viernes, 16 de agosto de 2013

Abordaje farmacológico de la fibromialgia - La importancia del cóctel

La fibromialgia requiere ser tratada con una combinación de terapias farmacológicas y no farmacológicas.  En el ámbito farmacológico no hay nada escrito que sea igual para todos los que sufren de fibromialgia; como ya sabemos, lo que funciona para unos, puede no funcionar para otros y viceversa.

Aunque estudios recientes apoyan el tratamiento de la fibromialgia, combinando medicamentos, ejercicios, terapia cognitiva, educación al paciente y una atención multidisciplinaria, en este artículo solo hablaremos de la parte farmacológica del tratamiento.

No existe un medicamento o combinación de medicamentos que funcionen igual de bien para todos los que sufren de fibromialgia,  especialmente si se tiene alguna otra condición adicional de salud, y sobre todo, si ésta involucra también dolor crónico.  Sin embargo, como todos sabemos, aunque los medicamentos por si solos no alivian los síntomas de la fibromialgia, el obtener alivio para el dolor, aunque solo sea parcial o disminuyendo su intensidad, es significativo, ya que mejora el estrés sicológico, la habilidad cognitiva, el sueño y la capacidad física.

Algunos medicamentos se toman solamente cuando se necesitan, según la severidad de los síntomas, mientras que otros se toman de acuerdo a un horario, en cuyos casos es importante hacerlo según las instrucciones, en las dosis correctas y no omitir ninguna toma.

Los medicamentos comúnmente utilizados en el tratamiento de la fibromialgia son:
  • Analgésicos No narcóticos 
  • Analgésicos Narcóticos
  • Anticonvulsivos
  • Antidepresivos
  • Relajantes Musculares


Analgésicos No narcóticos 
Incluyen analgésicos como acetaminofén o tramadol y AINEs (anti-inflamatorios no esteroideos).

Los analgésicos como Acetaminofén (Tylenol), tienen poco efecto sobre el dolor crónico o severo, y se recomiendan mas bien en el momento que empieza el dolor y si se trata de un dolor de leve a moderado. Es un analgésico bastante noble; no tiene prácticamente efectos adversos, no afecta el estómago, riñones ni el sistema cardiovascular.  Pero no se recomienda su uso excesivo ni con pacientes que tengan enfermedad hepática o renal, o que beban alcohol con frecuencia.

Por otro lado, analgésicos como Tramadol (Ultram o Tramal) funcionan alterando la parte del cerebro que percibe el dolor, y muchas veces su uso para tratar la fibromialgia ha sido mas exitoso al ser combinado con acetaminofén, como el Ultracet.  Pueden ocasionar un sinnúmero de efectos adversos como problemas gastrointestinales, dolores de cabeza, constipación, boca seca, ansiedad, euforia, confusión, problemas para dormir, y además incrementa el riesgo de sufrir ataques, por lo que deben ser admnistrados con cautela a pacientes que tengan historia de convulsiones o que estén tomando medicamentos como neurolépticos, inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina o antidepresivos tricíclicos.

Es un medicamento de uso delicado, cuyas dosis, incrementos, reducciones o suspensión del mismo, deben ser monitoreados de cerca por un médico, ya que la suspensión abrupta puede ocasionar síndrome de abstinencia (ansiedad, insomnio, alucinaciones, náuseas y temblores). Por esta misma razón, en mi país los analgésicos con Tramadol no se pueden comprar sin una receta médica.
 
Por otro lado, los AINEs funcionan bien contra el dolor crónico severo, condiciones inflamatorias muúculo-esqueléticas, dolores de cabeza y fiebre, aunque no se recomienda utilizarlos por períodos prolongados debido a sus efectos secundarios (problemas gastrointestinales, dolor abdominal, náuseas e incluso úlceras gástricas).  Son prescritos con mucha frecuencia para la fibromialgia, aunque no hay evidencia de que funcionen por si solos, pero si parecen mejorar el dolor al combinarlos con antidepresivos triciclicos.

