viernes, 25 de mayo de 2012

Abordaje integral y multidisciplinario de la fibromialgia

Una vez que se cuenta con un diagnóstico de fibromialgia comprobado, el tipo de tratamiento depende del grado de severidad de la fibromialgia.  Así como hemos mencionado anteriormente, existen varios tratamientos convencionales y alternativos para tratar la fibromialgia, de igual forma existen diferentes médicos y profesionales de la salud para prescribir y administrar estos tratamientos.  En este artículo exploraremos el rol de cada especialista y profesional de la salud que puede verse involucrado en el tratamiento de la fibromialgia.

El dolor muscular crónico generalizado es el marco de la fibromialgia. Sin embargo, la fibromialgia no es solo dolor y cansancio; es una enfermedad muy compleja que abarca y afecta diferentes sistemas de nuestro organismo, en distintas intensidades.  Como ya he mencionado en un artículo anterior, existen diferentes grados de severidad de la fibromialgia: leve, modera y severa.

Como debe ser la atención de acuerdo al grado de severidad?

Fibromialgia leve: dolor muscular leve que puede fluctuar entre 1 a 3 en un escala de 1 a 10 y que tiene poco o ningún impacto en el funcionamiento diario.  Su médico de atención primaria podría darle tratamiento de manera exitosa, quizás recetándole antidepresivos tricíclicos, analgésicos sin receta médica,  ejercicios y recomendaciones para mejorar sus hábitos de sueño. 

Fibromialgia moderada: dolor muscular moderado que puede fluctuar entre 4 a 6 en un escala de 1 a 10 y que puede dificultar el funcionamiento diario.  Si su médico de atención primaria tiene conocimiento en el manejo del dolor, podría atenderle adecuadamente, de lo contrario, podría referirle a un especialista en Medicina Física y Rehabilitación, también conocido como Fisiatra, ya que este grado de severidad requiere fisioterapia y ejercicio supervisado; a parte de que también podría necesitar una posible combinación de medicamentos como relajantes musculares, analgésicos, antiinflamatorios, anticonvulsivos, antidepresivos inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina.

Fibromialgia severa:  dolor muscular severo que puede fluctuar entre 7 a 10 en un escala de 1 a 10 y que impide el eficiente funcionamiento diario, ya sea por ausentismo laboral frecuente o que se tenga que abandonar el trabajo.  al Igual que la fibromialgia moderada, requiere una combinación de diferentes médicos, terapias y medicamentos, pero en este caso, el abordaje debe ser integral y multidisciplinario.

A fin de tratar los síntomas y mejorar el malestar general, el tratamiento para pacientes con fibromialgia, sobre todo de moderada a severa, debe tener como objetivo: minimizar el dolor y sufrimiento, mejorar la capacidad funcional, disminuir la frecuencia de las crisis de dolor, todo esto con la menor cantidad de efectos secundarios posibles.   Para lograr esta meta, se podría requerir el siguiente equipo multidisciplinario:

Reumatólogo o Médico Internista
Usualmente, al menos en mi país (Panamá), todos los Reumatólogos son también Médicos Internistas,  lo que les proporciona un rango más amplio al momento de evaluar a un paciente con dolor crónico.  Este deberá realizar una entrevista inicial para recopilar su historia médica (enfermedades previas, otras enfermedades concurrentes, accidentes, cirugías, problemas de oído o visión, etc.), su historia de dolor (cuando empezó, que lo agrava, que lo alivia, medicamentos que toma, etc.), descripción del dolor (descripción verbal, localización y extensión, nivel en escala de 1 a 10, etc.), sus patrones de sueño, ejercicio y dieta (si ronca, tiene problemas para dormirse o permanecer dormido, alimentos y bebidas que ingiere), síntomas emocionales (estrés, depresión, ansiedad, irritabilidad, etc.).

