sábado, 25 de junio de 2011

El impacto de la serotonina en el Síndrome de Intestino Irritable

image Para continuar con el tema del Síndrome de Intestino Irritable (SII) y su relación con la fibromialgia (FM) y el síndrome de fatiga crónica (SFC), nadie sabe realmente porqué con frecuencia se presentan juntos, pero sí se sabe que las tres condiciones pueden incluir desequilibrios de serotonina - aunque en el caso de la FM y el SFC se trata de un desbalance en el cerebro, mientras que en el SII, ocurre en el intestino.

Los niveles anormales de serotonina son típicos en la fibromialgia (FM) y el síndrome de fatiga crónica (SFC), y también pueden estar detrás de algunas de las otras condiciones que son comunes en nosotros, incluyendo el síndrome de intestino irritable (SII).

La serotonina es un neurotransmisor importante (mensajero químico en el cerebro), así como también una hormona. Generalmente oímos acerca de su papel en relación con la neurología, pero el 95% de la serotonina en el organismo reside en el intestino, donde se cree que juega un papel en la motilidad y sensibilidad, ambos con roles significativos en el SII.

La motilidad es la rapidez con la que los músculos en los intestinos se contraen. Según el tipo de IBS (principalmente la diarrea o el estreñimiento en su mayoría), los músculos intestinales se contraen demasiado rápido o demasiado despacio, y eso es lo que produce muchos de los síntomas abdominales dolorosos.

La sensibilidad es lo fácil que es para los nervios sentir dolor. Dolor en sus órganos internos, como el del SII, se llama hipersensibilidad visceral. Solo en casos de SII, la hipersensibilidad parece estar restringida a los órganos digestivos, sin embargo, las personas con FM y SFC también tienen sensibilización central, lo que significa que todo el sistema nervioso central también es extremadamente sensible.

Los estudios han demostrado que las personas con SII con predominio de diarrea, tienen niveles de serotonina más altos de lo normal después de comer, mientras que aquellos con SII que presentan constipación predominante, tienen niveles por debajo de lo normal.

Generalmente, los medicamentos destinados a corregir los desequilibrios de serotonina suelen ser eficaces contra los síntomas del SII.

Y tu que haces para controlar tu SII?

jueves, 23 de junio de 2011

Síndrome del Intestino Irritable cuando se tiene Fibromialgia o Síndrome de Fatiga Crónica

La fibromialgia (FM), el síndrome de fatiga crónica (SFC) y el síndrome de intestino irritable (SII) con frecuencia van de la mano. Como la FM y el SFC, el SII por sí mismo puede ser debilitante y puede imponer muchas restricciones en la dieta y estilo de vida.

Combatir-el-dolor-de-vientre2Cualquier cosa que cause dolor o estrés a tu cuerpo puede exacerbar los síntomas de la FM o del SFC, por lo que es especialmente importante tratar tu SII. Con un poco de esfuerzo, por lo general los síntomas del SII pueden ser bien manejados.

¿Qué es el Síndrome del Intestino Irritable?
Las personas con SII con frecuencia pueden tener diarrea o estreñimiento urgente, o pueden tener ataques alternados de cada uno. También tienen dolor abdominal frecuente. Aunque la mayoría de las personas con fibromialgia no tienen dolor abdominal, el dolor del SII tiene un aspecto similar al dolor de la fibromialgia.

Cuando se tiene SII, el intestino no funciona correctamente. El propio intestino está bien, pero algunas personas pueden tener una baja tolerancia al estiramiento y movimiento intestinal, o podrían tener un problema con el movimiento de los músculos intestinales.

Los investigadores todavía no saben por qué se desarrolla el SII, pero saben que a menudo se inicia después de una gastroenteritis grave (gripe estomacal) o un evento muy estresante. Actualmente, los investigadores están estudiando los sistemas neuroquímicos del intestino y el cerebro, con el fin de comprender mejor la relación entre el estrés y el SII.

