lograron mejorar durante cinco meses.

A raíz de este hallazgo, se realizó un nuevo estudio como seguimiento, que involucró a 30 pacientes con SFC.  La mitad recibió dos dosis de Rituximab, y la otra mitad recibió un tratamiento placebo.  Según informan los investigadores, entre los pacientes que recibieron el fármaco, 67% informó de una mejora en sus niveles de fatiga.  En el grupo placebo, sólo 13% mostró algún tipo de mejora.

"Hubo una respuesta variada: un alivio nulo, moderado o drástico de todos los síntomas" explica a la BBC el doctor Oystein Fluge, oncólogo que dirigió el estudio, "dos no tuvieron recurrencia de sus síntomas, sus vidas cambiaron completamente de forma muy drástica".

Su teoría, explicó el científico, es que un tipo de glóbulo blanco, los linfocitos B, producen un anticuerpo que ataca al organismo.  El fármaco "limpia" los linfocitos y esto, en algunos casos, puede "reiniciar" el sistema inmune. Sin embargo, en ciertos pacientes regresan los síntomas de fatiga cuando se producen más linfocitos B.

"Creo que el hecho de que algunos pacientes responden al tratamiento con una mejora en la función cognitiva, la fatiga y el dolor, nos hace pensar que estamos tocando uno de los mecanismos centrales" expresa el doctor Fluge, "pero sólo estamos rascando la superficie, así que todavía no clasifico esto como un enorme avance".

Los científicos están ahora investigando el efecto de suministrar más dosis durante un período más largo de tiempo.  Si sus presentimientos son correctos deberán responder a más interrogantes, por ejemplo, qué es lo que en realidad está atacando el sistema inmune y si es posible o no desarrollar un análisis para el SFC.

Tal como señala el doctor Charles Shepherd, asesor médico de la Asociación de EM del Reino Unido, "los resultados de este ensayo clínico son muy alentadores para la gente con encefalomielitis miálgica; primero, nos confirman que en esta enfermedad existe una anormalidad importante en la función del sistema inmune; segundo, indican que alterar la respuesta del sistema inmune en la EM podría ser una forma efectiva de tratamiento, al menos en un subgrupo de pacientes.  Ahora necesitamos llevar a cabo más ensayos clínicos de estos agentes anticancerosos para ver si otros grupos de investigación pueden replicar estos hallazgos", agrega.

sábado, 22 de octubre de 2011

Hoy no puedo salir de la cama

dormir Antes que nada, deseo ofrecer mis disculpas por estar ausente tanto tiempo, pero durante las últimas dos semanas he tenido una gripe que se convirtió en bronquitis y que cada vez que parecía mejorar, echaba para atrás, mermando mi estado de ánimo general.  Pero a Dios gracias, creo que ahora si estoy bastante mejor, por lo que les dejo este pequeño artículo. 

Alguna vez han sentido ningún deseo de salir de la cama, ni tener ganas de hacer nada, como una sensación de desidia, aunque no se siente precisamente tristeza ni depresión?  Podríamos pensar que mas bien parece pereza, y definitivamente así es como los demás lo verían.  Pues, es importante saber que estos son síntomas clásicos de una depresión leve.  No hay que sentirse triste, deprimido o desesperanzado, para tener una depresión leve.  La depresión abarca un amplio rango de sensaciones, desde algunas muy ligeras y muchas veces poco perceptibles como un problema, pasando por inestabilidad del ánimo, hasta síntomas severos de depresión y pensamientos suicidas.

Por ejemplo, lo que a mi me pasa en particular es que no tengo fuerza para salir de la cama, no siento hambre, me siento aletargada, como si estuviera sedada, pero consciente, no tengo ánimos para nada, nada me provoca, ni si quiera encender la computadora, se que tengo cosas que hacer, pero no me importa postergarlas, puede ser que ni siquiera sienta demasiado dolor, pero no tengo fuerza ni voluntad para nada, me quedo en cama viendo tele y por lo general me paso todo el día entrando y saliendo de un sueño ligero (para luego estar toda la noche despierta!!!).  Cuando esto me sucede, es como si me viera mi misma desde afuera, porque casi no puedo creerlo, parece que yo fuera otra persona.  Si esto me ocurre de vez en cuando, lo considero un día de asueto, no lo pienso mucho y me tomo el día libre; pero si me pasa varios días seguidos, ya empiezo a analizar la situación.

