jueves, 23 de agosto de 2012

Algunos consejos relacionados con la dieta para el alivio del dolor de la fibromialgia

fmCiertamente, no existe ninguna comida mágica que puede curar la fibromialgia por completo o que le haga sentir bien inmediatamente, pero también es cierto que algunos cambios en dieta pueden mejorar los síntomas de la fibromialgia.

Una de las cosas mas importantes a tener en cuenta en relación a la fibromialgia es que debemos buscar formas de mejorar nuestra salud y bienestar en general, y disminuir el dolor y la inflamación en todas las articulaciones del cuerpo.

Aquí les dejo algunos consejos relacionados con la alimentación que pueden ayudarle a controlar o aliviar los síntomas de la fibromialgia, con solo modificar la dieta y cambiar los hábitos alimenticios.

Incremente el consumo de Omega-3 en su dieta: los ácidos grasos Omega-3 están llenos de propiedades anti-inflamatorias, ya que ayudan a incrementar la producción de químicos en el cuerpo que controlan la inflamación en las articulaciones y en los tejidos.  Los pescados como el salmón, las sardinas y el arenque están llenos de Omega-3 y ayudan a aumentar los niveles del colesterol bueno en un 4%, además de reducir la inflamación. Las fuentes vegetales de Omega-3 incluyen la soya, canola, semillas de lino, nueces y sus aceites. Los ácidos grasos Omega-3 también ayudan con la rigidez matinal, el dolor en las articulaciones sensibles, los síntomas de la depresión, hipertensión, problemas reumatoides y refuerzan el sistema inmunológico; además de que contienen propiedades saludables para el corazón.  Así es que considérelo, porque ya sea absorbido directamente de los alimentos que consumimos o en suplementos alimenticios, Omega-3 es una buena adición a su dieta.

Mas Vitamina D puede significar menos dolor: es una vitamina esencial para los pacientes fibromiálgicos y se encuentra en abundancia en la luz del sol. Según los expertos, la corrección de cualquier deficiencia de vitamina D puede ayudar a aliviar los síntomas de la fibromialgia. Todos los pacientes deben ser evaluados para determinar si tienen deficiencia de vitamina D, ya que la falta de vitamina D en el cuerpo puede producir dolor musculo-esquelético, lo que incrementa el dolor de las articulaciones. Sobre todo en la época de invierno, la ingesta de vitamina D debiera ser obligatoria para las personas con fibromialgia.

Manténgase alejado de los aditivos y preservativos: los aditivos alimentarios, que usualmente se encuentran en los alimentos azucarados y la comida chatarra, pueden actuar como una molécula excitotoxina, lo que da rienda suelta a la sensibilidad al dolor. Mantenerse alejado de estos aditivos puede ayudar a reducir los síntomas de la fibromialgia. De igual forma, se ha demostrado que los edulcorantes artificiales pueden provocar severos dolores en el cuerpo y las articulaciones, disfunción cognitiva, mareos y dolores de cabeza, por lo cual también deben ser evitados.

Evite el consumo de grasas: las investigaciones han demostrado que el consumo de grasas trans pueden contribuir al dolor musculo-esquelético y agravar la fibromialgia, por lo que deben evitarse tanto como sea posible.  Reemplace las comidas fritas por alimentos asados al horno o a la parrilla, elimine la grasa y la piel de las carnes y el pollo, evite los embutidos y las salchichas, y cámbiese a productos lite o non fat, cuando se trate de lácteos, como yogurt, margarina, leche, quesos, etc.  Si desea darse un gustito de vez en cuando, un embutido que podría comer es la pechuga de pavo cocida 97% o 98% baja en grasa.

Disfrute de las proteínas magras: al reducir la ingesta de carbohidratos e incrementar las proteína en su dieta puede ayudar a mantener estables los niveles de glucosa en la sangre, ya que la fluctuación de glucosa puede desencadenar crisis de fibromialgia. De igual forma, reemplazar la carne roja con proteínas magras puede ser beneficioso para usted, ya que según la Asociación Nacional de Fibromialgia, eliminar la carne roja puede ayudar a aliviar los síntomas. Reemplace las carnes rojas por proteínas magras como pollo, frijoles, productos de soja y pescado.

Haga a un lado los carbohidratos simples: alimentos como el azúcar, la harina blanca y la cafeína pueden conducir a un aumento temporal de la energía seguido de un bajón. Los pacientes con fibromialgia por lo general tienden a ser hipersensibles, por lo tanto debe evitar esas repentinas subidas y bajadas en sus niveles de azúcar en la sangre.  Con frecuencia se observa que las personas con fibromialgia pueden sufrir de hipoglucemia, una condición en la que se tiene un nivel de azúcar en sangre extremadamente bajo.  Después de consumir carbohidratos simples su cuerpo puede sentir antojo por alimentos azucarados y con almidón, o usted puede sufrir depresión, fatiga, dolores de cabeza y cambios de humor; es por esto que debe evitarlos por completo.