¿Por qué la FM, el SFC y el SII van juntos?
La verdad es que nadie sabe la respuesta del por qué estas condiciones a menudo se presentan juntas. Pero actualmente, este tema se encuentra en una etapa especulativa, y entre las similitudes que se están evaluando, están las siguientes:

  • Las tres condiciones pueden incluir desequilibrios de serotonina
  • Tanto el SII como el SFC pueden comenzar después de otra enfermedad
  • El SII y la FM ambas están estrechamente relacionadas con el estrés

En este momento, no sabemos las causas subyacentes de ninguna de estas condiciones, y probablemente no vayamos a entender su relación hasta que podamos entender mejor sus causas y mecanismos.

Síntomas del Síndrome del Intestino Irritable
Los síntomas del SII son más o menos cualquier síntoma abdominal desagradable que te puedas imaginar. Junto con el estreñimiento y/o la diarrea, los síntomas más importantes son:

  • Náuseas y vómitos
  • Gas
  • Hinchazón
  • Distensión abdominal

Los síntomas no asociados con el SII incluyen:

  • Sangre en las heces
  • Anemia
  • Dolor y calambres que te despiertan o te mantienen despierto
  • Pérdida significativa de peso no intencional

Cada vez que tengas un marcado cambio en la función intestinal, habla con tu médico.

Diagnóstico del Síndrome del Intestino Irritable
Otra cosa que el SII tiene en común con la FM y el SFC es que se trata de un diagnóstico de exclusión, lo que significa que tiene que hacerse con base en los síntomas, en lugar de las pruebas. Tu médico necesita descartar la enfermedad inflamatoria intestinal (como colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn) y el cáncer de colon antes de diagnosticar el SII.

Tratamiento del síndrome de intestino irritable
El SII es generalmente una condición crónica, pero se tienen muchas opciones para sentirse significativamente mejor.

Los tratamientos farmacológicos para el SII por lo general incluyen:

  • Medicamentos para la diarrea (de venta libre)
  • Medicamentos para el estreñimiento (de venta libre)
  • Cambios en la dieta
  • Técnicas de manejo del estrés

Mantener un régimen de tratamiento puede minimizar los síntomas, lo que significa que tendrá un impacto mucho menor en la FM y el SFC.

Viviendo con SII, FM y SFC
Cuando tienes varias condiciones médicas, asegúrate de que todos tus médicos y el farmacéutico estén al tanto de los medicamentos y suplementos dietéticos que tomas, y de las limitaciones que enfrentas.

La buena noticia es que los tratamientos para el SII no suelen entrar en conflicto con los tratamientos de la FM y el SFC, y el enfoque primordial de una dieta saludable puede ser beneficioso para tu salud en general.

martes, 21 de junio de 2011

La enfermedad del dolor existe

He leído esta noticia, publicada en un medio de comunicación peruano por Zoraida Portillo, que empieza con un subtítulo que dice: ”No es cuento, locura ni magia negra: La enfermedad del dolor existe”. Se trata sobre una congregación de pacientes de fibromialgia en Lima con el objeto de sensibilizar la opinión pública y buscar la comprensión familiar, dando a conocer las condiciones de esta enfermedad, y me pareció interesante compartirlo, ya que es un proceso que sería requerido practicar en muchos lugares del mundo, especialmente en América Latina.  Cuenta con testimonios de varios pacientes, médicos y organizadores del evento, explicados de forma honesta a la prensa y los transeúntes que presenciaron la reunión. 

☼ .¸¸.•*¨*•.¸¸. ☼ .¸¸.•*¨*•.¸¸. ☼ .¸¸.•*¨*•.¸¸. ☼

Bajo el lema "la enfermedad del dolor sí existe", aproximadamente medio millar de mujeres y hombres, de diversas edades y condición social, se reunieron el domingo 12 de junio en un parque de Lima para comenzar un proceso de sensibilización pública hacia una enfermedad que tiene al dolor físico como su principal característica.

