jueves, 9 de mayo de 2019

Consejo de salud: La artritis y el ejercicio

La actividad física constituye una parte importante en el manejo de la artritis y puede ayudar a mejorar el dolor y la flexibilidad de las articulaciones.

Los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades en Estados Unidos recomienda estos ejercicios de bajo impacto, que ofrecen beneficios sin demasiada tensión sobre las articulaciones:
  • Ejercicios aeróbicos, como nadar, andar en bicicleta, aeróbicos acuáticos, bailar, caminar a un ritmo acelerado y la jardinería.
  • Los ejercicios que fortalecen los músculos, incluyendo ejercicios de calistenia y el entrenamiento con pesas.
  • Ejercicios que ayudan a mejorar el equilibrio, incluyendo el tai chi, caminar hacia atrás y pararse en un pie.
Algunos simples ejercicios para manejar el dolor de la artritis y osteoartritis.
  1. El calentamiento puede ayudar a preparar su cuerpo para el entrenamiento. Estiramientos suaves, encoger los hombros, hacer círculos con los brazos, extenderse para llegar a los dedos de los pies (pero sin tocarlos) son buenos ejercicios de calentamiento. Haga de 3 a 5 repeticiones de cada uno.
  2. Si tiene artrosis en rodillas o caderas, evite actividades donde sus pies golpeen el suelo. Actividades aeróbicas de bajo impacto como caminar, nadar, ciclismo y aeróbicos acuáticos son mejor para las articulaciones y también pueden ayudarle a adelgazar. Trate de hacer 30 minutos en la mayoría de los días de la semana.
  3. El Tai Chi, puede ayudar con el dolor articular, la flexibilidad y el equilibrio. Al igual que el Yoga, son suaves para las articulaciones y pueden mejorar la flexibilidad y la fuerza muscular.
  4. El dorsal ancho es el músculo más amplio en la espalda. Párese con la espalda recta y los pies separados igual que el ancho de los hombros. Coloque los brazos sobre su cabeza, y agárrese una mano con la otra. Tire hacia arriba mientras se inclina hacia el lado derecho. Mantenga la parte inferior del cuerpo recto. Sentirá el tirón a lo largo de su costado izquierdo. Mantenga esta posición durante 15 a 30 segundos, luego cambie de lado. Haga esto 2 a 4 veces en cada lado.
  5. Estiramiento de la pantorrilla. Apoye las manos sobre una pared, una silla o una encimera. Dé un paso atrás con la pierna izquierda; manténgala recta y pulse el talón contra el suelo. Empuje las caderas hacia adelante y doble la pierna derecha un poco. Sentirá el estiramiento en la pantorrilla izquierda. Mantenga esta posición durante 15 a 30 segundos. Repita 2 a 4 veces con cada pierna.
  6. Sus tríceps corren a lo largo de la parte posterior y superior del brazo. Para estirarlo, hay que ponerse de pie con la espalda recta y los pies separados al ancho de los hombros. Doble el brazo izquierdo y lleve el codo hacia arriba. Agarre su codo con la mano derecha, y hálelo hacia la cabeza. Sentirá el estiramiento a lo largo de la parte posterior de su brazo doblado. Mantener por 15 a 30 segundos, y luego cambiar los codos. Repita 2 a 4 veces en cada brazo.
  7. Este estiramiento es para sus músculos cuádriceps que corren a lo largo de la parte frontal del muslo. Si le causa dolor en la rodilla, pare. Párese en su pie izquierdo. Doble la rodilla derecha, levantando el tobillo a la mano y tirando su pie hacia los glúteos para aumentar el estiramiento. Sostenga 15 a 30 segundos. Repita 2 a 4 veces con cada pierna. Si no alcanza el tobillo, ponga una toalla alrededor del mismo para ampliar su alcance.
  8. Sus músculos isquiotibiales corren por la parte posterior del muslo. Estírelos sentándose con la espalda recta en una silla con un pie en el suelo. Lentamente levante la otra pierna, manteniendo la rodilla estirada. Sostenga la pierna con ambas manos. Mantenga esta posición por 15 a 30 segundos, y repita 2 a 4 veces en cada pierna.
  9. Estiramiento de la ingle o músculos interiores del muslo. Siéntese en el suelo con las plantas de los pies juntas; agarre los tobillos y tire suavemente las piernas hacia usted, tanto como pueda. Con los codos, presione las rodillas contra el suelo. Sentirá el estiramiento en la cara interna del muslo. Mantenga por 15 a 30 segundos, y repita 2 a 4 veces.
  10. El entrenamiento con pesas ayuda a construir músculos que soportan las articulaciones. Empiece con pesas que pueda levantar 12 a 15 veces sin encorvarse. Puede usar pesas de mano o incluso una botella de 1 litro de agua.
  11. Escuche a su cuerpo y conozca sus límites. Si tiene dolor severo o rigidez en las articulaciones, hable con su médico. El calor puede ayudar a relajar las articulaciones y los músculos. Después de hacer ejercicio, trate de ponerse hielo por 10 o 15 minutos para reducir la inflamación.
Algo de ejercicio, aunque leve, pero lo mas frecuente posible, siempre ayuda con el dolor. Puede molestar al principio. Empiece suave y corto, y vaya incrementando el tiempo y la intensidad, según su cuerpo se lo permita. En poco tiempo podrá experimentar algo de alivio.

