lunes, 10 de agosto de 2009

Fibromialgia y Psicología


La Fibromialgia se caracteriza por un cuadro de dolor crónico musculoesquelético generalizado, benigno, de origen no articular y causa desconocida. La psicología en la fibromialgia trabaja las emociones, pensamientos, darse cuenta del propio cuerpo.

¿Qué es la Fibromialgia?

La FM (Fibromialgia) es una enfermedad de origen médicamente desconocido. Su nombre indica: fibro = fibra, mi = músculos y algia = dolor. Se considera crónica (con más de seis meses de duración). El dolor y el cansancio son los síntomas de Fibromialgia más destacados pero no los únicos. Alteraciones del sueño, colon irritable, pérdida de la memoria y de la concentración... son algunos de los más destacados.

Al no haber ningún indicador objetivo, analíticas, radiografías... de la enfermedad (parece que las investigaciones más recientes apuntan a un déficit de la hormona del crecimiento aunque es muy pronto para decir algo con seguridad) nos encontramos con la primera dificultad de diagnóstico, además de que los síntomas de la Fibromialgia pueden estar indicando la existencia de otra enfermedad, con lo cual crea incertidumbre, y esto ayuda a aumentar la angustia y la tensión en las personas con fibromialgia.

La prevalencia es del 90% de mujeres respecto a un 10% de hombres, en edades comprendidas mayoritariamente entre los 35- 65 años.

¿Qué ocurre con el dolor en la Fibromialgia?

La persona con fibromialgia tiene una forma de afrontar su cotidianeidad que contribuye a aumentar el dolor.

  • Son personas que "se sienten burros de carga" de sus hogares, de sus trabajos...
  • Son personas muy dadas a satisfacer las necesidades de los demás antes que las suyas propias, llegando al punto que ya no saben cuales son sus propias necesidades.
  • Se sienten incomprendidas, y se sienten heridas con las personas que las rodean.
  • Tienen un gran sentido del deber y eso las lleva a ser muy exigentes y a tener un gran sentimiento de culpabilidad.
  • Baja autoestima.
  • Les cuesta pedir.
  • Presentan mucha rigidez física -el cuerpo está muy tenso-, mental -tienden a dar muchas vueltas sobre lo mismo, y les cuesta tener en cuenta otros puntos de vista- y emocional -siempre que pueden evitan afrontar lo que sienten-.

Esta forma de relacionarse consigo mismas y con su entorno les reporta una gran pérdida de energía física, ya que esa tensión se va acumulando en su cuerpo.
El dolor provoca mucha agresividad y ansiedad por la sensación de impotencia, aunque con técnicas de relajación y respiración se ha demostrado que disminuye.

Normalmente las emociones como la rabia y la tristeza, al sentirse incomprendidas, impotentes, no ayudadas..., si no se elaboran son las que esencialmente ayudan a aumentar el dolor corporal, el insomnio, el estrés... y a la larga la pérdida de concentración y la memoria.

Se van acumulando temas pendientes en vez de resolverlos, y todo ello provoca sentimientos de culpabilidad e irritabilidad tanto hacia ellas mismas (debo hacer y no puedo) como hacia los otros (deben hacer y no hacen). Esta falta de comunicación sana y la dificultad de manejar las emociones acaba deteriorando a menudo las relaciones porque genera incomprensión y distanciamiento con los seres queridos.

¿Qué trabaja la Psicología en la Fibromialgia?

Trabajamos el darse cuenta del propio cuerpo, de las emociones, sentimientos, pensamientos y de las necesidades reales que tienen. Es decir, darse cuenta de cómo afrontan el día a día y como se siente. Las personas con fibromialgia, son las que a menudo sienten que las situaciones se repiten constantemente, y que los conflictos son siempre los mismos.

Darse cuenta que todo su empeño acostumbra a centrarse en luchar en contra de su propio cuerpo (que mi cuerpo dé lo que daba antes), y en contra de su entorno (que hagan lo que tienen que hacer, a caso no se dan cuenta) y eso les lleva a evitar encontrarse consigo mismos y mantener una batalla en la que el agresor y el agredido acaban siendo ellos mismos.