Se dividen en AINEs clásicos - Inhibidores de COX-1 y COX-2 (naproxeno, ibuprofeno, diclofenaco, piroxicam, etc.) y los AINEs selectivos - Inhibidores específicos de COX-2 (meloxicamcelecoxib, parecoxib, etoricoxib). Existen mas de 20 AINEs, incluyendo la aspirina, y en términos de alivio del dolor, ninguno tiene ventaja sobre otro.  Lo recomendable es probar uno durante al menos dos semanas, antes de cambiarlo. 

Si se tienen problemas gastrointestinales, el médico deberá recetarle además un inhibidor de bomba de protones (omeprazol o lanzoprazol) para prevenir las molestias o posibles úlceras.  Si embargo, si usted experimenta alguno de los siguientes síntomas, debe suspenderlo y llamar a su médico:
  • dolor abdominal severo
  • calambres
  • inflamación en el abdomen
  • ardor o acidez
  • náuseas continuas y severas
  • heces oscuras o con sangre
  • vomitar sangre o algo parecido a granos de café

Si se ingieren por un período prolongado, es recomendable que el médico le ordene exámenes para verificar la función renal, enzimas hepáticas y un hemograma.
 
Analgésicos Narcóticos 
Los analgésicos narcóticos son considerados como la mejor clase de medicación para tratar el dolor, y son especialmente efectivos en dolor agudo y dolor relacionado con el cáncer.  Existen dos tipos de narcóticos: opiáceos opioides.  
  1. Los opiáceos son preparados con o derivados del opio.
  2. Los opioides son narcóticos sintéticos que emulan la acción de los opiáceos, pero no son derivados del opio.

Este tipo de medicamento solo debe prescribirse si toda la medicación y terapias medicinales han fracasado para aliviar el dolor y éste está afectando la calidad de vida del paciente, porque en general, los profesionales de la salud siempre temen que se produzca adicción o algún problema de comportamiento relacionado con drogas (la adicción se caracteriza por alguno de estos comportamientos: falta de control en cuanto al uso de drogas, uso compulsivo del medicamento, uso continuado a pesar del daño causado, ansiedad o deseo intenso por la medicación).

Todos los narcóticos tienen efectos adversos como somnolencia, confusión, euforia, constipación, mareos, vómitos, respiración superficial, hipotensión, comezón y retención urinaria.  Eventualmente el cuerpo se adapta, y se desarrolla una tolerancia que disminuye estos efectos secundarios. Cuando se empieza a tomar narcóticos o se incrementan las dosis, se debe tener precaución para manejar autos o equipos, hasta que el cuerpo desarrolle tolerancia a cualquier efecto secundario.  Si se interrumpe abruptamente, se puede sufrir síndrome de abstinencia.

Anticonvulsivos
Son utilizados para tratar epilepsia y dolor neuropático. Usualmente se prescribe Gabapentina (Neurontin) y Pregabalina (Lyrica).  

La Gabapentina ha sido mas estudiada y se considera un anticonvulsivo muy bien tolerado para el manejo de dolor neuropático relacionado con diabetes neuropática, neuralgia postherpética, síndromes de dolor neuropático, dolor del miembro fantasma, síndrome de Guillain-Barre y los dolores crónicos agudos producto de lesiones de la médula espinal.

La Pregabalina, sin embargo, ha probado ser mas efectiva en el tratamiento de la fibromialgia, reduciendo la severidad del dolor, mejorando el sueño, la fatiga y la calidad de vida.

Los efectos adversos son similares en ambos medicamentos: somnolencia, mareo, temblores, visión doble, visión borrosa, amnesia y ataxia (descoordinación en el movimiento de ciertas partes del cuerpo como los dedos y manos, los brazos y piernas, el cuerpo, el habla, los movimientos oculares, el mecanismo de deglución, etc.)

Antidepresivos
Los antidepresivos inhiben la recaptación de neurotransmisores como serotonina, norepinefrina y dopamina, lo que ocasiona que se eleven los niveles de neurotransmisores, que no solo tienen un efecto fisiológico, sino también analgésico.

Existen 3 tipos de antidepresivos:
  1. Tricíclicos
  2. Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS)
  3. Inhibidores de la recaptación de serototina y norepinefrina (IRSN)
Antidepresivos Tricíclicos: son útiles para tratar de manera efectiva síndromes de dolor crónico.  Con frecuencia se prescribe Amitriptalina o Ciclobenzaprina (aunque este último se considera un relajante muscular, su estructura molecular es la de un tricíclico).  

