domingo, 22 de enero de 2012

Manejo del dolor cuando se está deprimido

Vivir con dolor crónico debería ser suficiente carga para cualquiera. Sin embargo, la depresión, que es uno de los problemas más comunes que enfrentan las personas con dolor crónico, hace la carga aún más pesada.

La depresión puede aumentar el dolor y hacer que sea más difícil hacerle frente. La buena noticia es que el dolor crónico y la depresión no son inseparables. Existen tratamientos eficaces que pueden aliviar la depresión y hacer que el dolor crónico sea más tolerable.

Si usted tiene dolor crónico y depresión, no está solo; el dolor crónico y la depresión son problemas comunes que a menudo se superponen. La depresión es uno de los problemas psicológicos más comunes que enfrentan las personas que sufren de dolor crónico, y que a menudo complica las condiciones del paciente y el tratamiento, como se ha visto en muchas estadísticas:
  • Entre un cuarto y más de la mitad de los pacientes que sufren de dolor están deprimidos.
  • En promedio, el 65% de las personas deprimidas también se quejan de dolor.
  • Las personas cuyo dolor limita su independencia son especialmente propensas a deprimirse.

Los pacientes con dolor crónico y depresión, a menudo no reciben un diagnóstico de esta última (ni tratamiento), porque los médicos se concentran en los síntomas de dolor en la mayoría de las consultas. Como resultado la depresión, los trastornos del sueño, la pérdida de apetito, la falta de energía, y la disminución de la actividad física pueden hacer que el dolor empeore.

"El dolor crónico y la depresión van de la mano", dice el Dr. Steven Feinberg, profesor clínico asociado adjunto de la Escuela de Medicina de la Universidad de Stanford. "Casi tienes que asumir que una persona con dolor crónico está deprimida y empezar por allí."

El dolor provoca una respuesta emocional en todas las personas. Ansiedad, irritabilidad y agitación, son sentimientos normales cuando estamos sufriendo. Normalmente, cuando desaparece el dolor, también lo hace la respuesta de estrés.  Pero ¿y si el dolor no desaparece? Con el tiempo, la respuesta al estrés constantemente activada puede provocar múltiples problemas asociados con la depresión, como ansiedad crónica, pensamiento confuso, fatiga, irritabilidad, trastornos del sueño, aumento o pérdida de peso, etc.

Para esta superposición entre la depresión y el dolor crónico puede haber una explicación biológica: ambos comparten algunos de los mismos neurotransmisores (mensajeros químicos que viajan entre los nervios) y también comparten algunas de las mismas vías nerviosas. 

El impacto del dolor crónico en la vida de una persona contribuye a la depresión, ya que en alguna medida produce algunas pérdidas como, perder el trabajo, perder el respeto como una persona funcional, la pérdida de las relaciones sexuales; así que suena lógico que la gente con dolor crónico se deprimida.

“Una vez que la depresión llega y se queda, aumenta el dolor que ya está presente, añadiendo un doble golpe al dolor crónico, reduciendo nuestra capacidad para hacerle frente”, dice la Dra. Beverly E. Thorn, profesora de psicología en la Universidad de Alabama y autora del libro Terapia Cognitiva para el dolor crónico.  Como vemos, se forma un círculo vicioso.  

Debido a que el dolor crónico y la depresión están tan entrelazados, a menudo ambos se tratan juntos. De hecho, algunos tratamientos pueden mejorar tanto el dolor crónico como la depresión.

Antidepresivos
El hecho de que el dolor crónico y la depresión afectan los mismos nervios y neurotransmisores significa que los antidepresivos pueden ser utilizados para mejorar tanto el dolor crónico como la depresión.

“La gente odia escuchar que todo está en su cabeza, pero la realidad es que la experiencia del dolor si está en la cabeza, y los antidepresivos funcionan reduciendo la percepción del dolor en el cerebro”, dice Feinberg.

Existe abundante evidencia de la eficacia de los antidepresivos tricíclicos, sin embargo, debido a sus efectos secundarios, su uso se ha limitado, y los médicos prescriben algunos antidepresivos más nuevos para el tratamiento de algunos síndromes de dolor crónico que parecen funcionar bien con menos efectos secundarios.