Posteriormente, realizará un examen físico, palpando los músculos y los puntos gatillo para detectar dolor.  Los puntos gatillo pueden ocurrir en cualquier parte de cualquier músculo.  Según el Colegio Americano de Reumatología, se deben verificar los 18 puntos gatillo en posiciones específicas del cuerpo (cuello, pecho, espalda, codos, cadera, rodillas), de los cuales, el paciente debe presentar dolor a la palpación en al menos 11 puntos.

Aunque el Reumatólogo sospeche que puede tratarse de fibromialgia, deberá ordenarle una batería de exámenes de laboratorio, con el fin de evaluar el funcionamiento de los órganos internos, determinar niveles hormonales, niveles de inflamación, etc., al mismo tiempo que puede descartar otras condiciones médicas que comparten los mismos síntomas de la fibromialgia, o que presentan fibromialgia de modo secundario, como lupus, artritis, problemas con la tiroide, etc.  De ser este el caso, la condición primaria requiere un tipo de tratamiento especializado, que probablemente podría disminuir los síntomas de la fibromialgia.

De tratarse de fibromialgia, el Reumatólogo prescribirá los medicamentos que considere adecuados y, dependiendo del grado de severidad de la fibromialgia, podría remitirle al Fisiatra.

Fisiatra (especialista en Medicina Física y Rehabilitación)
En su primera cita con el Fisiatra, éste deberá realizar una entrevista inicial exactamente igual a la del Reumatólogo, ya sea que cuente o no con el expediente médico del paciente.

Luego de la entrevista, el Fisiatra realizará un examen completo, que a parte de verificar sus reflejos, tomarle la presión y auscultar su corazón, deberían incluir las siguientes evaluaciones:
  • Función auditiva y visual, y sentido del balance
  • Pruebas de movimiento para determinar el funcionamiento del cerebro, músculos, articulaciones y nervios
  • Si existe entumecimiento en alguna parte del cuerpo
  • Medición de la fuerza muscular y el rango de movimiento
  • Palpación de los músculos para determinar el tamaño y número de los puntos gatillo
  • Velocidad y manera de andar
  • Largo de los brazos y las piernas
  • Revisión de los pies en busca de anormalidades

Si el Fisiatra lo considera necesario, podría ordenar algunos exámenes adicionales, como: rayos X, tomografía, resonancia magnética, electromiografía o análisis de sangre.  También podría ordenar pruebas de capacidad funcional para determinar su habilidad para levantar/transportar/empujar/halar/doblarse, así como cuánto tiempo puede mantener sus brazos sobre su cabeza mientras está sentado/parado/trabajando.  Los resultados de estas pruebas pueden proporcionar información adicional para complementar el tipo de tratamiento.  Muchas veces, los pacientes con fibromialgia, también tienen problemas con las articulaciones o los discos intervertebrales, así como podrían tener, sin saberlo, otros problemas como síndrome de túnel carpiano, por ejemplo.

En base a este proceso de evaluación, el Fisiatra determina que correcciones e intervenciones ordenar (fisioterapia, masajes, ejercicios, etc.), y cuando llevarlos a cabo, ya que el momento y duración del tratamiento físico debe ser cuidadosamente considerado para evitar que se ocasione una crisis de dolor y que el paciente pueda desanimarse.  Hay muchos impedimentos que tener en cuenta, ya que aquello que antes funcionaba para su dolor leve o moderado, puede no funcionar para el dolor severo que tiene ahora.

Fisioterapeuta
La fisioterapia es el pilar principal del tratamiento ordenado por el Fisiatra.  Los fisioterapeutas pueden atender articulaciones, ligamentos, tendones, nervios, músculos y otros generadores de dolor.  Ellos utilizan calor, frío, masajes, ultrasonido, estimulación eléctrica y otras terapias.  Los tratamientos impartidos alivian el dolor, ajustan las articulares y corrigen la postura y la manera de andar.  Además, los fisioterapeutas manejan técnicas para tratar los problemas de balance, sensación de mareo, y otros síntomas que experimentan los pacientes con fibromialgia.