Que tenga un Bendecido Día e Infinitas Bendiciones!

Referencia: https://www.slideshare.net/neoserendipity/ejercicios-para-artritis


miércoles, 1 de mayo de 2019

Aún estoy viva y fuerte!

Aún estoy viva, entera y dentro de todo, sana. Y digo sana, porque a pesar de tener fibromialgia y otras cuantas cosas más, he logrado superar algunos problemas de salud que tuve que enfrentar durante 2018. Y a partir de este momento, planeo retomar el blog nuevamente y seguir compartiendo contenido interesante, actualizado y beneficioso, que pueda ayudar a quienes necesitan o buscan información oportuna y relevante sobre el tema de la fibromialgia y las enfermedades de dolor crónico.

Estar indispuesto con cualquier enfermedad, te afecta no sólo física, sino también emocionalmente, sobre todo cuando es por períodos prolongados. Y cuando esto le ocurre a personas con fibromialgia... solo puedo decir que para sobreponerse al cansancio que se siente al estar enfermo tanto tiempo o tan seguido, hay que armarse de una fortaleza sobrehumana, que solo puede provenir de medios místicos. Para algunos será Dios o la religión, para otros, meditación. Pero por sobre todas las cosas, lo que mas te ayuda a mantenerte en tu sano juicio durante una larga enfermedad, es el apoyo de tu familia y amigos.

En circunstancias normales, hay tantas cosas que afectan la vida de una persona con fibromialgia, como el simple día a día: ir a trabajar o las labores del hogar, el cuidado de los niños o de otros familiares, las diligencias, los problemas financieros, el estrés usual, etc. Tan solo con esto, tenemos suficiente con que lidiar, para sentir lo difícil que puede ser la vida en general. Pero si además le sumamos, enfermedades de alto impacto, que puedan requerir hospitalización, períodos en cama, restricción para moverse, tener que depender de otros, medicamentos necesarios pero con efectos secundarios negativos, etc., entonces la vida se nos puede volver de difícil a imposible.

Pero la verdad es que, de quien única y realmente depende que salgamos adelante es de nosotros mismos. Y aunque los demás nos digan frases como: tienes que ser fuerte, o debes encontrar la forma de sobreponerte, son recomendaciones totalmente vacías, que hacen las personas normales con mucha frecuencia, y a menos que vengan acompañadas de un instructivo, su significado es muy pobre para quien se encuentra sufriendo. La realidad es que hay que buscar la fortaleza dentro de nosotros mismos y ese es un proceso complejo y diferente para cada persona, ya que obviamente depende de las circunstancias particulares de cada quien. 