De esta manera, ante el poco interés de las autoridades de salud, han sido los propios pacientes quienes han decidido pasar a la ofensiva y, para esta primera reunión, se valieron de las redes sociales, de afiches pegados en clínicas y hospitales y del llamado "boca-a-boca", de manera que, aunque la concentración puede parecer ínfima para una ciudad de 10 millones de habitantes, para sus organizadores ha sido un éxito.

"Hay días en los que no me puedo levantar de la cama, amanezco totalmente rígida y adolorida y pienso: hoy sí ya me quedé paralítica; entonces empiezo a hacer mis ejercicios de estiramiento, un dedo, la mano, el pie, el cuello, así, poco a poco, hasta que consigo desentumecerme y salir de la cama…", dice a SEMlac, Isabel, una de las participantes.

Pero como ese proceso toma tiempo, ella suele llegar tarde al trabajo y, como además los dolores la despiertan en ocasiones hasta cuatro veces por la noche, llega cansada y ojerosa y sus compañeros le han hecho fama de "juerguera". Como además el dolor la aísla y elude los compromisos sociales, no faltan quienes creen que está metida en drogas.

"Siempre pienso si ellos supieran la dolorosa verdad, me gustaría encontrarme con alguien que entienda lo que me pasa, creo que este será un buen espacio para mí", añade. "Tenemos la enfermedad, qué le vamos a hacer, pero tenemos que salir adelante, el dolor no nos debe vencer", dice la psicóloga Susana Dibos, organizadora de la concentración, a quien le diagnosticaron la enfermedad hace ocho meses. "El objetivo de esta reunión era darnos un mensaje entre todos: no estamos solos, podemos apoyarnos unos a otros", agrega.

Ella ya se ha puesto en contacto con redes de apoyo de Estados Unidos y España, países donde las enfermedades del dolor están reconocidas y los pacientes reciben un tratamiento acorde a sus padecimientos, lo cual incluye no solo medicación, sino medicina física, terapias de grupo y medicina complementaria como yoga, acupuntura y ejercicios acuáticos.

¿Pero qué enfermedad es esta?, preguntó más de un transeúnte al ver tanta gente reunida. La principal es la fibromialgia y otra, con algunas variables, es el síndrome de fatiga crónica. Si bien no son mortales, atentan contra la calidad de vida de quienes las padecen, disminuyendo su capacidad laboral y afectando su vida social, afectiva y familiar, pues los dolores se presentan súbitamente sin alguna causa específica, pudiendo ser incluso invalidantes debido a la intensidad.

"Es una enfermedad típica del dolor", explica a SEMlac el reumatólogo Luis Fernando Vidal, de la Sociedad Peruana de Reumatología, quien lleva 20 años estudiando la fibromialgia.

"Como el dolor es inespecífico, viene y se va sin razón aparente y ataca indistintamente los huesos, los músculos o los tendones; es muy difícil el diagnóstico y hay pacientes que se pasan años yendo de un especialista a otro antes de ser diagnosticados con fibromialgia", sostiene.

"Ningún paciente (de fibromialgia) es igual a otro, la intensidad y localización de los dolores difiere, los ‘disparadores’ también, por eso es tan difícil el diagnóstico e incluso el manejo", añade. Por ello, además, es tan importante el apoyo y la comprensión familiar.

"Yo sufro mucho, en mi familia hasta me han dicho que estoy loca. ‘¿Cómo es eso de que hoy te duela una cosa, mañana otra y no sale nada en los análisis?, son pretextos tuyos para no atender a los chicos y descuidar la casa’, me reprocha mi marido y hasta mi mamá", señala Ann-Marie, de 34 años y dos hijos aún pequeños.

"Precisamente, uno de los objetivos que perseguimos con esta reunión es la comprensión de las personas que están a nuestro alrededor, familiares y amigos. Nosotros sabemos que nuestra enfermedad no tiene cura, pero apelamos a la comprensión de nuestros seres queridos para que no nos hagan sentir culpables, bichos raros o piensen que somos unos embusteros", dice Dibos.