Las emociones y ciertos pensamientos generan tensión y con ello se mantiene y aumenta el dolor.

¿Qué hace la persona con fibromialgia con la ayuda de la Psicología?

Técnicas de relajación y de respiración. Para empezar a conectar con el cuerpo de una forma constructiva, concentrándose en lo que "Yo que tengo Fibromialgia me puedo dar", en vez de lo que "el cuerpo me debería dar a mi".

Psicoterapia. Para empezar a tener una relación sana con uno mismo.
Darse cuenta, del papel activo que tiene uno mismo en la construcción de su propia vida.
Si quieres que los otros cambien (actitud muy frecuente en la Fibromialgia) empieza a atreverte a mirar en ti misma y como funcionas, ya que acostumbras hacer contigo lo mismo que ves que los otros hacen contigo (no escucharte, no hacerte caso...).

  • Darse cuenta de que los cambios se tienen que hacer en primera persona.
  • Aprender a crear en vez de victimizar o acusar (las personas con fibromialgia se sienten constantemente atacados y ofendidos por los demás).
  • Darse cuenta de la importancia de aprender a cuidar de si mismas.
  • Darse cuenta de la importancia de manejar las emociones de una forma sana, para poder exteriorizarlas sin herir (expresar en vez de esperar que el otro se de cuenta...).
  • Darse cuenta de sus propias necesidades para poder expresarlas (decir no...).
  • Darse cuenta de que es lo que hacen para que las situaciones se repitan constantemente.
  • Darse cuenta de la importancia de aprender a valorar al otro y a uno mismo.

Frase para meditar

“Pon toda la energía en ti en vez de en los otros.”

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Fuente: En Buenas Manos, Autor: Anna Coderch, Psicóloga Gestáltica

lunes, 3 de agosto de 2009

BENEFICIOS DE LA TERAPIA ACUATICA

Existen numerosos estudios que demuestran consistentemente que los ejercicios en agua tibia pueden ayudar a los pacientes con fibromialgia, que de hecho los toleran mucho mejor que cualquier otra clase de ejercicios. La terapia acuática no es lo mismo que la relajante experiencia de sumergirse en una tina o baño caliente. Estos ejercicios pueden ser extenuantes; mientras mas trabaje sus músculos en el agua (hasta un punto razonable), mejor se sentirá luego.

Si su doctor o fisioterapeuta le recomiendan terapia acuática para los síntomas de la fibromialgia, inténtelo. Ejercitarse en agua tibia de dos a cuatro veces por semana le puede ser de mucha ayuda, logrando entre algunos de los beneficios:

  • Mejorar el umbral del dolor
  • Reducir la cantidad de puntos gatillos
  • Reducir el dolor
  • Impulsar las funciones cognitivas
  • Disminuir la ansiedad y depresión
  • Percibir su condición de manera menos severa

No está claro porqué el ejercicio en agua tibia ayuda a reducir los síntomas de la fibromialgia, pero se sabe que el agua fría puede tensar los músculos, y muchas personas con FM no toleran el frío. La temperatura ideal para la terapia acuática es de 89.6°F o 32°C.

Sin embargo, los ejercicios en agua son mas fáciles de realizar, mas beneficios y mas suaves para su cuerpo:

  • Son de bajo impacto, así que no lastiman los músculos y articulaciones.
  • La flotabilidad reduce los efectos de la gravedad, por lo que moverse requiere menos esfuerzo.
  • El agua proporciona resistencia, lo que le ayuda a fortalecerse y desarrollar mejor balance.
  • La inmersión en el agua le ayuda a relajarse y disminuye la percepción del dolor.