Les voy a compartir un poquito sobre mi experiencia del último año. 
  • Primero que todo, bien temprano en el año tuve un problema intestinal, que me tuvo enferma por casi tres meses y medios. Me quitaron todos los medicamentos que tomaba, incluyendo Lyrica y Cymbalta. Hospital, reposo, mejoría, recaída, cama, dieta, antibióticos, debilidad, etc. Mientras estuve hospitalizada me empezó un dolor en el brazo derecho que se fue regando desde la mano hasta el hombre y luego se quedó en el hombro. En su momento pensé que era porque había tenido ese brazo inmovilizado con la venoclisis y simplemente me tuve que aguantar el dolor por 7 u 8 meses, solo poniéndome frío y calor y cremas y ungüentos locales.
  • Cuando finalmente empecé a sobreponerme de esos problemas, me dio una Sinusitis bacteriana que me tuvo enferma por 15 días, tomando antibióticos y otros medicamentos. La sinusitis bacteriana es terriblemente dolorosa y la nariz me sangraba con frecuencia. No soportaba el frío ni el calor y mi nariz estaba muy inflamada todo el tiempo porque tenía que sacudírmela con frecuencia, ya que los medicamentos para la congestión no me ayudaban realmente, solo cuando los complementaba con lavados. 
  • Mas adelante, nuevamente a sufrir mis pobres intestinos, me dio una Salmonelosis, lo que nunca entendí, ya que mi alimentación era super sana y no estaba comiendo nada de la calle. Me mandaron de nuevo antibióticos (justamente el mismo que me habían mandado a principios del año para el problema en el intestino: Levofloxacina) y nuevamente empecé a tener dolor en el hombro. Entonces me di cuenta que era un efecto secundario del antibiótico. Esta vez, los dolores fueron mas fuertes, aunque gracias a Dios solo fueron por unos 5 o 6 meses. Aunque al sol de hoy, aún tengo problemas para levantar y rotar la articulación del hombre derecho.

Pero tanto dolor y sufrimiento desencadenó una crisis de fibromialgia super violenta. Los últimos 3 meses del año me la pase en una crisis de dolor casi constante. En resumen, mi pobre cuerpo estuvo agobiado todo el año. 

A pesar del  dolor atroz y el malestar general, diariamente doy gracias a Dios porque mi esposo me ayuda y me atiende cuando está en casa. El resto del tiempo, tengo una maravillosa empleada que es como mi asistente y está muy pendiente de mi salud. Mi familia siempre está muy atenta de mi y mi mejor amiga me llevaba a todas partes hacer diligencias, me ayudaba hacer el super y me cuidaba para que yo no hiciera ningún esfuerzo. Cuando la estás pasando mal, pero tienes una estructura que te da el apoyo que necesitas, tienes mas oportunidades para sobreponerte a las enfermedades.

Mi fibromialgia es severa y yo vivo con dolor permanente, en una escala de dolor del 1 al 10, usualmente estoy entre 6 y 7, pero he aprendido a sobrellevarlo, no extralimitarme, evitar aquello que puede afectarme, privarme de lo que me hace daño (aunque me guste) y usar todo tipo de apoyos externos cuando los necesite, como el bastón, los carritos eléctricos del super, ropa y zapatos cómodos (aunque no sean los mas bonitos y sexy). A pesar de que he estado tan mal durante mas de un año, porque definitivamente tanta enfermedad le impone estrés a la fibromialgia y detona las crisis de dolor, puedo decir a ciencia cierta que en medio de todo, puedo sentir algo de mejoría en cuanto al dolor general y la energía. Y creo que se debe a la dieta.

Cuando salí del hospital luego de mi problema del intestino, el doctor me puso en dieta líquida primero y luego en dieta blanda, pero pude darme cuenta que había cosas que me inflamaban el intestino, me causaban dolor o simplemente me molestaban y decidí hacer algunos cambios a mi dieta. Fue mi decisión. El gastro no fue quien me lo recomendó, pero le comenté lo que estaba haciendo y me dijo que no había problema. 