Pero a veces no encuentran comprensión ni siquiera en los médicos. "Durante mucho tiempo no quise saber nada con los médicos y aguantaba los dolores llorando en silencio, porque más de uno me mandó al psiquiatra, me decían que era depresión, que era estrés, que yo estaba físicamente bien y no había explicación para el dolor, así que tenía que ser algo psíquico", comenta Hilda, otra participante.

Reconocida como enfermedad por la Organización Mundial de la Salud (OMS) apenas en 1992, hasta hoy su origen sigue siendo desconocido y son aún muchos los médicos -especialmente los de mayor edad- que en los países en desarrollo se resisten a aceptarla como tal. Para ellos, se trata de un conjunto de síntomas originados por causas psíquicas y que deben ser tratados como una depresión grave.

Sin embargo, los avances tecnológicos en la medicina han permitido demostrar, mediante imágenes cerebrales de alta resolución, que el dolor que padecen estos pacientes es real y no imaginario. Además, muchos enfermos presentan un descenso de la serotonina y un aumento de la sustancia P, ambos reguladores neurológicos del dolor.

De allí que algunos especialistas señalen que en estos pacientes los receptores cerebrales del dolor están activados de manera crónica, como resultado de un evento traumático o una enfermedad viral o bacterial anterior. Los pacientes presentan dolores musculares crónicos y la OMS establece 18 puntos dolorosos al contacto en el cuerpo humano para hacer el diagnóstico diferencial, así como fatiga permanente, problemas de sueño e incluso pérdida de habilidades cognitivas que incluyen dificultad para concentrarse, deterioro de la memoria, dificultad para recordar palabras -nombres-, o tendencia a sentirse abrumado al enfrentarse con varias cosas que hacer a la vez.

Una enfermedad similar es el síndrome de fatiga crónica que, como su nombre indica, provoca una fatiga extrema que no desaparece después del descanso, sino que se exacerba y puede limitar las actividades. Según la OMS, para diagnosticarlo, el paciente debe presentar fatiga que no cede por más de seis meses, junto a otros síntomas como dolores musculares, problemas con la memoria, dolores de cabeza, garganta y en múltiples articulaciones y ganglios linfáticos adoloridos.

Al igual que la fibromialgia, su causa es desconocida y tampoco tiene cura. Es más común entre mujeres de 40 a 60 años, por lo que más de un especialista ha sugerido una relación causa-efecto entre la doble y triple jornada que algunas mujeres desempeñan a lo largo de su vida, pero sin evidencias científicas contundentes que lo sustenten.

Y, contrariamente a lo que se creía, la depresión en los pacientes de fibromialgia no es mayor que la que se presenta en otras enfermedades como artritis reumatoide, diabetes, Parkinson o asma.

Una investigación realizada por el reumatólogo catalán Ferrán García, director Científico del Instituto Ferran de Reumatología de Barcelona, uno de los lugares a la vanguardia en estudios sobre la enfermedad, reveló que la incidencia de depresión en pacientes con fibromialgia es de 21.4%, mientras que entre los pacientes de asma es de 41%, de cáncer 45% y de sida hasta 85%.

"Si bien los síntomas depresivos son frecuentes entre los pacientes con fibromialgia, dichos síntomas no son más frecuentes ni más importantes que en otras enfermedades. La inmensa mayoría de pacientes con Fibromialgia no reúnen los criterios para hacer un diagnóstico psiquiátrico", señala ese estudio.

Frida Kahlo, la talentosa artista mexicana, padecía esta enfermedad y la dejó plasmada en uno de sus cuadros más famosos: La columna rota (1944). "Estos espacios son sumamente importantes para que los pacientes sepan que no están solos. Los grupos de apoyo son muy útiles en esta enfermedad, debido a sus características, pero además sirven para sensibilizar a las autoridades sobre la discapacidad que puede generar, que va más allá del 10% que se le asigna actualmente, lo que impide que los pacientes avanzados puedan tener derecho a la incapacidad temporal o permanente e incluso sean despedidos de sus trabajos por faltar constantemente", señaló Vidal.

Fuente: http://www.bolpress.com y http://www.adital.com.br

Entradas mas leidas