Los ejercicios en agua son fáciles de aprender y usted puede ir haciendo nuevos ejercicios poco a poco. En lugar de numerosos y difíciles pasos por cada procedimiento, simplemente se empuja agua en varias direcciones. Nuestros brazos y piernas son una maravilla de la funcionalidad, pivoteando y flexionando hombros, codos, muñecas, cadera, rodillas y tobillos. Se le ocurrirán muchas formas de hacer trabajar a sus músculos.

El beneficio terapéutico de los ejercicios en agua se incrementa al usar pesos en las muñecas y los tobillos durante los ejercicios. Mientras mas resistencia encuentren los brazos y piernas al moverse en el agua (razonablemente por supuesto), mayor será la disminución del dolor eventualmente. Sea paciente cuando inicie la terapia acuática, ya que pueden pasar varias semanas antes de que empiece a notar alguna diferencia.

Antes de empezar

  • Valide con su médico antes de iniciar la terapia acuática o cualquier programa de ejercicios.
  • Consiga un terapeuta o instructor calificado.
  • Empiece despacio, con sesiones cortas y de baja intensidad y vaya incrementando gradualmente.
  • Comience con 2 sesiones por semana, con varios días de por medio, para evaluar como reacciona su cuerpo al ejercicio.
  • Tenga claras sus limitaciones, y no sienta que debe completar toda la clase.
  • No trate de extralimitarse mas allá del dolor, porque se sentirá peor después.
  • Hable con el doctor sobre los horarios y medicamentos que está tomando. Si los toma antes de ejercitarse, puede pasar por alto las señales que su cuerpo le mande para hacerle saber que está trabajando demasiado fuerte.

viernes, 31 de julio de 2009

Diferencias entre fibromialgia y síndrome de fatiga crónica

Recientemente leí este artículo en Biosalud, que me pareció muy interesante, porque con mucha frecuencia la gente cree que la fibromialgia y la fatiga crónica son la misma cosa, y en muchos casos piensan que son enfermedades mentales o que dependen de la voluntad de la persona. Para mi, la similitud mas importante entre ambas, es que ninguna de las dos es visualmente perceptible por los demás. De hecho hay muchas similitudes en algunos síntomas, pero también hay muchas diferencias. Así que a continuación, les comparto los detalles.

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El síndrome de la fibromialgia y síndrome de fatiga crónica son enfermedades limitantes y quien las padece sufre muchísimo en varios aspectos, tanto física como psicológicamente, y todo unido nos dará un cuadro limitante de difícil solución, pero no imposible.

Vamos a ver qué diferencias hay entre las dos patologías para poder reconocerlas y no confundirlas.

Qué es el síndrome de fatiga crónica

El síndrome de fatiga crónica (SFC) es una afección que produce cansancio excesivo y prolongado. Actualmente se desconoce la causa específica de la enfermedad, aunque se sospecha que puede ser causado por un virus. Hay dos clases de virus que podrían estar implicados en el síndrome de fatiga crónica.

  • El virus Epstein-Barr (VEB): este virus es muy común en los humanos, la infección afecta a mucosas como los ojos, boca, vía respiratoria, genitales y ano.
  • El virus herpes tipo 6, (HHV-6): la infección de este virus en la infancia suele ser asintomática, es una enfermedad muy común en niños, en adultos la infección suele ser más complicada causando en algunos casos hepatitis o encefalitis.

En cualquier caso, estos dos virus son los relacionados con el síndrome de fatiga crónica, pero sin ser determinantes en la enfermedad ya que no se ha demostrado que sean la causa. También se han considerado otras causas relacionadas con el síndrome de fatiga crónica como pueden ser:

  • Respuesta autoinmune ante el virus
  • Edad
  • Estrés
  • Genética

Los síntomas del síndrome de fatiga crónica

  • Fatiga o cansancio (después del reposo)
  • Fatiga que limita las actividades comunes de cada día
  • Fatiga que dura más de 24 horas después de hacer ejercicio
  • Fatiga que empeora con actividad intelectual y física
  • Sensación de pesadez en brazos y piernas
  • Dolor de cabeza
  • Febrícula
  • Dolor de garganta
  • Hipotensión
  • Dificultad para pensar con claridad
  • Falta de memoria
  • Falta de concentración y de atención
  • Insomnio
  • Irritabilidad
  • Depresión
  • Adenopatías (inflamación ganglios linfáticos)

Qué es la fibromialgia

La fibromialgia es una enfermedad reumática crónica, no se detecta mediante radiografía o análisis, las personas que sufren esta enfermedad no tienen síntomas visibles, pero sufren otros síntomas relacionados con la enfermedad.