Obviamente no hay que salir corriendo a comprar antidepresivos.  Hay muchas razones para sentirse así.  A mi me sucede, por ejemplo si tengo la presión baja o si no comí bien durante el día anterior, o si han pasado muchas horas desde mi última comida, o cuando he tenido otras enfermedades que usualmente producen debilidad al organismo.  Pero muchas veces estas circunstancias externas se juntan con la fatiga que generalmente sentimos cuando tenemos fibromialgia, y se produce esa sensación de aletargamiento y desidia; otras veces es el efecto residual luego de pasar por otra enfermedad que de por si impone estrés físico adicional a nuestro maltrecho cuerpo, como una fuerte gripe, bronquitis o infecciones varias; y otras veces simplemente se suma una depresión leve, que puede apachurrarnos por varios días.

Para algunas personas con fibromialgia podría resultar difícil recobrar el ánimo luego de episodios largos como estos, pero creo que hay varias cosas que uno puede hacer:

Primero que todo, analizar la situación: determinar si esta sensación o episodio es producto de factores externos ajenos a nuestra voluntad, como cambios en la presión arterial, un bajón de azúcar, algún medicamento que estemos tomando, otras enfermedades pasajeras, problemas económicos, problemas de otro tipo, etc.  Si este fuera el caso, entonces  podríamos pensar que una vez se haya eliminado el factor externo, deberíamos volver a la normalidad.  Sin embargo, sentirse de esta manera no puede ser considerado normal bajo ninguna circunstancia, por lo cual sería recomendable poner en práctica algunas acciones para contrarrestar la situación, como por ejemplo:

  • Proponernos una rutina diaria y cumplirla: programar para el día siguiente una tarea para realizar a cierta hora.  Empezar con una sola tarea para tener un enfoque realista, ya que si nos planteamos varias metas puede ser que no las logremos todas y entonces no habremos sentido el verdadero valor del esfuerzo.  Tenemos que obligarnos a salir de la cama para realizar esta tarea y cumplirla.  Una vez estemos fuera de la cama es probable que empecemos a sentir deseos de hacer otras cosas, pero hay que ir despacio para no extralimitarnos.  Conforme te vayas sintiendo mejor, puedes añadir mas tareas a tu rutina diaria, hasta volver a la normalidad.
  • Darse un baño largo con agua calientita, si tienes tina, tómate tu tiempo, sino una larga ducha.  Ojalá pudieras poner poner música dentro del baño, pero no muy suave, sino mas bien, música estimulante que te provoque bailar (recuerda que este no es un baño para relajarte); verás como sales sintiéndote revitalizada, con fuerzas y ganas de hacer cosas.
  • Durante este tiempo libre que te estás tomando (a la fuerza) estás postergando cosas, puedes aprovechar para escribir una lista de algunas cosas que te gustaría hacer o que recuerdas que tienes pendientes por hacer, ya sea en la casa, el jardín, el trabajo, con los niños, mandados que debes hacer, compras que debes realizar, ideas que se te ocurran, etc.  Cuando visualizamos todo lo que tenemos pendiente en conjunto, nuestro cerebro no puede seguir pensando “no importa, lo haré después, cuando tengas mas ganas”.  Verás que la lista te sale lo suficientemente larga como para que te den ganas de empezar a ponerle ganchitos a estas actividades pronto.
  • Si tienes alguien que pueda sacarte de la cama y llevarte a caminar, aunque sean unos 20 minutos, acuerda con esta persona para que a cierta hora (una hora en la que sepas que es mas probable que aceptes), te ayude a vestirte y te lleve a caminar.  Verás como el cambio de ambiente, respirar aire puro y estar con otras personas, te ayuda a despejarte.
  • Apaga la tele, abre las cortinas y las ventanas, que entre luz en tu habitación.  La luz le dice a tu cerebro que es hora de realizar actividades, de ponerte en movimiento, y si apagas la tele, no te queda nada mas que hacer, por lo que puedes aburrirte y salir de la cama. 
  • Hay que probar de todo, a cada persona le funcionan cosas distintas.  Es cuestión de ver que te funciona a ti y probarlo.  La meta es salir de la cama.

Sin embargo, si luego de analizar las circunstancias, nos damos cuenta de que en realidad no hay ningún factor externo que pudiera estar ocasionando este letargo, debemos evaluar como nos sentimos y como nos hemos estado sintiendo últimamente: si nos alteramos con facilidad o estamos muy sensibles, si nos sentimos amargados sin razón, o reaccionamos exageradamente ante situaciones que usualmente no nos hubieran afectado tanto, etc., entonces es justo pensar que podemos estar experimentando una depresión leve. 

