miércoles, 16 de octubre de 2013

La Cama: amiga o enemiga?

La cama es adictiva, es sabrosa y provocadora, nos incita a quedarnos con ella, nos atrapa entre sus sábanas y no nos deja ir.  Bueno, haciendo a un lado el melodrama, es muy cierto que cuesta mucho levantarse de la cama y la realidad es que mientras mas tiempo pasamos acostados, menos probabilidades tenemos de pararnos.

Con frecuencia leo como la gente con fibromialgia pasa mucho tiempo en cama, por lo mal que se sienten o lo cansados que están o porque simplemente es todo lo que les provoca hacer.  De hecho a mi me pasa, y creo que es bastante usual, sobre todo entre la gente que no tiene que levantarse para ir a trabajar, ya sea porque estén discapacitados o porque han decidido quedarse en casa; al tener el tiempo disponible, aumenta la posibilidad de quedarse en cama mas tiempo del necesario, porque no tenemos que salir corriendo para ningún lado.

Es cierto que nos sentimos muy enfermos y queremos estar acostados, que hay que descansar cuando el cuerpo lo pida, que es maravilloso tener la oportunidad de poder reposar durante el día, cosa que no podía hacer cuando trabajaba, pero también es cierto que la cama debilita los músculos y en nuestro caso, nos produce aún mas cansancio del que normalmente sentimos por la fibromialgia, así que hay tener cuidado, porque todo en exceso es malo.

Las personas con fibromialgia necesitan hacer ejercicio, y yo mejor que nadie sé lo difícil que esto suena, porque el dolor no nos deja siquiera pensar en el tema... pero hay que intentarlo.  Aún nos queda fortaleza interna para convencernos a nosotros mismos de levantarnos de la cama y realizar algo de ejercicio, ya sea una caminata a paso ligero o lento, algo de yoga, montar bicicleta si es posible, bailar, hacer aeróbicos de bajo impacto, quizás unos ejercicios para fortalecer los músculos abdominales y de la espalda (éstos se pueden hacer hasta en la cama); en fin, la idea es tener algo de movimiento durante el día, no solo para realizar las labores de la casa o hacer diligencias (aunque ir supermercado, para mi constituye ya algo de ejercicio, por todo lo que camino), sino porque el ejercicio produce una sensación de bienestar, ya que se liberan endorfinas mientras lo hacemos. 

Es importante pasar la menor cantidad posible de tiempo en cama.  Se supone que debemos dormir unas 8 horas diarias, aunque las personas con fibromialgia pueden necesitar unas 9 o 10 horas.  Y el período de vigilia normal usualmente es de 14 a 16 horas, aunque quienes tienen fibromialgia pueden tener varios períodos de descanso en el día, así que digamos que el período de vigilia podría ser de unas 10 a 12 horas. Haz el siguiente ejercicio: cuenta las horas del día que pasas acostado en cama, ya sea durmiendo, viendo televisión, leyendo o descansando; si éstas exceden las 12 horas o tu período de vigilia es menor a las 10 horas, entonces hay que tomar acciones y modificar este comportamiento.

A veces no nos damos cuenta de lo perjudicial que es esto.  Yo me despertaba por las mañanas y me quedaba en la cama viendo noticias y facebook en el celular, y eventualmente me volvía a quedar dormida.  Igual me pasaba si me recostaba en la cama (semi sentada) a ver televisión durante el día, sin darme cuenta se me cerraban los ojos y ya estaba dormida de nuevo.  Entonces me percaté de que pasaba demasiado tiempo en cama y tenía muy pocas horas para hacer las cosas que hay que hacer o que me interesa hacer. 

Quizás yo sea la persona menos indicada para hablar del tema, porque en lo personal, a mi me encanta la cama... Es muy difícil y requiere un gran esfuerzo de nuestra parte, pero tenemos que poner la mente y el corazón, y saltar fuera de la cama, por nuestro propio bienestar.

  
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