Actividad Física
Muchas personas con dolor crónico evitan el ejercicio. "No pueden diferenciar el dolor crónico del dolor bueno del ejercicio", dice el Dr. Feinberg. Sin embargo, mientras menos ejercicio se hace, más fuera de forma se está, y esto significa que se tiene un mayor riesgo de lesión y de que el dolor empeore.  La clave está en romper este ciclo. Ahora se sabe que una actividad física suave y regular es una parte crucial del manejo de dolor crónico. Todas las personas con dolor crónico pueden y deben hacer algún tipo de ejercicio. Además, el ejercicio también ha demostrado ser de ayuda para la depresión, ya que la actividad física libera el mismo tipo de químicos del cerebro que liberan los medicamentos antidepresivos, es decir que es un “antidepresivo natural”. Consulte con su médico para diseñar un plan de ejercicios que sea seguro y efectivo para usted. 

Salud Mental y Espiritual
El dolor crónico afecta nuestra capacidad para vivir, trabajar y jugar de la manera que solíamos hacerlo.  Esto puede cambiar la forma como nos vemos a nosotros mismos, algunas veces para peor.

"Cuando alguien comienza a tomar la identidad de un paciente de dolor crónico con discapacidad, existe una preocupación real de que la persona se haya hundido en el dolor y se convierta en una víctima", dice la Dra. Thorn.

La lucha contra este proceso es un aspecto fundamental del tratamiento. "Las personas con dolor crónico extremo termina estando sentadas, lo que conduce a una sensación de pasividad”, dice Feinberg. "Lo mejor que se puede hacer es mantenerse ocupada, tomar el control."

Trabajar con un proveedor de salud que se niega a verle como una víctima indefensa es parte de la fórmula para el éxito. El objetivo es reemplazar la identidad de la víctima con la de una "persona sana con dolor", según Thorn.

Terapia cognitiva para el dolor crónico
¿Existe tal cosa como "el poder de la mente sobre la materia"? ¿Se puede "pensar" en la forma para salir del dolor?  Puede ser difícil de creer, pero las investigaciones muestran claramente que para la gente común, ciertos tipos de entrenamiento mental verdaderamente pueden mejorar el dolor crónico.

Un enfoque es la terapia cognitiva. En la terapia cognitiva, la persona aprende a notar los "pensamientos negativos automáticos" que rodean la experiencia de dolor crónico. Estos pensamientos son a menudo distorsiones de la realidad. La terapia cognitiva puede enseñar a una persona cómo cambiar estos patrones de pensamiento y mejorar la experiencia del dolor.

"La idea es que tus pensamientos y tus emociones tienen un profundo impacto en cómo le haces frente al dolor crónico”, dice Thorn. "Hay muy buena evidencia de que la terapia cognitiva puede reducir la experiencia total del dolor."

La terapia cognitiva también es un tratamiento probado para la depresión. Según Thorn, "reduce los síntomas de depresión y ansiedad" en pacientes con dolor crónico.  En un estudio llevado a cabo por el Dra. Thorn, al final de un programa de terapia cognitiva de 10 semanas, “el 95% de los pacientes sintieron que sus vidas habían mejorado, y el 50% dijo que tenía menos dolor."  Y muchos de los participantes del estudio también redujeron su necesidad de medicamentos.

Tratamiento del dolor crónico y depresión
La mejor manera de abordar el manejo del dolor crónico es con un equipo de médicos para crear un plan de tratamiento. Cuando el dolor crónico y la depresión se combinan, se hace aún mas necesario trabajar de la mano con un médico. 

Consulte a su médico de cabecera y dígale que usted quiere obtener control sobre su dolor crónico. Tenga presente que el manejo ideal del dolor debe ser multidisciplinario (esto significa que se ocupará de todas las áreas de su vida afectadas por el dolor). Si su médico no está especializado en el manejo del dolor, pídale que lo remita a un especialista en dolor.  Como medida adicional, busque un terapeuta cognitivo cerca de usted, que tenga experiencia en el tratamiento del dolor crónico. Esto quizás pueda conseguirlo a través de las organizaciones o asociaciones de su país.

Fuente de referencia: WebMD
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...