Las depresiones leves también pueden ser consideradas como inestabilidad del ánimo.  Hay remedios naturales para esto, como la Hierba de San Juan por ejemplo (pero como todos los suplementos naturales debe ser tomado con precaución y en este caso particular por no mas de tres meses consecutivos).  Aunque mejor sería visitar al Siquiatra o Sicólogo para conversar al respecto y decidir si necesitamos tomar antidepresivos, o si ya los estamos tomando, determinar si es necesario ajustar la dosis o cambiarlos. 

Al conocernos y entender nuestros sentimientos y sensaciones, aprendemos a identificar cuando necesitamos buscar ayuda externa; a veces pensamos que no estamos tan mal y luego de hablar con un profesional del área, nos percatamos de que en realidad sí tenemos un problema tangible que requiere atención médica específica.  Los mas probable es que sea temporal, o esté ocasionado por el desgaste que produce la fibromialgia; ya que es lógico pensar que al experimentar tanto dolor y malestar de manera tan constante, mientras le hacemos frente a las exigencias diarias de la vida, estemos susceptibles de sentir depresión, por mas fuerte que nos consideremos; y esto no debe causarnos ninguna vergüenza. 

Nuestra fortaleza proviene de nuestro corazón y nuestra determinación para seguir adelante; pero no estamos hechos de piedra, tenemos derecho a ser vulnerables, a sentir debilidad y necesitar de otros.  Esto es lo que constituye al ser humano. Que tengan un Bendecido Fin de Semana!

miércoles, 5 de octubre de 2011

La Ciencia de la Fibromialgia – Grados de Severidad

stress1 En el artículo anterior hablé un poco sobre los síntomas en general y los grados de severidad de la fibromialgia.  Ya que todos experimentamos la fibromialgia de formas distintas, mientras que algunas personas pueden tener muchos o casi todos los síntomas relacionados, otros pueden tener solo algunos síntomas y un grado de severidad menor. Para evitar confusiones, vale la pena conocer los diferentes criterios que enmarcan los diferentes grados de severidad, sin olvidar que en cualquiera de los casos, sigue siendo  fibromialgia, y se deben tener los cuidados necesarios para evitar crisis o empeoramiento.

Repasando los mas de 70 síntomas de la fibromialgia mencionados en el artículo anterior, podríamos agruparlos de la siguiente forma, de acuerdo al impacto en nuestras vidas:

Síntomas generales de la fibromialgia

  1. Dolor que varía de leve a severo, y puede moverse por todo el cuerpo
  2. Rigidez matinal
  3. Fatiga, agotamiento y sueño
  4. Reacciones tardías al esfuerzo físico (dolor muscular muchas horas después)
  5. Espasmos musculares
  6. Calambres
  7. Reacciones ante acontecimientos estresantes
  8. Inflamación difusa
  9. Parestesias en las extremidades con sensación de hormigueo o quemazón
  10. Otros miembros de la familia con la fibromialgia (predisposición genética)

Síntomas relacionados con problemas de sueño

  1. Patrón de sueño ligero con sueño no reparador
  2. Sensación de caer cuando comienza el sueño
  3. Dificultad para mantenerse dormido (sueño interrumpido)
  4. Músculos nerviosos por la noche
  5. Rechinar de dientes (Bruxismo)
  6. Insomnio
  7. Síndrome de piernas inquietas (como condición superpuesta)

Síntomas emocionales

  1. Depresión (como condición superpuesta)
  2. Tendencia a llorar fácilmente
  3. Cambios de humor
  4. Irritabilidad inexplicable
  5. Sobrecarga sensorial (sentirse abrumado)
  6. Ansiedad flotante (no asociada con una situación u objeto específico)
  7. Ataques de pánico

Síntomas cognitivos o neurológicos

  1. Dolores de cabeza y migrañas
  2. Cambios en la visión, incluyendo visión que empeora rápidamente
  3. Dificultad para manejar de noche
  4. Pérdida de la capacidad de distinguir algunos matices de los colores
  5. Sensibilidad a la luz
  6. Mareos
  7. Zumbido en los oídos (Tinitis)
  8. Falta de equilibrio y coordinación
  9. Sensibilidad a los olores
  10. Sensibilidad al ruido
  11. Sensibilidad a cambios de temperatura, presión y humedad
  12. Desorientación direccional
  13. Sensación de confusión
  14. Dificultad para concentrarse
  15. Deterioro de la memoria de corto plazo
  16. Dificultad para encontrar palabras conocidas y otras alteraciones del lenguaje (disfasia)
  17. Aletargamiento
  18. Mirar al vacío antes hasta que el cerebro "se active"
  19. Incapacidad para reconocer entornos familiares