Cuando el dolor lo permita, el fisioterapeuta puede aplicar entrenamiento cardiovascular y para incrementar la fuerza muscular y la resistencia.  Podría sentirse un poco mas de dolor al día siguiente, pero luego de las 12 a 48 posteriores a la sesión, debería ir disminuyendo.   Este curso de acción podría fallar, si se intenta muy pronto o con demasiada intensidad, por lo cual es importante mantener una comunicación abierta entre el paciente y el fisioterapeuta.

Masajistas terapéuticos
Ellos trabajan los músculos para liberar las bandas apretadas o contracturas musculares que contienen los puntos gatillo.  Los masajistas terapéuticos pueden trabajar a un ritmo mas lento que los fisioterapeutas y se especializan en varias técnicas para aliviar el dolor miofascial.

Ortopedista
Se especializan en la elaboración de dispositivos para corregir anormalidades.  Muchas veces, solo con introducir una plantilla especial en los zapatos, a fin de corregir la diferencia entre el largo de ambas piernas, se proporciona alivio al dolor.  Además, el Fisiatra puede ordenar aparatos para estabilizar la muñeca, codos, rodillas o tobillos, e incluso, cuellos ortopédicos.  En cualquiera de estos casos, solo deben ser utilizados por períodos cortos, para evitar que se atrofien los músculos que deben realizar el soporte.

Médicos especialista en sueño (deben ser neurólogos, psiquiatras o neumólogo)
El Fisiatra podría ordenar un estudio de sueño para descartar apnea del sueño.  Lo primero que evalúa el médico especialista en sueño, es si se tiene algún factor de riesgo, como obesidad o circunferencia del cuello muy pequeña.  Si se deja de respirar mientras duerme, no se alcanzan todas las etapas de sueño, lo que impide el adecuado descanso y sueño reparador; además de que la sangre no lleva suficiente oxígeno al cerebro, músculos y otros órganos.  De ser este el caso, le prescribirán el tratamiento correspondiente.

Si no tiene apnea del sueño, lo recomendable es tratar de dormir por lo menos 8 horas diarias.  Los paciente con fibromialgia severa, podrían necesitar de 10 a 12 horas de sueño.  Si tiene problemas para mantenerse dormido, porque el dolor le despierta con frecuencia, tomar una siesta durante el día puede ayudarle a disminuir la fatiga y dolor.

Odontólogo
Algunas veces, el rechinar de los dientes (o bruxismo) también puede impedir el sueño.  Algunas personas con bruxismo pueden desarrollar disfunción de la articulación temporomandibular o Síndrome de ATM, que es otro síntoma asociado a la fibromialgia, y produce dolor de cabeza, cara, mandíbulas, oídos y cuello.  Existen dentistas especializados en ATM, que pueden ayudarle a reducir el dolor, a través del uso de protectores bucales o férulas que puede utilizar durante la noche y posiblemente durante el día; también pueden prescribir antiinflamatorios y relajantes musculares.  Muchos de estos odontólogos trabajan de cerca con fisioterapeutas especializados en técnicas de masaje para los músculos de la mordida.

Nutricionista
Debe tratarse de un nutricionista que entienda las necesidades de los pacientes con fibromialgia, ya que se requieren cambios en la dieta a fin de facilitar el alivio del malestar general.  Deficiencias en la dieta, pueden contribuir al dolor.  Exceso de peso puede contribuir a problemas con la espalda baja, rodillas, pies y otras articulaciones.  Si se hace una dieta para bajar de peso, hay que cuidar que se reciban suficientes proteínas para evitar pérdida de músculo, náuseas, fatiga y dolor.  También se debe beber muchos líquidos.  Los nutricionistas, de igual manera, pueden prescribirle una dieta para contrarrestar los efectos negativos de los medicamentos, y supervisar los resultados que los suplementos naturales tienen en el paciente.

Psicólogo especialista en rehabilitación del dolor
Los pacientes con dolor moderado a severo, que han visto reducidas sus capacidades funcionales, pasan por múltiples reacciones similares al duelo.  La reducción de las capacidades funcionales son pérdidas, no muy diferente a la pérdida de un ser querido, y por lo tanto, generan sentimientos que ocurren en etapas: negación, tristeza, negociar con Dios (si aplica), enojo y aceptación.  Bajo todos los conceptos, tenemos derecho a sentir todas estas emociones, y el no permitirse experimentar todas las etapas, prolonga el tiempo de luto.