Los cambios que hice fueron los siguientes: 
  • Eliminé las grasas de mi dieta, no mantequilla, no como nada que pueda tener aceite en la calle, no como nada frito en mi casa, me compré una freidora de aire y si necesito usar algo de aceite para que no se peguen las comidas al sartén o no queden tan secas, uso Pam Coconut Oil (el spray que viene en lata), ya que el aceite de coco es uno de los mas saludables. Si quiero hacer alguna receta que lleve aceite, uso aceite de coco líquido.
  • Cambié los productos lácteos por deslactosados. Como un queso de cabra deslactosado, y aunque tiene un poquito mas grasa que el resto, no me molesta. Tomo leche deslactosada baja en grasa. Como queso crema deslactosado, Sour cream (crema agria) y helado de tofu. Si necesito leche evaporada para alguna receta, también uso la deslactosada. El único inconveniente es que los productos deslactosados no siempre son bajos en grasas. Y además, de vez en cuando me como una que otra cosita con lactosa, pero mientras no sea frecuente, no hay problema.
  • Cambié los panes, harinas y pastas por Gluten free (sin gluten). El gluten produce inflamación en los intestinos y cuando dejé de comer pan y productos con gluten, pude sentir alivio. Afortunadamente, hay una gran cantidad de productos sin gluten en el mercado: panes, galletas estilo crackers, chips para comer con Dips, palitroques, galletitas dulces, espaguetis, etc. También como muchos carbohidratos como papa, camote, yuca, plátanos (sobre todo los maduros me encantan). Uno puede recurrir a lo natural, elaborando muchos productos con maíz y yuca (si no quieres comprarlo). Ahora hago mis brownies mas saludables, uso harina sin gluten y aceite de coco, en reemplazo de los ingredientes originales.
  • Trato de que mis comidas se cocinen con cúrcuma (Tumeric) y jengibre (sobre todo los pollos), porque ayudan a reducir la inflamación en el intestino y el organismo. Tomo vitaminas C y D, Complejo B y Boswellia (suplemento que ayuda a disminuir la inflamación). También trato de usar algunos productos orgánicos, y evito lo que venga en latas. He tratado de dejar el azúcar, pero es la única cosa que no he logrado al 100%.

Sé que algunos se preguntan si comiendo lácteos enteros, carbohidratos y azúcar no será peor para la salud, pero puedo decirle que en un lapso de 6 meses, perdí 45 libras y mis valores de colesterol, triglicéridos y transaminasas del hígado están mejor que nunca. Y esto ha tenido un impacto en la intensidad y frecuencia de mi dolor y la cantidad de energía, ya que no estoy tan mal, a pesar de que ya no estoy tomando ninguna medicina, ni Cymbalta ni Lyrica. Obviamente esto no cura la fibromialgia, pero me permitió percatarme que la alimentación sí tiene un gran efecto en el grado de dolor y energía.

Algo que no he mencionado a lo largo de este artículo es que a pesar de mis enfermedades, mis malestares de la fibromialgia, mi cansancio y desesperación, he cuidado a mi nieto todos los días (de lunes a viernes), lo que fue posible únicamente porque cuento con apoyo de otras personas. Ayuda mucho, cuando uno es responsable de otra persona. El cableado de tu cerebro se acomoda para permitirte superar ciertos desafíos que de otra forma te tumbarían en cama. Y por supuesto todos los días no son perfectos, pero trato de darle a mi cuerpo, lo que pida. Y durante este  último año empecé a rezar mas y medito con mayor frecuencia. Y he aprendido que si buscamos opciones y experimentamos, sí podemos ser fuertes, porque la fortaleza la llevamos por dentro. 

Aquí les dejo un pensamiento para meditar y Mil Bendiciones!

Ser fuerte es... 
Irradiar felicidad cuando se es infeliz. 
Esperar cuando es difícil tener esperanza. 
Estar disponible para otro a pesar de sentir dolor.
Perdonar a alguien que no se lo merece. 
Mantenerse en calma en momentos de desesperación. 
Saber callar en los momentos que deseamos gritar. 
Sentir tolerancia y compasión por otros, cuando es lo que deseamos para nosotros mismos.
Eso es ser fuerte

viernes, 11 de mayo de 2018

COMO SE SIENTE LA FIBROMIALGIA

En este mes de las enfermedades reumáticas y particularmente mañana que corresponde con el Día Mundial de la Fibromialgia, quiero compartir un poco sobre como se siente la fibromialgia, ya que es importante que todos aquellos que nos rodean empiecen a comprender de que se trata esta terrible dolencia.

La fibromialgia puede variar mucho de una persona a otra. Sin embargo, todos tenemos algunas experiencias comunes de dolor y otros síntomas que podrían servir como referencia principal cuando de fibromialgia se trata.

Algunas personas con fibromialgia describen un ardor bajo la piel, como sensación de quemazón y hormigueo (miles de agujas arrastrándose) que se desplazan a lo largo de una extremidad, que además puede haberse adormecido también. 

Otros describen dolor en todas partes como si hubieran sido golpeados por un ablandador de carne o pasados a través de una prensa. Hay quienes experimentan corrientazos eléctricos y otros que sienten la piel dolorosa como quemada por el sol.