Otros síntomas

  1. Problemas menstruales
  2. Menstruaciones muy dolorosas
  3. Síndrome Pre-menstrual (como condición superpuesta)
  4. Pérdida de la libido
  5. Impotencia
  6. Dolor pélvico
  7. Distensión abdominal y náuseas
  8. Calambres abdominales
  9. Síndrome del intestino irritable (como condición superpuesta)
  10. Hemorroides
  11. Frecuencia urinaria
  12. Dificultad para respirar
  13. Alergias
  14. Goteo nasal recurrente luego de episodios de alergia o resfriados
  15. Sensibilidad al moho y la levadura
  16. Dolor de oídos o picazón en las orejas
  17. Secreciones espesas
  18. Aumento o pérdida de peso inexplicable
  19. Antojos de carbohidratos y chocolate
  20. Crestas de las uñas pronunciadas
  21. Uñas que se curvan por debajo
  22. Crecimiento excesivo de tejido (tumores no cancerosos llamados lipomas, pelos encarnados, cutículas gruesas y que se separan con facilidad, adherencias)
  23. Sudoración excesiva
  24. Piel manchada
  25. Moretones o rayones con facilidad
  26. Hemorragias nasales
  27. Pérdida del cabello (temporal)
  28. Síndrome de ATM (Articulación temporomandibular)
  29. Senos fibroquísticos, con bultos o sensibilidad (como condición superpuesta)
  30. Palpitaciones o ritmo cardíaco irregular y rápido
  31. Dolor en el pecho que parece un ataque al corazón, con frecuencia se trata de Costocondritis (como condición superpuesta)

Como ya había mencionado anteriormente, existen tres grados de severidad para la fibromialgia: leve, moderada y severa. Entonces, ¿cuáles son los criterios utilizados para clasificarlas? Según algunos estudios, se han utilizado los siguientes criterios para determinar los grados de severidad de la fibromialgia:

  1. Impacto general de la Fibromialgia
  2. Calidad del sueño
  3. Nivel de Ansiedad y Depresión
  4. Impacto de los síntomas cognitivos en la productividad
  5. Impacto de otros síntomas en el desempeño general

Asociando estos criterios con los síntomas arriba agrupados, podemos establecer los grados de severidad, de acuerdo a la siguiente matriz:

LEVE

  1. Síntomas generales de la fibromialgia del 1 al 4 – controlables con medicamento, que permiten realizar las tareas diarias con algo de esfuerzo.

  2. Síntomas relacionados con problemas de sueño del 1 al 2 – se consigue algo de descanso, aunque quizás no el suficiente, pero con algo de esfuerzo se puede conseguir un buen funcionamiento durante el día. 

  3. Síntomas emocionales del 1 al 4 - Nivel de Ansiedad y Depresión Medio, controlables con medicamentos y métodos de relajación, sobre todo si se tienen niveles bajos o medio-bajos de estrés.

  4. Síntomas cognitivos o neurológicos del 1 al 5 – con bajo impacto en la productividad.

  5. Otros síntomas del 1 al 22 – con poco impacto en el desempeño general, y controlable mediante medicamentos.

MODERADA

  1. Síntomas generales de la fibromialgia del 1 al 6 – pueden ser controlables con medicamento en la mayoría de los casos, pero aunque permiten realizar las tareas diarias con bastante esfuerzo, empieza haber un incremento en el número de crisis al año y la duración de las mismas, lo que ocasiona días de incapacidad laboral.

  2. Síntomas relacionados con problemas de sueño del 1 al 4 – aunque con bastante esfuerzo se puede lograr un buen funcionamiento durante el día, se siente claramente la falta de descanso apropiado.

  3. Síntomas emocionales del 1 al 5 - Nivel de Ansiedad y Depresión Medio-Alto, que puede ser controlable con medicamentos y métodos de relajación, pero empieza a tener impacto en las relaciones con los demás, sobre todo cuando se tienen niveles considerables de estrés.

  4. Síntomas cognitivos o neurológicos del 1 al 11 – puede tener algo de impacto en la productividad, debido al esfuerzo requerido para tolerar y tratar de contrarrestar los síntomas.

  5. Otros síntomas del 1 al 27 – puede tener algo de impacto en el desempeño general, debido al esfuerzo requerido para tolerar y manejar los síntomas y el estrés físico que producen.

SEVERA

  1. Síntomas generales de la fibromialgia del 1 al 10 – impide realizar las tareas diarias con frecuencia, cada vez se tienen mayor cantidad de crisis, las cuales son mas largas, y se hace prácticamente imposible mantener el trabajo, debido a la dificultad para trabajar tantas horas seguidas y los días de incapacidad laboral.

  2. Síntomas relacionados con problemas de sueño del 1 al 7 – afectan el desempeño durante el día, porque el cuerpo necesita reponer las horas de sueño perdidas la noche anterior. 