Por otro lado, es fácil quedarse trabado en las etapas de tristeza o enojo, lo que solo interfiere con el proceso de duelo.  Aquí es donde interviene el Psicólogo especialista en rehabilitación del dolor.  Te ayuda a resolver las reacciones de duelo y te proporciona estrategias para mantener tu vida y el dolor bajo control, enseñándote a entender qué genera tu dolor. Utiliza técnicas como biorretroalimentación y terapia congnitivo-conductual para enseñarte como manejar mejor el dolor.

En apoyo al Psiquiatra, otra de las funciones del Psicólogo es administrar pruebas para evaluar la posibilidad de que el paciente tenga riesgo de adicción o tendencias suicidas.

Psiquiatra
El Psiquiatra se requiere cuando el dolor y la depresión son severas o muy severas.  Trabaja muy de cerca con el Psicólogo, para el manejo adecuado de los medicamentos que prescriba.  A veces, es común que pacientes con fibromialgia presenten problemas de visión, por lo cual es posible que lo derive a un oftalmólogo.  Los problemas con la visión pueden causar un incremento en el dolor de cabeza, cuello y cara, y viceversa, algunos puntos gatillo en esas áreas pueden ocasionar problemas de visión.

Terapeuta de Yoga
Los Terapeutas de Yoga son expertos logrando que se adopten posiciones de yoga, a pesar de las limitaciones causadas por el dolor crónico.  Si se realiza correctamente, el yoga puede reducir el dolor y fortalecer los músculos, articulaciones y ligamentos, a parte de que proporciona un tiempo de relajamiento en su día.

Acupunturista
Cada vez mas, los Acupunturistas son médicos que se han entrenado en esta especialidad.  Aunque la acupuntura no es para todos, especialmente si se tiene una fobia a las agujas, realmente no causa dolor.  Aparentemente, reduce la sensibilización central y con frecuencia ayuda a liberar las contracciones musculares, proporcionando una analgesia inmediata (al menos por un corto período de tiempo).


Cuando la fibromialgia es moderada o severa, hay que tener presente que se requiere un tratamiento a largo plazo para lograr mejoría sostenida.  En coordinación entre Fisiatra y paciente, se irá decidiendo cuando probar un nuevo tipo de tratamiento o cuando reintentar algún otro.

Aunque la fibromialgia aún no tiene una cura conocida, sus síntomas pueden ser tratados a fin de reducir el dolor, mejorar la calidad de vida del paciente y devolverle su capacidad como individuo productivo dentro de la sociedad.


Por ©Mylene Wolf Fibromialgico.blogspot.com

jueves, 17 de mayo de 2012

Buscando un buen médico para tratar tu fibromialgia

Uno de los factores que contribuyen al mejoramiento de los síntomas de la fibromialgia, es contar con un buen médico, que sea capaz de empatizar con tu malestar y preocuparse por buscar el tratamiento adecuado que te brinde el tan anhelado alivio.  Necesitamos ser tratados por un médico cuya meta sea mejorar nuestro malestar, sin importar la fuente de donde pueda provenir la mejoría, pero sobre todo que nos haga sentir que somos capaces de experimentar una recuperación.

La idea es buscar un médico que tenga tanto el conocimiento como el temperamento adecuado para trabajar con nosotros de manera productiva.  El médico y el paciente deben trabajar como un equipo para armar tu caso particular de fibromialgia, como el que junta las piezas de un rompecabezas.  Por eso decimos que para que un médico trate la fibromialgia eficientemente, necesita dos cosas:
  • Tener claro que cada paciente de fibromialgia tiene su propia combinación de síntomas particulares.
  • Que esté dispuesto a realizar variaciones y combinaciones de los tratamientos convencionales y alternativos mas exitosos, a fin de adecuarlos a cada paciente.