Muchos de nosotros sentimos dolor que no parece tener sentido. Puede ser desde cosas normalmente inofensivas, como una brisa fría, una tela suave que se mueve contra la piel o la presión de un apretón de manos, o como cuando alguien quiere llamar tu atención y te toca en el brazo con la punta de sus dedos. La pretina de un par de pantalones holgados, o el cinturón en una bata de baño, puede causar dolor punzante. Los tirantes del sostén, los elásticos de los calcetines y la ropa interior y las etiquetas de una camisa pueden convertirse en fuentes significativas de irritación o dolor.

Nuestros dolores pueden variar de leves a  severos y debilitantes y cambiar con frecuencia y rápidamente a lo largo del día. Un día, podemos tener bajos niveles de dolor y funcionar de manera casi normal, mientras que otros días estamos postrados en cama. Es posible sentirse bien en un momento y de repente el dolor te llega de golpe y te hace sentir como si te hubiera atropellado un autobús.

Para mas información también puedes leer: Los dolores de la fibromialgia

Esto es más que dolor
La fibromialgia implica mucho más que dolor. Existe una larga (larguísima) lista de síntomas que nos agobian.

Otros síntomas frecuentes incluyen rigidez matutina muy dolorosa que te impide moverte al despertar y ocasiones que todo tenga que hacerse lento, por lo cual toca despertarse con bastante anticipación a la hora en que debemos estar listos. Algunas personas incluso necesitan tiempo antes de poder pararse de la cama y empezar andar.

Despertarse sin sentirse recuperado, como si no hubieras dormido en absoluto, por falta de sueño restaurador, ya que no se logra conseguir un sueño profundo, y entre otros trastornos del sueño también son comunes, el síndrome de piernas inquietas, ápnea del sueño e insomnio.

También está la disfunción cognitiva, a menudo conocida fibroneblina o neblina mental, que puede nublarnos el pensamientos, haciéndonos incapaces de pensar con claridad o recordar lo que estábamos haciendo. La pérdida de memoria a corto plazo es común, y muchos de nosotros perdemos la capacidad de realizar múltiples tareas a la vez (multitasking). Podemos tener dificultades para recordar lo que leemos, aprender material nuevo o absorber lo que la gente nos dice, especialmente si hay algo que compite por nuestra atención. Otras dificultades comunes incluyen hacer cálculos simples, desorientarse en un entorno familiar o incluso elaborar una oración simple u olvidar palabras mientras hablamos. Mucha gente dice que siente como si su cerebro estuviera lleno de algodón.

Muchos de nosotros tenemos toda una serie de síntomas extraños que son molestos pero no tan malos como los tres grandes de dolor, fatiga y disfunción cognitiva. Es común escuchar a personas con fibromialgia decir: "Pensé que yo era el único", porque las listas cortas de síntomas usualmente no los incluyen.

Uno de los conjuntos más comunes de síntomas de segundo nivel es la sensibilidad. Esta condición involucra un sistema nervioso excesivamente sensible, y eso puede hacernos reaccionar mal a todo tipo de información sensorial, especialmente si es excesiva, como ruidos fuertes o repetitivos, luces brillantes o intermitentes, olores químicos fuertes (como el pasillo de lavandería en el supermercado) que pueden desencadenar una avalancha de síntomas.

Puede parecer incongruente que un ruido te provoque dolores punzantes en el abdomen o la contractura de los músculos de la espalda, pero ese es el tipo de reacciones inusuales que podemos tener ante esas cosas.

También puedes leer: La larga lista de los síntomas de la fibromialgia


Algo importante a considerar
La fibromialgia tiene muchos síntomas en común con otras afecciones, por lo que aunque vale la pena estar informado sobre lo que podrías tener, es mejor no sacar conclusiones sobre qué está causando tus síntomas ni mucho menos autodiagnosticarte. 

Es importante mantener la mente abierta y trabajar con el médico durante lo que puede ser un largo y frustrante proceso de diagnóstico, ya que antes de diagnosticar fibromialgia, primero hay que descartar un sinnúmero de otras posibles enfermedades que pueden estar causando tus síntomas y que en muchos casos incluyen la fibromialgia secundaria como uno de los síntomas.

Recuerda que tu objetivo es obtener un diagnóstico preciso a fin de que puedas encontrar los tratamientos adecuados para ti.

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