  3. Síntomas emocionales del 1 al 7 - Nivel de Ansiedad y Depresión Alto, que podría ser controlable con medicamentos y métodos de relajación, si se eliminaran los factores de estrés, lo cual en muchos casos es imposible, por lo que tienen un alto impacto en el funcionamiento diario y las relaciones con los demás.

  4. Síntomas cognitivos o neurológicos del 1 al 19 – Corto Circuito Total; afecta absolutamente la productividad, aunque se hagan los esfuerzos para compensar los síntomas.

  5. Otros síntomas del 1 al 31 – impacta el desempeño general, debido a la variedad y frecuencia de los síntomas que se experimentan, que se hacen cada vez más difíciles de tolerar, y que de por sí mismos generan estrés físico.

Entonces, ¿Cuál es la conclusión de todo esto?

Una persona con fibromialgia leve puede trabajar y tener una vida social relativamente activa.  Responde bien a los medicamentos de control para la fibromialgia, por lo que sus síntomas podrían estar en un nivel máximo de 3 a 5 en una escala de 1 a 10.  Puede experimentar crisis ocasionales, disparadas por sobre esfuerzo físico o exceso de estrés, pero en condiciones tranquilas, sus síntomas son manejables.  Conserva sus facultades cognitivas intactas y su estado de ánimo es en general bueno, con algunos episodios de ansiedad y/o depresión. Requiere, quizás, mas períodos de descanso que el resto de las personas, y debe aprender a tomar las cosas con calma para no empeorar sus síntomas.

Una persona con fibromialgia moderada puede trabajar, en algunos casos media jornada y en otros, la jornada completa; puede atender algunas actividades sociales, aunque probablemente la fatiga se lo impida.  No responde del todo bien a los medicamentos, por lo que sus síntomas podrían estar en un nivel máximo de 5 a 7 en una escala de 1 a 10.  Empieza a tener algunos problemas cognitivos leves y puede tener un humor variable o temperamental. Tiene crisis frecuentes o mas días malos, disparados no solo por el sobre esfuerzo físico o exceso de estrés, sino por la fatiga y la falta de descanso adecuado, lo que genera un círculo vicioso en el que se producen síntomas nuevos, que a su vez imponen estrés físico y se exacerban los síntomas generales de la fibromialgia.

Una persona con fibromialgia severa no puede trabajar y tiene poca actividad social, aunque muchas veces esto es mas una decisión que una restricción.  No responde a los medicamentos para fibromialgia o requiere dosis cada vez mas altas, lo que merma su calidad de vida.  Sus síntomas podrían estar en un nivel máximo de 8 a 10 en una escala de 1 a 10, casi todo el tiempo, lo que le daría la sensación de tener crisis permanentes; los factores detonantes se vuelven difíciles de detectar, ya que en ocasiones ni siquiera son necesarios para ocasionar malestares; prácticamente no existe el descanso adecuado, y los síntomas se exacerban con mucha facilidad.  Puede tener su capacidad cognitiva muy deteriorada y su estado de ánimo es depresivo y muy ansioso (en ocasiones llegan haber pensamientos de suicidio). En estos casos, la persona opta por solicitar una pensión por invalidez, ya que la enfermedad se vuelve totalmente incapacitante.

Esta información es mas que nada para complementar el artículo anterior y dar algo mas de claridad al fenómeno de la fibromialgia, que a veces no tenemos del todo claro.  La fibromialgia es lo suficientemente severa para quien la padece, así tenga un grado de severidad leve, ya que el dolor y el malestar que cada persona sufre le afecta de igual manera, ya sea mucho o poco, ocasional o frecuente, por lo cual no debemos minimizar ninguno de los grados de severidad.  Pero es importante tener conocimiento de que muchas veces los factores que nos rodean pueden incrementar o exacerbar los síntomas de la fibromialgia, haciéndola mas severa.

Mis recomendaciones en cualquier caso serían: conoce tu cuerpo, entiende el grado de severidad de tu fibromialgia, aprende a identificar tus factores desencadenantes, toma acciones a tiempo para contrarrestar síntomas, no dejes nada al azar, conversa con tu reumatólogo sobre las alternativas de tratamientos y en la medida de lo posible, trata de llevar una vida sana y con bajos niveles de estrés.  En el momento en que sientas que empiezan a aparecer nuevos síntomas o que los ya existentes se vuelvan mas severos de lo usual, haz un alto y presta atención para determinar que puede estar desencadenando esta evolución negativa y haz los cambios necesarios en tu vida.  Recuerda, tu salud y bienestar es lo primero y lo mas importante.

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