El médico correcto no debe solamente tratar tu enfermedad, sino ser capaz de enseñarte acerca de ella; debe tomarse el tiempo para educarte no solo sobre fibromialgia, sino también sobre técnicas de auto-manejo.  Esto significa que uno debe salir de la consulta mejor equipado para tratar con la enfermedad.

Otra de las cualidades que califican a un buen médico para tratar tu fibromialgia, es que tenga una mente abierta y receptiva a nuevas ideas y disposición a probar nuevos conceptos y procedimientos.  Opino que un buen médico debe estar dispuesto a considerar y aprender, no a descartar automáticamente aquello que no le sea familiar.

Con frecuencia cada vez mayor, hay nuevas investigaciones, nueva información, nuevos medicamentos disponibles, y el conocimiento y actitud de los médicos hacia la fibromialgia se está expandiendo.  Aunque aún estemos lejos de lograr que todos los médicos tengan un claro concepto de la fibromialgia y la capacidad correcta para tratarla, cada vez hay mejores médicos, que creen en los pacientes, y que demuestran interés por mejorar su calidad de vida.

Si tu médico familiar o de cabecera no está familiarizado con la fibromialgia, entonces es mejor pedir una referencia para ver un especialista que pueda tratarla, preferiblemente un reumatólogo, pero también podría ser un neurólogo o médico especialista en dolor. Los pacientes con una fibromialgia de ligera a moderada, pueden ser atendidos de manera exitosa por un reumatólogo, un internista o un fisiatra. 

Pero aquellas personas que tengan un caso de moderado a severo, deben buscar médicos especialistas en dolor que estén calificados para tratar las formas mas severas de este trastorno, y que integren un equipo multidisciplinario de especialistas, de tal forma que en conjunto y de manera coordinada, le entreguen al paciente un plan de tratamiento individualizado para su caso, sin que se superpongan las instrucciones que el paciente reciba de sus diferentes médicos.  Este equipo multidisciplinario podría estar integrado por diferentes médicos, dependiendo de cada caso, por ejemplo: reumatólogo, neurólogo, fisiatra, fisioterapeuta, masajista terapéutico, psiquiatra, odontólogo (especializado en desórdenes de la articulación temporomandibular), nutricionista, acupunturista, terapeuta de yoga, etc.  Todo esto, tomando en cuenta, que el paciente pueda tener otras condiciones subyacentes aparte de la fibromialgia, que requieran tratamiento adicional coordinado e integrado. 

Si se tiene la oportunidad de visitar varios médicos hasta encontrar el adecuado, es mejor hacerlo.  Para mí, la relación con mi doctor es tan importante como el matrimonio, debe hacerme sentir cómoda y confiada.  De lo contrario, es preferible aprender sobre todo lo relacionado a la fibromialgia, porque es muy probable que tu tengas que educar a tu médico.  Cuando se trata de manejar una enfermedad crónica como la fibromialgia, la educación es sinónimo de empoderamiento, y si podemos encontrar la combinación correcta de tratamientos, tenemos el gran beneficio de sentir que somos capaces de experimentar vidas en la que el dolor no sea una constante.  

En próximos artículos, estaré hablando del papel que tiene cada médico que integre el equipo multidisciplinario, y también hablaré sobre combinación de tratamientos dentro del contexto del auto-manejo. Que estén bien y Mil Bendiciones!!!

Por ©Mylene Wolf Fibromialgico.blogspot.com

martes, 15 de mayo de 2012

La miopatía mitocondrial se presenta como la fibromialgia

Por primera vez, se describe el caso de una mujer cuyos síntomas cumplían los criterios diagnósticos para la fibromialgia, pero que no respondía a la terapia para este trastorno, y que posteriormente fue diagnosticada por medio de estudios bioquímicos y genéticos, con miopatía mitocondrial. El tratamiento para la miopatía mitocondrial resultó en el alivio de los síntomas. Este caso demuestra que la miopatía mitocondrial puede presentarse en un adulto con un grupo de síntomas compatibles con la fibromialgia.

