sábado, 15 de enero de 2011

Los héroes de la fibromialgia

Hola a todos en este nuevo año 2011; he estado un poco alejada porque mi año empezó de una manera impredecible, cuando mi hijo mayor tuvo que ser operado de urgencia el lunes 3 de enero en la noche.

Ya yo venía sintiéndome bastante mal desde la navidad, muy cansada y con muchos dolores, no solo de la fibromialgia sino también de la espondiloartropatía que padezco, y de hecho fue mi esposo quien tuvo que llevarlo a urgencia cuando empezó a sentirse mal, para que yo pudiera quedarme tranquila en casa.

Pero bueno, en vista de las circunstancias, uno hace a un lado el malestar y naturalmente siempre le da la prioridad a los hijos.  Así que me instalé en el hospital desde esa noche hasta el miércoles en la noche, que fui relevada por mi otro hijo, que pasaría la noche con el enfermo, para que yo pudiera ir a dormir en mi cama.  Creo que todos sabemos que las camas de los acompañantes de los cuartos de hospital, sin importar que tan bueno sea el hospital, no son precisamente de lo mas cómodas.  Y cuidar a una persona recién operada siempre requiere de mucha energía y atención constante.  Así que por supuesto, cuando llegué a mi casa a dormir ese miércoles por la noche, me encontraba totalmente acabada, aunque un poco mas tranquila porque lo peor ya había pasado, pero aún así apenas pude dormir.  Luego de que salió del hospital, yo necesité de una semana de descanso, y ya estoy un poco mejor.

Pero esta experiencia me hizo pensar en quienes sufren de fibromialgia o enfermedades de dolor crónico que tienen niños pequeños, porque ellos requieren atención constante para bañarlos, cambiarlos, darles de comer, vigilarlos si ya caminan, en fin es un trabajo de prácticamente 20 horas al día, porque incluso cuando ellos duermen uno está haciendo otras cosas relacionadas con ellos. Y lo mismo aplica para quienes tienen niños enfermos o tienen que cuidar de parientes enfermos, son situaciones que consumen toda la energía que el cuerpo puede producir y que normalmente causan desgaste físico a cualquier persona, lo que para una persona con FM debe ser algo así como … elevado a las muchas potencias.

Mis hijos ya están grandes, pero puedo recordar con claridad como uno termina el día cuando sus hijos están pequeños, y peor aún, cuando se tiene mas de uno.  Y ni hablar de cuando se enferman; probablemente casi ni dormimos, y la preocupación y el estrés nos consume.  Y creo que, aunque se tenga ayuda, sigue siendo un tremendo peso el que hay que cargar.  

Recuerdo cuando a mi me diagnosticaron con FM, mi hijo mas pequeño tenía 10 años, y el solo hecho de que me apretara, se agarrara de mi o se apoyara sobre mi, era tan doloroso, que era demasiado el tiempo que yo pasaba amargada por el dolor.  La tranquilidad o el relajamiento no existían en mi vida, y la frustración por no poder hacer algunas cosas o por no poder tolerar algunas otras, debido al dolor que me causaban, era muy grande.

Creo que quienes tienes fibromialgia y aún tienen sus niños pequeños o les toca cuidar y atender a sus nietos o a otras personas, son gente verdaderamente admirable, porque simplemente tienen que sacar fuerzas de donde no las hay.  El solo hecho de cargar un niño o ayudar a caminar a un adulto, no importa el peso ni la cantidad de tiempo, es un esfuerzo casi sobrehumano para quienes tienen FM, y estoy segura que la impotencia de una madre al ver que no puede hacer ciertas cosas por sus hijos, también debe producir sentimientos encontrados.

Hoy quiero dedicar un reconocimiento especial a quienes sufren todos los días por el dolor crónico, y aún así deben manejar sus vidas en pos de otros, porque la conciencia nos dice que la prioridad debe ser la otra persona, sin importar nuestro propio malestar o dolor, y a costa de nosotros mismos;  y probablemente quienes no sufren como nosotros, no pueden darse cuenta del inmenso esfuerzo que esto significa.  A todos ustedes, son unos verdaderos héroes!!!

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