Las causas específicas de la fibromialgia no se conocen hoy en día, se han realizado varios estudios sobre la enfermedad pero no pueden decir la causa concreta que la provoca. Lo poco que pueden decir los estudios realizados en enfermos de fibromialgia, es que puede venir por una deficiencia del umbral del dolor, es decir, a nivel cerebral se ven diferencias entre un enfermo de fibromialgia y una persona sana en la actividad cerebral y flujo sanguíneo ante un estímulo doloroso. Hay una excitabilidad neuronal superior en aquellas neuronas que transmiten la señal dolorosa al cerebro en personas que padecen fibromialgia, con respecto a las personas sanas.

Otros estudios realizados dicen que puede ser causa genética, otros lo asocian a personas que han sufrido psicológicamente y físicamente mucho a lo largo de su vida, o que han estado expuestos a estrés prolongado.

Lo que sí queda claro es que el dolor se localiza en 18 puntos diferentes y que no es siempre en el mismo lugar, ni con la misma frecuencia, ni con la misma intensidad; los puntos de dolor varían de un día para otro.

Síntomas de la fibromialgia

Los más importantes son el dolor y el agotamiento, pero hay una cantidad de otros síntomas asociados y relacionados con la fibromialgia:

  • Rigidez corporal al levantarse, estar sentado mucho tiempo o inmóvil durante rato
  • Aumento de dolor de cabeza y cara
  • Trastornos del sueño
  • Depresión
  • Lentitud mental
  • Problemas intestinales (síndrome colon irritable)
  • Parestesias (entumecimiento y hormigueo en manos y pies)
  • Desequilibrio
  • Ansiedad
  • Hipersensibilidad (luz, sonido, olores)
  • Dolor articular volátil (no siempre en la misma parte del cuerpo)

    Qué tienen en común la fibromialgia y síndrome de fatiga crónica

Las personas que padecen fibromialgia o síndrome de fatiga crónica suelen tener síntomas comunes como:

  • Insomnio
  • Dolores de cabeza
  • Incidencia superior en mujeres que en hombres
  • Depresión
  • Cansancio
  • Dificultad para pensar (lentitud mental)
  • Dolor en las articulaciones

En qué se diferencian la fibromialgia y síndrome de fatiga crónica

Aunque el síndrome de fatiga crónica y la fibromialgia parecen iguales, hay unas diferencias notables, estas son:

Fibromialgia
- Edad inicio 45-55 años
- Mejora con ejercicio
- Fatiga no extenuante
- No hay fiebre
- Adenopatías no forman parte del diagnóstico
- No cursa con dolor garganta
- No agotamiento al hablar
- Fatiga se alivia con el sueño


Fatiga crónica
- Edad inicio 29-35 años
- Empeora con ejercicio
- Fatiga extenuante
- Puede causar fiebre
- Adenopatías forman parte del diagnóstico
- Cursa con dolor garganta
- Agotamiento al hablar
- Fatiga que no se alivia

¿Podemos padecer ambas enfermedades?

Sí podemos padecer fibromialgia y síndrome de fatiga crónica a la vez, sobre todo la fatiga crónica suele ser la primera fase de la fibromialgia causando extrema fatiga, aunque son enfermedades de carácter limitante tanto física como mentalmente, hay esperanza de recuperación, no debemos desanimarnos, ser constantes sobre los tratamientos que el médico nos diga y sobre todo mirar al futuro con optimismo ya que el estado de ánimo en estas enfermedades juegan un papel importantísimo.

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