Entre sus efectos adversos están: boca seca, disminución de la lacrimación, constipación, aumento de peso, retención urinaria, visión borrosa, disfunción sexual, sonmolencia durante el día.  Los antidepresivos tricíclicos se han asociado con riesgo de ataques, por lo que deben ser adminstrados con cautela en pacientes con historia de convulsiones o que estén tomando medicamento para disminuir el umbral convulsivo.

Pueden afectar la capacidad mental y física, por lo que se recomienda preaución si se realizan tareas peligrosas o se maneja equipos.  Si se interrumpe abruptamente, puede producir problemas gastrointestinales, inquietud o desórdenes del sueño.

Los ISRS y los IRSN se consideran útiles para tratar la fibromialgia, aunque no han sido estudiados tan exhaustivamente como los tricíclicos.  Los ISRS incluyen la Fluoxetina (Prozac, Neupax) y Sertralina (Zoloft, Altruline, Sertex, Besitrán); y los IRSN incluyen Venlafaxine (Effexor, Vandral, Dobupal, Elafax), Duloxetina (Cymbalta, Xeristar) y Milnacipran (Ixel, Savella, Dalcipran, Toledomin).

En general, entre los efectos adversos se pueden incluir: dolores de cabeza, boca seca, letargo, sudoración y sofocos, náuseas, constipación, insomnio, diarrea, disminución del apetito, etc.
 
Relajantes Musculares
En adición a la medicación para el dolor, generalmente se prescriben relajantes musculares para el sistema músculo-esquelético. Estos ayudan a reducir el dolor muscular y a conciliar mejor el sueño. La mayoría de ellos producen modorra o pesadez, pero algunos se pueden utilizar durante el día, sin estos efectos.

Existen diferentes relajantes musculares como Chlorzoxazone (Parafon Forte), Skelaxin Metaxalone, pero el que ha sido mas estudiado en relación a la fibromialgia es la Ciclobenzaprina (Tonalgen) que también viene en una presentación que incluye analgésico (Dorixina Relax).

Generalmente, los relajantes musculares producen los siguientes efectos secundarios: visión borrosa, disfunción binocular, midriasis (la dilatación y constricción de las pupilas no ocurre de forma normal), espamo acomodativo, incrementa el riesgo de glaucoma de ángulo estrecho, alucinaciones visuales y hemorragias retinales.

Conclusiones
A parte de todo lo antes expuesto, también hay importantes consideraciones en cuanto a la interacción de estos tipos de medicamentos entre sí, con otros medicamentos diferentes e incluso con la llamada "medicina naturista" como hierbas, suplementos alimenticios, homeopatía, etc.  En el caso de los productos naturales esta interacción es aún mas difícil de predecir ya que no son regulados por ninguna institución (como la FDA por ejemplo), por lo que se desconoce el grado de calidad de los ingredientes y su procedencia, el proceso de manofactura, y el contenido real de hierbas y productos naturales, ya que no siempre aparecen en las etiquetas.  

Siempre es importante mencionar a su médico y/o farmaceuta los medicamentos naturales que usted está tomando al momento que le recetan un medicamento nuevo, para estar pendiente de las posibles interacciones (por ejemplo, si usted está tomando Hierba de San Juan, bajo ningún circunstancia puede tomar Prozac).  De la misma forma, siempre que le receten un nuevo medicamento, procure leerse el prospecto adjunto sobre todo la parte que habla de la interacción con otros medicamentos.

Manejar la fibromialgia puede llegar a ser muy frustante tanto para el paciente como para su médico; como ya sabemos, todos los medicamentos y combinaciones pueden funcionar de diferentes formas en las diferentes personas.  Y definitivamente la medicación por si sola, puede no ser suficiente; por lo que siempre es recomendable administrar medicamentos en conjunto con otras terapias no farmacológicas, como fisioterapia, soporte sicológico y programas educacionales.

Hay que informarse muy bien sobre lo que ponemos en nuestro cuerpo, como puede afectarnos a corto, mediano y largo plazo y sopesar los resultados versus las consecuencias.


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