La paciente era una mujer caucásica de 41 años de edad con síntomas de fatiga, intolerancia progresiva al ejercicio, mialgias difusas, dolor de cabeza, artralgias y dificultad para dormir. El dolor principalmente involucraba la espalda entera y brazos, y ella informó múltiples puntos sensibles en todo el cuerpo.  Su historia clínica adicional incluía hipotiroidismo, enfermedad discal cervical, hipertensión y la enfermedad de Raynaud.

Sobre la base de sus síntomas, se le administró un tratamiento para la fibromialgia con una amplia gama de medicamentos que incluyeron anti-inflamatorios no esteroideos, antidepresivos, gabapentina y pregabalina, sin ningún tipo de alivio de sus síntomas.  

Las miopatías mitocondriales son trastornos caracterizados por alteraciones morfológicas de las mitocondrias del músculo. La evidencia acumulada sugiere que los trastornos mitocondriales son algunas de las enfermedades metabólicas hereditarias más comunes. Al igual que en la fibromialgia, los pacientes pueden presentar debilidad muscular, dolor, fatiga e intolerancia al ejercicio que empeora progresivamente con el tiempo.

Un estudio de caminata de seis minutos demostró elevados niveles de ácido láctico. Los estudios bioquímicos y genéticos de una biopsia muscular revelaron una miopatía mitocondrial.  

La paciente fue tratada con un compuesto de 200 mg de coenzima Q10 (ubiquinona), 1000 mg de creatina, 200 mg de carnitina y 1 mg de ácido fólico, que debía tomarse cuatro veces al día. Poco a poco fue mostrando una mejoría  significativa en sus síntomas a lo largo de varios meses de tratamiento.  A pesar de que este régimen de tratamiento se inició varios años después de la aparición de los síntomas, la paciente mostró una mejoría tremenda dentro de los primeros meses. Con el tratamiento continuado, sus malestares se disiparon durante varios meses, con una solución gradual pero sostenida de todos los síntomas.

Este caso postula el posible papel de la enfermedad mitocondrial en la patogénesis de la fibromialgia, ya que, no sólo se identificó el defecto subyacente a nivel molecular y genómico, sino que, con la terapia adecuada, también se observó una mejoría significativa en los síntomas.

A través de los años, se han postulado varios mecanismos patogénicos para la fibromialgia, pero la patogénesis exacta sigue siendo un misterio. Históricamente, los trastornos del sueño, alteraciones del ritmo circadiano, y el desequilibrio hormonal han sido considerados como posibles causas, pero aún no está claro si estos factores son importantes en la patogénesis, o simplemente surgen como reacción secundaria al estrés físico.  La alteración de neuropéptidos moduladores del dolor es otra hipótesis ampliamente estudiada, pero varios estudios han mostrado resultados variables, sin una conclusión definitiva. Por último, otra teoría más reciente es la presencia de la enfermedad subyacente del metabolismo muscular que conduce a alteraciones en los metabolitos de fosfato de alta energía. Otras explicaciones de causas propuestas incluyen anomalías genéticas y factores de estrés ambiental.

Todos los pacientes con fibromialgia deberían ser evaluados por trastornos del sueño, trastornos endocrinos como el hipotiroidismo y trastornos metabólicos antes de ser diagnosticados con fibromialgia. La frecuencia relativa de estos problemas médicos en pacientes actualmente diagnosticados con fibromialgia no está clara, pero sería digno de estudio en el futuro.

La enfermedad mitocondrial subyacente puede no ser la única explicación para este grupo de síntomas compatibles con fibromialgia, pero es necesario estudiar más a fondo el papel exacto de la miopatía mitocondrial en el desarrollo de la fibromialgia para una mejor comprensión de la enfermedad, y asegurar la atención adecuada y eficaz del paciente. 

Fuente de referencia Medscape News from Journal of Medical Case Reports
Autores del estudio: Mishal Abdullah, Sahana Vishwanath, Amro Elbalkhi and Julian L Ambrus Jr / Escuela de Medicina de Buffalo, E.U.A

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