Lleve un control sobre el impacto de su consumo de cafeína: usualmente, los pacientes con fibromialgia sufren de insomnio, por lo que el café es una tentación fácil, pero contraproducente. Esto puede conducir a un círculo vicioso, provocando la falta de sueño cuando se toma por la noche, ya que la cafeína en general tiende a proporcionar un chorro de energía y puede interrumpir sus horarios de sueño. Si necesita o quiere tomar café, trate de hacerlo en las mañanas, y evitarlo después del mediodía, e incluso puede considerar pasarse a café descafeinado. O tal vez pueda optar por una alternativa más saludable que pueda ayudarle a dormir, como té de hierbas sin cafeína.

Mantenga un diario de alimentos para la  fibromialgia: el añadir o eliminar alimentos de su dieta podría hacerle mucho bien. Por lo tanto, es importante llevar un diario de alimentos para la fibromialgia. Aunque definitivamente se trata de un proceso de ensayo y error, y no será una solución rápida ni una cura para la fibromialgia, sin duda le ayudará a trabajar por una mejor calidad de vida y mas saludable en general.  Conforme vaya avanzando en sus notas en este diario, se dará cuenta de lo que debe evitar y lo que le conviene incluir para sentirse mejor.

martes, 14 de agosto de 2012

Otros dolores no relacionados con la fibromialgia

6501512575_d5f62cb594Recientemente estuve hospitalizada para que me practicaran una biopsia de hígado.  Las camas de los hospitales son tan incómodas que recuerdo haber dicho que iba a necesitar una semana de descanso para recuperarme de esos tres días de hospitalización.  Afortunadamente no me había estado sintiendo tan mal durante la semana previa a la hospitalización, por lo que de cierta forma me sentía con la fortaleza necesaria para hacerle frente a este evento. 

Antes y después del procedimiento le pregunté a los médicos lo que debía sentir, que debía considerar como malestar normal, si tendría náuseas, que cantidad de dolor, etc., a fin de tener de un parámetro claro de lo que iba a sentir, haciéndoles hincapié que sufría de fibromialgia, por lo que podía experimentar mucho dolor o por el contrario, sentir mucho dolor y tolerararlo como de costumbre y quería estar segura de poder evaluar adecuadamente el grado dolor que sentiría, para poder determinar si estaba fuera del rango de lo esperado.

El procedimiento en sí fue un poco doloroso, al igual que las primeras 24 horas, y uno no puede evitar asustarse y pensar que quizás algo se haya complicado debido a la cantidad de dolor que se siente, pero también es cierto que uno no puede obviar la posibilidad de que el dolor se encuentre magnificado debido a la fibromialgia.  Entonces, siempre nos encontramos con el dilema de...  ¿hacerle caso al dolor o ignorarlo?

En mi caso, me prohibieron moverme durante las primeras 24 horas (para evitar sangrado interno), y aunque me dolía bastante, yo decidí ignorar el dolor durante ese tiempo y evaluarlo luego de pasado este período, considerando que lo esperado era que el dolor fuera disminuyendo.  Y así fue.  A las 48 horas ya tenía menos dolor, me permitieron pararme, moverme y comer, y pude percatarme, prestando mucha atención, de que aunque me dolía, no me dolía mas que el día anterior, así es que para tarde ya me dejaron irme a mi casa.  Incluso, luego de estar dos días en casa, aún sentía un dolorcito que se fue convirtiendo en molestia hasta que desapareció por completo.  Pero en este caso, yo sabía que debía sentir dolor. 

Y qué hay de los casos en los que se siente un dolor, y no sabemos o no estamos seguros de la razón? Menciono esto, porque a veces se vuelve muy complicado para quienes sufrimos de fibromialgia, determinar cuando un dolor es lo suficientemente grave como para hacerle caso y considerar buscar atención médica.  Estamos acostumbrados a aguantar dolor, por lo que muchas veces, ni siquiera nos damos cuenta de que tenemos un dolor nuevo o que ha durado ya por algún tiempo.

Yo considero que cualquier dolor en área abdominal, en donde se encuentran nuestros órganos, e incluso en la parte media de la espalda, donde se encuentran los riñones, siempre debe recibir nuestra atención.  Este tipo de dolor debe ser evaluado, prestarle atención, determinar si ha aumentado, cuántos días lleva, si se ha movido de lugar o se ha extendido a otras áreas mas allá de donde se sentía originalmente, si se siente inflamación, en fin, es importante estar atentos a estos cambios, porque aunque puede no ser nada serio pero sentirse muy fuerte debido a la fibromialgia, también puede tratarse de algo realmente serio que requiera atención médica a la brevedad posible.

Si tu dolor es a causa de algún procedimiento o debido a alguna enfermedad ya determinada, conversa bien con tu médico sobre lo que debes esperar sentir.  Ten claro el rango de dolor que sentirás y en cuantos días se te debe quitar el dolor; que clase de dolor debes sentir, donde debe estar localizado, etc.  Documéntate lo mas posible con respecto a la enfermedad que causa el dolor o con relación al procedimiento que necesitas, para que sepas como debe ser la evolución del malestar y no recibir sorpresas que puedan confundirte o preocuparte sin razón.

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